Luego de siete intensas jornadas de deliberación en el Tribunal Superior de Plymouth, Massachusetts, el juez a cargo del caso declaró la nulidad del juicio (mistrial) contra Lindsay Clancy. La exenfermera de 36 años enfrenta tres cargos de homicidio en primer grado por la muerte de sus tres hijos pequeños —Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses— ocurrida en enero de 2023.
🚨 BREAKING: Lindsay Clancy judge says he'll declare mistrial with Massachusetts jury deadlocked, pending appeal to higher court
— Fox News (@FoxNews) September 4, 2026
El estancamiento del jurado de 12 integrantes impidió alcanzar la unanimidad exigida por la ley, dejando el proceso sin un fallo definitivo.
Un jurado dividido 11 a 1 y la tensión en la sala de audiencias
La paralización del debate se profundizó cuando trascendió que el jurado se encontraba dividido por un margen de 11 a 1. Según notas enviadas al magistrado durante las deliberaciones, el único miembro disidente reconocía la existencia de dudas en la causa, pero se negaba a aplicar las instrucciones legales dispuestas por el tribunal. Ante esta situación, el abogado defensor de Clancy, Kevin Reddington, solicitó la remoción de dicho jurado, petición que fue denegada por el juez antes de dar por concluido el proceso.
El juez William Sullivan se dirige a los abogados durante las deliberaciones del jurado en el juicio por asesinato de Lindsay Clancy, el viernes 4 de septiembre de 2026, en Plymouth, Massachusetts. Foto: Greg Derr/The Patriot Ledger/AP
A pesar de las objeciones de la defensa y sus intentos de último momento para interponer una apelación bajo la Ley de Estadounidenses con Discapacidades ante la Corte Suprema de Massachusetts, el magistrado otorgó apenas un plazo de una hora para elevar el recurso antes de disolver el cuerpo de jurados. La decisión dejó a la acusada visiblemente conmovida en la sala de audiencias, donde presenció las alternativas del cierre desde su silla de ruedas debido a la parálisis que sufre tras el intento de suicidio cometido el día de los hechos.
Psicosis posparto frente a premeditación: el eje del debate
A lo largo de las cinco semanas que duró el juicio transmitido en directo, la fiscalía argumentó que Clancy actuó de manera metódica, racional y premeditada al estrangular a sus hijos en el sótano de la vivienda familiar. Los fiscales sostuvieron que la acusada planificó el ataque e investigó previamente los tiempos de traslado a un restaurante y una farmacia para garantizar el margen de tiempo a solas con los niños antes de atacarlos.
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Kirk Heilbrun pone en duda las alucinaciones de Lindsay Clancy.
Por el contrario, la defensa argumentó que la exenfermera no debe ser considerada penalmente responsable debido a una severa psicosis posparto y a un tratamiento médico inadecuado con múltiples fármacos psiquiátricos. Durante el debate se presentó evidencia de que la mujer padecía alucinaciones auditivas imperativas que le ordenaban cometer el crimen, en el marco de un cuadro agudo de depresión e insomnio tras haber recibido el alta de un centro psiquiátrico pocas semanas antes del trágico episodio.
Cómo sigue la causa y cuándo podría realizarse el nuevo juicio
La declaración de nulidad del juicio no implica la absolución de la acusada ni la desestimación de los cargos. Al no haberse alcanzado un veredicto sobre los cargos de asesinato ni sobre las acusaciones menores de homicidio involuntario, la fiscalía del condado de Plymouth conserva la facultad legal de iniciar un nuevo proceso judicial desde cero.
Mientras la defensa tramita las apelaciones correspondientes sobre el manejo del jurado disidente, los fiscales deberán definir la estrategia para la selección de un nuevo cuerpo de jurados y fijar una nueva fecha para el inicio de las audiencias. Hasta tanto se programe el nuevo juicio y se reinicie el debate, Lindsay Clancy permanecerá bajo custodia y bajo tratamiento especializado en un centro psiquiátrico forense.
¿Qué hizo Lindsay Clancy? La cronología del trágico crimen
El trágico episodio ocurrió la tarde del 24 de enero de 2023 en Duxbury, Massachusetts. Aprovechando una breve ausencia de su esposo, quien salió a retirar un pedido de comida y medicamentos a pocos minutos de la vivienda, Lindsay Clancy llevó a sus tres hijos al sótano de la casa y los estranguló con bandas elásticas. Inmediatamente después, se provocó severas heridas en las muñecas y el cuello con un cuchillo de cocina y se arrojó desde la ventana de su dormitorio en el segundo piso.
Patrick Clansy y Lindsay Clancy con dos de sus tres hijos. El abogado de Lindsay Clancy afirma que ella estaba sobremedicada antes de la muerte de sus hijos en Duxbury. Foto: Lindsay Marie Clancy/ Facebook
Al regresar a la propiedad y encontrar rastros de sangre, Patrick Clancy descubrió a los tres niños inconscientes en el sótano. Cora, de 5 años, y Dawson, de 3, fueron declarados muertos en el hospital esa misma noche, mientras que el bebé Callan, de 8 meses, falleció tres días más tarde. Lindsay sobrevivió a la caída, pero sufrió fracturas vertebrales severas que le provocaron una parálisis permanente.
Las investigaciones posteriores revelaron que, en los meses previos al ataque, la exenfermera atravesaba una profunda crisis de salud mental caracterizada por depresión posparto, ansiedad grave e insomnio, habiendo consumido más de una docena de medicamentos psiquiátricos recetados. La mujer declaró posteriormente haber actuado bajo la influencia de alucinaciones auditivas que le ordenaban cometer el hecho, desencadenando uno de los juicios más complejos y debatidos de la historia reciente de Estados Unidos.
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