La amistad, como todas las relaciones humanas, se transforman con el paso del tiempo. Lo que funciona a los 10 años no lo hace a los 20, y lo mismo a medida que crecemos. Las amistades mutan, cambian, se fortalecen o debilitan. Pasada cierta edad, parece complicado poder tener el nivel de intimidad que se logra cuando joven.
La reflexión de una mujer sobre cómo hacer nuevas amistades después de los 50, seguramente encaja perfecto en el sentimiento que muchas personas mayores sienten al tener la necesidad de conocer profundamente a otra persona.
En el sitio online Bolde.com, una autora contó en primera persona cómo trató de hacer su primera amiga nueva en veinte años y se dio cuenta de que necesitaba habilidades que había perdido con la vida adulta.
"Nada lo elegí": la cruda reflexión del paso del tiempo para forjar amistades
La escritora de la reflexión dijo tener cincuenta y cuatro años, y cinco o seis buenos amigos, pero que no hizo ninguno nuevo desde 2004. Comenzó su relato contando que en su clase de cerámica hay una compañera que le parece interesante para entablar amistad.
Sin embargo, tras unas breves charlas y comentarios con ella en plena clase, no supo cómo ahondar en una buena conversación que la lleve a encaminar esa relación. Su primera reflexión fue que debía repasar su historial de amistades para ver por qué le pasaba eso.
La mujer escribió que decidió revisar mentalmente a quiénes considera como sus grandes amigas y que en todas encontró el patrón del tiempo pasado junto a esas personas.
Amistad entre mujeres: cómo conocer nuevos amigos después de los 50 años. Foto: ilustración Shutterstock.
Nombró a Ellen, del colegio, con quien tuvo el casillero al lado del suyo durante tres años, o Priya y Dawn, quienes en su primer trabajo compartieron la fila para calentarse la comida en el microondas durante cuatro años.
Dijo que cada una de ellas era alguien con quien estuvo una y otra vez en un lugar del que no podía irse fácilmente. "Nada de eso fue elegido", pensó. Lo que le pasó con la mujer de la cerámica fue distinto, sin esa chance: la clase termina a las nueve y las once personas salen hacia once coches distintos. Todos allí tienen un motivo para estar y, al cumplirse la hora, no pasar más tiempo en el lugar.
Las amistades requieren tres condiciones, según cita a la sociología: proximidad, interacción repetida e imprevista, y un entorno que permita a las personas bajar la guardia. Eso es lo que hace la escuela o el primer trabajo, o una calle llena de niños pequeños en la infancia.
Las estrategias para hacer nuevas amistades y qué fue lo que le cuesta en su caso
Explica que, para motivarse a tratar de conseguir esa amistad, encontró un artículo en Internet sobre un ceramista y se lo iba a pasar a su compañera de clase, sabiendo que le iba a interesar. "Redacté un mensaje y luego lo borré", confesó.
Dijo que lo que la detuvo para enviarlo fue darse cuenta cuando lo escribía que solamente estaba destinado para que ella la llamara, que era una invitación encubierta y que no queria que piense eso.
Amistades: cuáles son las dificultades de tratar de conocer nuevos amigos después de los 50 años. Foto Shutterstock
Aseguró que aprendió a lidiar con una versión suya que tiene todo bajo control, una visión de utilidad en el trabajo, relajada en las fiestas y que no exige nada de nadie. En esa versión nadie entabla amistad, porque "no hay nada sobre lo que construir", confesó.
Sin embargo, la mujer dio un mensaje de esperanza para todos aquellos a los que les pasa algo similar: aseguró que la invitará a tomar un café. No después de una clase, sino cuando pueda, sin horarios ni ataduras. "No voy a solucionarlo quedándome callada", concluyó.
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