Después de pasar casi nueve meses sin pisar tierra, unos 5.000 tripulantes del portaaviones USS Abraham Lincoln llegaron este miércoles a Pattaya, Tailandia, donde comenzaron un período de descanso tras completar 270 días consecutivos en el mar.
Los marineros fueron recibidos en el Hard Rock Hotel por el alcalde de Pattaya, autoridades policiales y mujeres vestidas con trajes tradicionales tailandeses. Según informó The Guardian, los integrantes de la tripulación desembarcaron en grupos escalonados y llegaron en autobuses, vestidos de civil y cargando sus pertenencias.
La escala supone el primer permiso en tierra para la tripulación en casi nueve meses, un período récord que estuvo acompañado por reportes sobre dificultades en las condiciones de vida dentro del portaaviones.
"Es como un sueño febril en este momento", dijo Breese, un marinero que prefirió no revelar su apellido. Contó que esperaba probar por primera vez la comida tailandesa y conocer gente durante su estadía.
Cómo fueron los 270 días a bordo del USS Abraham Lincoln
El desembarco se produce después de que familiares y medios estadounidenses alertaran sobre las condiciones que enfrentaban los marineros durante la prolongada permanencia en el mar.
El capitán Dan Keeler con Poramese Ngampiches, alcalde de Pattaya. Foto: Andre Malerba/Bloomberg
El capitán del USS Abraham Lincoln, Dan Keeler, rechazó parte de esas versiones y sostuvo que existe una diferencia entre lo publicado en Estados Unidos y lo que realmente sucede en el buque.
"No sé cómo decirlo de otra manera: hay una desconexión entre lo que se informa en casa y lo que está sucediendo en el barco", declaró.
Keeler reconoció, sin embargo, que el extenso despliegue generó dificultades. Aunque aseguró que había suficiente comida, explicó que llegó un momento en el que resultaba complicado conseguir frutas y verduras frescas, por lo que dejaron de servirse.
También tuvieron que administrar productos básicos como jabón y pasta dental para garantizar que todos los tripulantes pudieran acceder a ellos. El propio capitán reconoció que esperaba aprovechar su llegada a tierra para comer alimentos frescos.
"Estoy deseando comer una ensalada fresca", señaló.
Consultado por los reportes sobre intentos de suicidio ocurridos a bordo, Keeler evitó responder debido a que existe una investigación abierta.
El capitán también describió el estado exterior del portaaviones después de tantos meses de navegación. Dijo que el buque "parece un auto sucio en un estacionamiento", una consecuencia visible del prolongado período de operaciones.
El reencuentro de las familias después de meses de separación
Algunos familiares viajaron miles de kilómetros para reunirse con los marineros. Entre ellos se encontraba Shakeira Fairfax, quien llegó desde Nueva Jersey para encontrarse con su hija Jada, de 25 años.
La llegada a Tailandia se produjo después de reportes sobre las condiciones de vida a bordo durante los 270 días de navegación. Foto: AP/Sakchai Lalit
La joven había terminado su entrenamiento básico en octubre de 2025 y fue enviada al extranjero un mes después. Celebró su cumpleaños número 25 a bordo del portaaviones en junio.
Su madre explicó que la comunicación se interrumpió abruptamente cuando comenzó la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Posteriormente pudo volver a comunicarse de manera intermitente con su hija y enviarle paquetes.
Debido a que los marineros desembarcan en grupos, Shakeira debía esperar un día más para verla.
"Solo quiero levantarla y hacerla girar. Siempre será mi bebé", afirmó. Sin embargo, después de tantos meses separados, agregó: "No sé a quién estoy recibiendo de vuelta".
Por qué los marineros llegaron a Pattaya
Pattaya tiene una extensa relación histórica con las Fuerzas Armadas estadounidenses. La actual ciudad turística era originalmente una tranquila localidad pesquera, pero cambió profundamente durante la guerra de Vietnam con la llegada de militares de Estados Unidos destinados en bases de Tailandia.
Pipatpong Fakfare, profesor asociado especializado en turismo de la Universidad de Bangkok, explicó a The Guardian que decenas de miles de militares estadounidenses pasaban cada año por la ciudad durante el período de mayor actividad.
Aunque las tropas estadounidenses se retiraron a mediados de la década de 1970, Pattaya continuó desarrollándose como un destino internacional de entretenimiento y turismo, incluida una importante industria vinculada al turismo sexual.
El portaaviones estadounidense USS Abraham Lincoln cuenta con una tripulación de aproximadamente 5.000 personas. Foto: REUTERS/Chalinee Thirasupa
Por ese motivo, los tripulantes del USS Abraham Lincoln tienen restricciones durante su estadía. El alcalde Poramet Ngampichet informó que Soi 6, una zona conocida por sus bares, y sectores cercanos estarán prohibidos para los marineros después del atardecer.
También tendrán prohibido practicar deportes acuáticos debido a cuestiones de seguridad y no podrán ingresar a farmacias. Las autoridades buscan evitar que accedan a medicamentos que pueden adquirirse sin receta en Tailandia, pero que requieren prescripción médica en Estados Unidos.
Kristopher Robinson, agregado naval de la Embajada de Estados Unidos, explicó que Pattaya fue seleccionada para el período de descanso por su experiencia recibiendo visitantes internacionales.
Los tripulantes, aseguró, tendrán la oportunidad de descansar y conocer la gastronomía y la cultura local, pero deberán cumplir tanto las leyes estadounidenses como las normas tailandesas durante toda su estadía.
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