Cuando Lance y Lisa Wheeler compraron en 2014 tierras en Colorado, Estados Unidos, buscaban desarrollar un rancho familiar donde pudieran criar animales y producir alimentos. Más de una década después, el lugar sigue dedicado a la ganadería, pero también se convirtió en hábitat para decenas de especies de aves.
El establecimiento, llamado Rafter W Ranch, está ubicado cerca de Simla, en las planicies del centro-este de Colorado, Estados Unidos. Allí, la familia cría ganado y gallinas mediante un sistema que busca mantener la producción mientras mejora las condiciones del suelo y los pastizales.
Los resultados del monitoreo realizado por Audubon muestran un cambio significativo. Entre 2019 y 2025, la cantidad de especies de aves detectadas en el establecimiento pasó de 29 a 37, mientras que los registros de aves propias de pastizales aumentaron de 178 a 356.
Cómo cambiaron el manejo del ganado
Una de las principales herramientas utilizadas por los Wheeler es el pastoreo adaptativo y rotativo.
En lugar de permitir que el ganado permanezca durante largos períodos sobre una misma superficie, los animales son trasladados estratégicamente entre diferentes sectores. El objetivo es evitar una utilización uniforme del pastizal y permitir que determinadas áreas tengan tiempo para recuperarse.
El sistema genera además sectores con distintas alturas y densidades de vegetación. Esa variedad resulta importante porque las especies de aves de pastizal no tienen todas las mismas necesidades: algunas utilizan hierbas bajas, mientras que otras requieren vegetación más alta para alimentarse, reproducirse o refugiarse.
La familia también incorporó gallinas criadas al aire libre. Un gallinero móvil sigue al ganado por diferentes sectores y las aves escarban el estiércol, una práctica que contribuye a incorporarlo al suelo.
En 2018, Rafter W Ranch obtuvo la certificación del programa Audubon Conservation Ranching, que trabaja con productores para combinar la actividad ganadera con la conservación de hábitats.
En las tierras de Colorado criaron ganado. Captura YouTube
De 29 a 37 especies de aves en seis años
Audubon comenzó a realizar relevamientos en el establecimiento y comparó los resultados obtenidos a lo largo de seis años.
En 2019 se habían registrado 29 especies diferentes. Para 2025, esa cifra había aumentado a 37. Pero uno de los cambios más destacados apareció específicamente entre las aves asociadas con los pastizales.
Las detecciones pasaron de 178 a 356, prácticamente el doble. Además, el denominado Bird-Friendliness Index, un indicador de Audubon que contempla factores como abundancia, diversidad y resiliencia de las comunidades de aves, aumentó alrededor de un 4% anual. El incremento acumulado desde el comienzo del monitoreo fue del 26%.
El rancho familiar de la pareja en Colorado. Captura YouTube
Los resultados son observacionales: muestran la evolución de las aves mientras el rancho aplicaba estas prácticas, pero no constituyen por sí solos un experimento que permita atribuir cada cambio exclusivamente al manejo ganadero.
Qué aves encontraron en el rancho de Colorado
Los pastizales de Rafter W Ranch proporcionan hábitat para ciertas especies:
- La alondra occidental (Western Meadowlark)
- El cernícalo americano (American Kestrel)
- El playero batitú (Upland Sandpiper)
- El escribano alondra (Lark Bunting)
- El gorrión de Vesper (Vesper Sparrow)
- El alcaudón verdugo (Loggerhead Shrike)
La aparición de diferentes aves cambió el ecosistema del lugar. Captura YouTube
El caso resulta especialmente relevante por la situación de las aves de pastizal en América del Norte. Estas especies dependen de ambientes abiertos que también son utilizados para actividades agrícolas y ganaderas, por lo que una parte importante de su conservación ocurre necesariamente en propiedades productivas.
Para Audubon, el objetivo no es eliminar el ganado de esos ambientes, sino encontrar formas de manejarlo que permitan conservar una estructura vegetal más diversa.
“Rafter W Ranch tiene todos los componentes que hacen a un buen rancho amigable con las aves”, explicó Dusty Downey, director de Audubon Conservation Ranching para la región de las Montañas Rocosas. Entre ellos mencionó el interés por la investigación científica, la agricultura regenerativa y la recuperación de la salud del agua, el suelo y la tierra.
Once años después de la compra del campo, los Wheeler continúan produciendo carne y criando animales, pero los relevamientos muestran que ese mismo terreno también alberga una comunidad de aves más diversa que la registrada cuando comenzó el monitoreo en 2019.
Lance Wheeler en Colorado, Estados Unidos. Años después se duplicaron las aves. Captura YouTube
Cuando Lance y Lisa Wheeler compraron tierras en Colorado en 2014, buscaban desarrollar un rancho familiar donde pudieran criar animales y producir alimentos. Más de una década después, el lugar sigue dedicado a la ganadería, pero también se convirtió en hábitat para decenas de especies de aves.
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