En El ingenioso hidalgo Don Quijote de La Mancha, de Miguel de Cervantes, Don Quijote le dice a Sancho: “La sangre se hereda, y la virtud se aquista, y la virtud vale por sí sola lo que la sangre no vale”.
Analizándola en profundidad, la enseñanza del personaje podría tener que ver con que el linaje puede recibirse al nacer, pero la virtud debe ganarse con actos.
El pasaje pertenece a la segunda parte de la novela, en el capítulo XLII, cuando Don Quijote aconseja a Sancho Panza antes de que este asuma el gobierno de la Ínsula Barataria. Forma parte de una serie de recomendaciones sobre justicia, prudencia, humildad y buen gobierno.
Don Quijote le recuerda a Sancho, hombre de origen humilde, que no debe sentir envidia de quienes tienen padres o abuelos nobles. La nobleza de sangre puede heredarse, pero no alcanza para hacer grande a nadie. Lo que realmente eleva a una persona es su conducta.
La frase también funciona como una crítica a las jerarquías heredadas. En el mundo de Cervantes, el origen familiar pesaba mucho, y Don Quijote introduce una idea más moderna y profundamente ética sobre el tema. Una persona vale por lo que hace, no solo por el lugar del que viene.
En la vida cotidiana, la enseñanza puede construir una forma de actuar. La virtud no se recibe como una herencia, se practica. Se ve en la honestidad, en la compasión, en la responsabilidad, en la justicia y en la capacidad de no usar el poder para humillar.
Una ilustración del Quijote.
Don Quijote a Sancho que, en el fondo, no debe sentirse menos por no venir de una familia noble. Si gobierna con virtud, su valor será propio. Y ese valor, precisamente porque no fue heredado, puede pesar más que cualquier privilegio recibido.
¿Quién es Don Quijote de La Mancha?
Don Quijote de La Mancha es el protagonista de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, la novela de Miguel de Cervantes publicada en dos partes, en 1605 y 1615. Su verdadero nombre es Alonso Quijano, un hidalgo manchego que, después de leer incontables libros de caballerías, decide convertirse él mismo en caballero andante.
Convencido de que debe salir al mundo para defender a los débiles, reparar injusticias y alcanzar la gloria, adopta el nombre de Don Quijote, bautiza a su caballo como Rocinante y elige como dama idealizada a Dulcinea del Toboso. En sus aventuras lo acompaña Sancho Panza, un labrador convertido en su escudero, cuya mirada práctica contrasta continuamente con la imaginación de su señor.
El novelista y dramaturgo español Miguel de Cervantes Saavedra (1547-1616). Archivo Clarín.
Uno de los rasgos centrales del personaje es su dificultad para distinguir entre la realidad y el universo caballeresco que construyó en su mente. De allí surgen episodios célebres como su lucha contra los molinos de viento, a los que confunde con gigantes.
Con el tiempo, el personaje trascendió ampliamente la novela. Don Quijote se convirtió en uno de los grandes símbolos de la literatura universal y en la representación del individuo que persigue un ideal incluso cuando el mundo que lo rodea considera imposible o absurda su empresa.
La influencia de la obra de Cervantes fue tan profunda que suele ser considerada uno de los puntos de partida de la novela moderna.
Todavia no hay comentarios aprobados.