El Servicio Postal de Estados Unidos está a punto de poner en marcha un sistema informático construido a toda prisa y plagado de errores que podría poner en riesgo el proceso de votación por correo tradicional del que depende un tercio de todos los votantes, según la declaración de un denunciante difundida el martes por el senador demócrata Richard Blumenthal.
El esfuerzo forma parte de la implementación de la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que limita la votación por correo y ha sido suspendido temporalmente por una jueza federal. La administración está apelando el fallo y la directiva podría terminar regresando ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
La revelación del denunciante no identificado sostiene que el Servicio Postal ha estado apresurándose para intentar construir un sistema complejo que normalmente tardaría un año o más en apenas tres meses, a veces desafiando las órdenes de la jueza que detenían el trabajo. El objetivo es tenerlo listo para su uso en las elecciones de mitad de mandato, en noviembre.
La revelación sostiene que, debido a los nuevos procedimientos, un solo error de escaneo en un lote de decenas de miles de sobres de boletas podría impedir que cualquiera de ellos llegue a los votantes. Detalla un sistema sobre el que funcionarios electorales ya habían advertido que no podría implementarse antes de que las primeras boletas por correo comiencen a enviarse el viernes en Carolina del Norte.
“El Servicio Postal ha diseñado un sistema para privar del derecho al voto a millones de estadounidenses”, expresó Blumenthal a los periodistas antes de divulgar la información del denunciante. “Esta administración parece empeñada en cambiar el marco para emitir boletas en este país claramente por razones políticas”.
Orden ejecutiva enfrenta una furiosa batalla judicial previo a las elecciones La orden ejecutiva de Trump, firmada en marzo, ordenó a los Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (ICE) y al comisionado de la Administración del Seguro Social elaborar listas estatales de ciudadanía y luego exigió al Servicio Postal enviar boletas por correo únicamente a los votantes que figuren en una de esas listas. Los sobres de las boletas tendrían que cumplir con nuevas normas del Servicio Postal e incluir códigos de barras.
El portal en línea que es objeto de la queja del denunciante está destinado a que los estados entreguen sus listas de votantes verificados al Servicio Postal.
Ni el Servicio Postal ni la Casa Blanca han comentado al respecto. La Casa Blanca ha calificado las disposiciones sobre votación por correo como “medidas de sentido común” necesarias para combatir el fraude.
Trump se ha opuesto durante mucho tiempo a la votación por correo, aunque ha utilizado repetidamente ese método para emitir su propia boleta. Culpó falsamente a la votación por correo de su derrota electoral de 2020 y ha pasado años difundiendo teorías conspirativas al respecto. Un informe de la Institución Brookings publicado en 2025 concluyó que el fraude en la votación por correo ocurrió solo en alrededor de cuatro casos por cada 10 millones de boletas por correo emitidas.
Desde su regreso al cargo, Trump ha dicho que los republicanos deberían estar “tomando el control” del conteo de votos en zonas demócratas y lanzó un amplio intento de reinvestigar las elecciones de 2020, pese a una montaña de pruebas de que perdió de manera justa ante el demócrata Joe Biden.
Hasta que Trump se pronunció contra la votación por correo en 2020, el sistema era utilizado por igual por ambos partidos. Desde entonces, se ha vuelto más común entre los votantes demócratas. Más del 29% de todos los votantes en 2024 emitieron sus boletas por correo.
Después de que Trump emitió su orden ejecutiva, demócratas y grupos de derechos civiles demandaron y finalmente obtuvieron un fallo de la jueza Indira Talwani, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Boston, que prohibía implementar el sistema antes de las elecciones de noviembre. Pero, sin pronunciarse sobre la legalidad de la orden de Trump, la mayoría conservadora de la Corte Suprema determinó la semana pasada que eso era prematuro y revocó el fallo de Talwani, despejando momentáneamente el camino para su implementación.
El Servicio Postal publicó en la noche del 21 de agosto una norma final que describía cómo implementaría la orden.
Indicó que solo enviaría boletas por correo para los estados que obtuvieran aprobación para el diseño de sus sobres y presentaran una lista de votantes que las recibirían a través del portal en línea, que aún no está activo. Esa norma dio a los demandantes la oportunidad de volver a demandar, y Talwani emitió el jueves por la noche una orden de restricción de 14 días contra la implementación de la medida.
La queja del denunciante dice que el desarrollo del portal es apresurado y descuidado La carta de Blumenthal y un resumen adjunto de las declaraciones del denunciante señalan que el Servicio Postal comenzó a trabajar en el portal el 15 de junio y se detuvo el 25 de junio tras la orden inicial de Talwani. Luego, el 29 de julio, el Servicio Postal reanudó el trabajo. Fue entonces cuando la administración apeló la orden de la jueza ante la Corte Suprema. El máximo tribunal no anuló la medida cautelar de Talwani hasta el 24 de agosto.
Talwani determinó la semana pasada que el Servicio Postal violó su orden al seguir trabajando en la norma final, pero no impuso sanciones al gobierno. El lunes, emitió un fallo en el que se negó a levantar la orden de restricción y también señaló que el Servicio Postal podía continuar trabajando en su portal, siempre que no estuviera obligando a los estados a usarlo.
En su resumen de la declaración del denunciante, el grupo Whistleblower Aid afirma que la construcción apresurada del portal, con el objetivo de estar activo el martes, significó que no se sometió a pruebas completas.
“El modo aparentemente descuidado y apresurado en que se están construyendo el Portal Federal de Correo de Boletas y los sistemas informáticos de apoyo plantea un riesgo significativo”, escribió el grupo. “Potencialmente, millones de votantes estadounidenses podrían no recibir su boleta por correo en este ciclo electoral de manera oportuna, o incluso no recibirla en absoluto”.
La declaración también indica que el Servicio Postal está implementando una regla de “cero por ciento” según la cual cualquier error en cualquier boleta por correo enviada por una oficina electoral podría llevar a que todas sean descartadas, incluso si se trata simplemente de un problema entre decenas de miles de boletas legítimas.
La regla exige que las boletas sean manejadas en una oficina postal física por un funcionario electoral. Luego serán escaneadas para asegurar que coincidan con la base de datos de votantes. Durante tres capas de verificaciones, un solo error aparente podría hacer que se rechace todo el lote, según la declaración.
Blumenthal manifestó que tiene “una esperanza muy fuerte y cierta fe en que nuestro sistema de justicia anulará esta regla inconstitucional e inconcebible”. Pero, añadió, si de algún modo entra en vigor para las elecciones de mitad de mandato, no aconsejaría votar por correo.
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