31/08/2026 07:07
Eduardo Castex 10°
Titulares
Vive en una isla y está en peligro crítico de extinción: así es el tigre más pequeño del mundo Omar Ayuso: “Cuando eres pequeño y no sabes muy bien qué te pasa ni quién eres, porque no ves a nadie a tu alrededor como tú, la música puede convertirse en un salvavidas” Trump aún insinúa postularse por tercera vez, pero habla más de la vida tras 2028 Su abuelo padece Alzheimer, comenzó a estudiar cómo ataca las células y descubrió dos medicamentos que podrían ayudar a combatir la enfermedad Tiene 2.000 habitantes y dos ríos de aguas cristalinas: el pueblo de Córdoba con ollas naturales y cascadas escondidas entre las sierras Al rescate de la historia: el hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo Pesadilla para un matrimonio de jubilados: les dieron una paliza para robarles los ahorros y su consuegra era la entregadora Carlos Rottemberg, el hombre del FMI Vive en una isla y está en peligro crítico de extinción: así es el tigre más pequeño del mundo Omar Ayuso: “Cuando eres pequeño y no sabes muy bien qué te pasa ni quién eres, porque no ves a nadie a tu alrededor como tú, la música puede convertirse en un salvavidas” Trump aún insinúa postularse por tercera vez, pero habla más de la vida tras 2028 Su abuelo padece Alzheimer, comenzó a estudiar cómo ataca las células y descubrió dos medicamentos que podrían ayudar a combatir la enfermedad Tiene 2.000 habitantes y dos ríos de aguas cristalinas: el pueblo de Córdoba con ollas naturales y cascadas escondidas entre las sierras Al rescate de la historia: el hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo Pesadilla para un matrimonio de jubilados: les dieron una paliza para robarles los ahorros y su consuegra era la entregadora Carlos Rottemberg, el hombre del FMI
Impacto Castex
NACIONALES

Al rescate de la historia: el hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo

Al rescate de la historia: el hotel de lujo que resguarda ecos de la Revolución de Mayo

La finca abarcaba la actual plaza Rodríguez Peña. En sus salones se debatió la caída del virrey Cisneros.

Iban llegando de noche, procurando no llamar la atención. Corría mayo de 1810 y Manuel Belgrano, Mariano Moreno, Juan José Castelli y varios patriotas se reunían en forma clandestina en la quinta de Nicolás Rodríguez Peña (1775-1853), quien abrazó la causa de la independencia, se unió a la Logia Lautaro en 1812 y fue miembro del Segundo Triunvirato.

Se estaba gestando la Revolución de Mayo en encuentros que se realizaban en la jabonería de Hipólito Vieytes (también era dueño Rodríguez Peña) y en esta casona de las afueras de la Buenos Aires colonial, en la actual avenida Callao 924, casi Paraguay. Por eso, todo es historia en el lugar donde hoy se levanta el Palladio Hotel Buenos Aires MGallery.

Según reconstrucciones históricas, la mesa del comedor del comerciante y político porteño donde debatían los jóvenes revolucionarios se ubicaba en donde hoy se unen los salones Rodríguez Peña y Pizzurno, dos de los ambientes principales del hotel.

Precisamente, en la noche del 18 de mayo, los patriotas se encontraron aquí y decidieron exigirle al virrey Cisneros la convocatoria a un Cabildo Abierto.

En horas decisivas del 24, la quinta de Rodríguez Peña volvió a ser testigo de una reunión clave, en la jornada previa al 25 de Mayo: el historiador Felipe Pigna cita las memorias de Tomás Guido, cuando describe que Manuel Belgrano, mayor del regimiento de Patricios, "vestido de uniforme, escuchaba la discusión en la sala contigua, reclinado en un sofá, casi postrado por largas vigilias observando la indecisión de sus amigos...".

Hasta que se puso de pie, entró al comedor y poniendo la mano derecha sobre la cruz de su espada, juró a la Patria y a sus compañeros: "Si a las 3 de la tarde del día inmediato el virrey no hubiese renunciado, a fe de caballero, yo lo derribaré con mis armas". También hay una segunda versión complementaria en la que afirmaba que si Cisneros no renunciaba, él lo iba a arrojar por la ventana de la fortaleza.

Así era la Quinta de Nicolás Rodríguez Peña. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

"En la esquina de Av. Callao y Marcelo T. de Alvear se encuentra el monumento dedicado a uno de los hombres que impulsaron la Revolución de Mayo: Nicolás Rodríguez Peña. En mayo de 1910, en pleno clima de festejos del Centenario, se inauguró la estatua realizada por el escultor alemán Gustav Heinrich Eberlein", explica María del Carmen García, Licenciada y Profesora de Historia.

En diálogo con Clarín, destaca que "en el pedestal, una placa recuerda las reuniones que tuvieron lugar en la antigua quinta, donde un grupo de hombres comenzó a debatir, en secreto, la posibilidad de transformar el orden político existente".

Ilustración de las reuniones previas a la Revolución de Mayo. Gentileza María del Carmen García

Como muchos vecinos adinerados y de alta alcurnia de la época, Nicolás Rodríguez Peña tenía una quinta con amplios jardines. Por eso, la plaza que lleva su nombre eran tierras de la propiedad, y se inauguró en 1894 con diseño del paisajista francés Carlos Thays.

De cara a la plaza Rodríguez Peña y al magnífico Palacio Sarmiento -conocido popularmente como Palacio Pizzurno-, el hotel Palladio se levanta en el solar de la casa de Nicolás.

En aquellos años, la avenida Callao era una calle de tierra a la que se conocía como el Camino de las Tunas. Por ahí pasaban las carretas y carruajes que venían desde el norte, y su nombre tenía que ver con que los vecinos usaban cercos vivos de tunas -una especie de cactus con espinas- para evitar el ingreso del ganado cimarrón.

Vista aérea de la plaza Rodríguez Peña, que pertenecía a la quinta. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

Tiempos de petit hotel

Tras el fallecimiento de Nicolás Rodríguez Peña en Chile en 1853 y la posterior muerte de la longeva hija menor Catalina en 1903, los herederos optaron por comercializar el valioso predio ubicado en el actual barrio de Recoleta.

Avisos de la época promocionaban "una venta excepcional" por parte de Adolfo Bullrich & Cía. del "espléndido Palacio Cazón, con los terrenos y edificios adyacentes", ya que la propiedad había pasado a conocerse por el apellido del marido de Catalina, el hacendado Joaquín María Cazón.

La venta pública se realizó en 1904, y el arquitecto francés Luis Martín levantó en el lugar una residencia de estilo francés, un petit hotel con cuatro niveles con escalera y chimenea de mármol, pisos de roble, vitrales y una boiserie de madera que revestía las paredes de los dos salones principales.

El Salón Pizzurno conecta con el Salón Rodríguez Peña. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

El petit hotel de principios del siglo XX, cuando la ciudad de Buenos Aires buscaba convertirse en la “París latinoamericana”, dio paso a una mutual de médicos, hasta que en 2010 se demolió con la condición de preservar los sitios históricos.

En noviembre de 2018 abrió sus puertas el hotel Palladio, con 11 pisos, 113 habitaciones de diseño moderno y un techo vidriado en los salones patrios, que se mantuvieron intocables y hoy se usan para eventos sociales y corporativos en forma individual o conectados.

"El hotel tiene una estructura moderna, pero al entrar a los salones Rodríguez Peña y Pizzurno se siente la historia. Los tallados de época, los pisos de roble, todo lo que se fue rearmando pieza por pieza. Por ejemplo, la boiserie se desarmó y sus paneles se guardaron y se restauraron" cuenta el Gerente General del hotel, Aníbal Shadi Kasbo Lalli.

Las habitaciones modernas con vista a la plaza Rodríguez Peña. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

Y señala que el nombre se vincula al reconocido arquitecto italiano Andrea Palladio, mientras que el isologo tiene forma de estrella, en cuyo centro está el hotel y en las puntas hay varios puntos turísticos de la Ciudad que recrean un recorrido histórico como el Palacio de Aguas Corrientes, el Congreso, el Palacio Barolo, el Teatro Colón, el Teatro Nacional Cervantes y el Palacio Paz, entre otros.

Ubicación estratégica

"La ubicación es algo muy valorado por los turistas: desde la cercanía a la librería Grand Splendid y el subte, hasta la parada del bus hop on-hop off justo en la vereda de enfrente, sobre la plaza Rodríguez Peña", dice Paula Carracedo, gerenta de Marketing.

Pone en el acento también en la amplitud y luminosidad de los ambientes, con grandes ventanales y habitaciones con balcón privado y buena vista.

La fachada actual del hotel. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

"Todas las habitaciones ofrecen minibar, cafetera expresso, pava eléctrica, plancha, caja de seguridad con capacidad para notebook y cargadores USB para que puedan cargarse estando guardadas", describe.

Desde los pisos altos y los balcones, con espejos a ambos lados que suman amplitud y privacidad, se puede disfrutar de un desayuno con vista a la plaza Rodríguez Peña, contemplando la su arboleda y las cúpulas patrimoniales que definen el perfil de esta parte de la ciudad.

Sabores de autor

Desde el lobby se accede a los salones patrimoniales, pasando por el restaurante Negresco, que está abierto al público, con precios accesibles para quien quiera almorzar o cenar sin alojarse en el hotel.

Negresco Bar se destaca por la variedad y originalidad de sus tragos, y también de sus mocktails sin alcohol, como el Uritorco, con yerba mate, almíbar especiado, miel de eucalipto, pomelo y limón; el Lanín, con leche de coco, jugo de cranberry, jugo de naranja y almíbar; y el Tafí, con infusión de lavanda y menta, almíbar, limón y agua tónica.

El postre Alaska, una delicia del Negresco Bistró. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

En Negresco Bistró, a cargo del chef ejecutivo Facundo Stefano, la carta ofrece sugerencias como el pastel de osobuco braseado con cremoso de papa gratinado, los ravioles de cordero en demi-glace, manteca de romero y tomate concassé, el risotto alla milanese con azafrán y ossobuco braseado, y el risotto de hongos portobellos, girolas y champignones con queso brie.

La jefa de Pastelería es Micaela Basilico. Entre los postres, uno de los más emblemáticos es el Baked Alaska, con bizcocho de almendras, membrillos en almíbar, helado de sambayón al Malbec y merengue italiano flambeado.

Experiencias con historia

Palladio es el único hotel cinco estrellas de la línea MGallery de Accor en Argentina. Cada hotel de la marca tiene su propia particularidad, y en Argentina consiste en las Experiencias Memorables: propuestas pensadas específicamente para poner en valor la historia del lugar.

Entre las experiencias se destaca la Estadía Memorable. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

Sabores con Historia es un recorrido en el que la historiadora María del Carmen García cuenta el pasado patrimonial de los Salones Rodríguez Peña y Pizzurno, mientras los asistentes disfrutan del Té Palladio, con finger sandwiches, pastelería artesanal y una copa de espumante.

Otra de las experiencias realizadas fue la Estadía Memorable -también llamada Memorable Moment-, una forma de recorrer esa misma historia, pero puertas afuera: en un auto clásico de colección, con un guía local que va señalando los palacios relacionados con el hotel.

El paseo cierra con un "Signature Cocktail" en Negresco Bar, además de alojamiento y desayuno buffet.

La piscina exterior climatizada del hotel. Foto Palladio Hotel Buenos Aires MGallery

El Secret Spa & Wellness Center completa la propuesta, con un amplio listado de tratamientos, sala de relax, sauna seco, tepidarium, ducha escocesa, camas térmicas, jacuzzi y piscina exterior climatizada, además de un pool bar al aire libre para los días de sol.

Desde 2023, Palladio trabaja en reducir su impacto ambiental y promover un turismo responsable. Ese trabajo derivó en la Certificación ORO del Programa Hoteles Más Verdes, una iniciativa de la Asociación de Hoteles de Turismo (AHT).

Se suman el Premio Travellers' Choice 2024 de Tripadvisor y el Traveller Reviews Award 2024 y 2025 de Booking.com.


Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.