El alivio transitorio de junio duró poco. El mes pasado, la irregularidad del crédito que las entidades financieras otorgan al sector privado volvió a subir, según estimaciones privadas, Frente a presupuestos familiares cada vez más exigidos y la imposibilidad de afrontar los compromisos en fecha, el sistema activó una ola masiva de reestructuraciones: solo los hogares ya refinanciaron deudas por $2,6 billones, un nivel inédito en décadas.
Así surge de un informe de la consultora 1816 en base a datos de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU). Según sus cálculos, que suelen anticipar con exactitud el Informe de Bancos oficial que recién se conocerá en septiembre, la morosidad total del sector privado trepó de 7,63% a 7,73% en julio. El foco rojo continúa concentrado en el consumo: la mora de las familias aumentó a 12,94%, mientras que en las empresas se ubicó en 3,61%.
La comparación con el pasado reciente muestra la velocidad del deterioro, ya que en octubre de 2024 la irregularidad de los hogares era de apenas 2,5%. Además, el fenómeno es transversal, habiéndose incrementado en 23 de los 30 principales bancos del país.
Para amortiguar el impacto, el sistema recurrió a un volumen récord de refinanciaciones, que ya representan el 3,7% del saldo total prestado a los hogares. Estas reprogramaciones deberían ayudar a descomprimir los números en los próximos meses, aunque la normativa oficial impone una salida lenta, apuntaron en la consultora. Por los criterios de clasificación del BCRA, un deudor con atrasos severos necesita pagar puntualmente cuotas consecutivas durante un período de entre cinco y ocho meses para dejar de figurar técnicamente en mora.
El panorama es aún más delicado fuera del circuito bancario tradicional. En las entidades no financieras de crédito, un segmento liderado por Mercado Pago y Tarjeta Naranja que concentra el 54% de ese mercado, la tasa de morosidad trepó al 33,69%.
Si se consolida todo el ecosistema, existen 5,9 millones de personas con atrasos mayores a 90 días sobre un padrón de 20,8 millones de deudores, lo que significa que el 28% de los sujetos de crédito de la Argentina se encuentra en situación irregular. La mitad de ellos debe menos de $ 626.000, una cifra que parece acotada, pero pesa con fuerza frente a ingresos deprimidos: el 50% de la población ocupada percibe menos de $800.000 al mes, según el INDEC.
La alta irregularidad no es condición suficiente para que la economía agregada no pueda crecer. Dicho esto, habiendo tanta gente con deudas irregulares, luce evidente que este es un tema importante para un porcentaje elevado de los hogares", apuntaron en la consultora.
Todavia no hay comentarios aprobados.