La escalada de los precios de los granos en el mercado de Chicago no se detiene. Durante la jornada se volvieron a registrar fuertes subas en trigo y soja y sus derivados, llevando el valor de los commodities a nivel más alto en dos y tres años.
El trigo volvió a liderar las subas, como lo hizo en toda la semana, como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania, que paraliza los embarques en la región del Mar Negro.
De esta manera, el cereal saltó US$ 8,93 hasta los US$ 281,82 la tonelada, ubicándose así como el valor más alto desde 2023. Asimismo, durante la semana ganó un 12,5%.
Por el lado de la soja, la mejora fue de US$ 7,26 hasta los US$ 468,94 la tonelada. En este caso, alcanzó su precio más alto en 26 meses y encadenó una mejora semanal de 4,18%.
Asimismo, sus subproductos registraron fuertes alzas: el aceite subió US$ 57,10 a US$ 1.556,21 la tonelada y la harina US$ 8,82 a US$ 372,80.
El maíz también cerró al alza en la plaza bursátil de referencia a nivel mundial: subió US$ 0,69 a US$ 201,57 la tonelada. El grano amarillo se ubicó en su máximo nivel en 19 meses. En la semana ganó 5,84%.
Hay tres fundamentos que impulsaron los valores de los commodities durante toda la semana: la guerra entre Rusia y Ucrania, una menor cosecha maicera en Estados Unidos, y las compras chinas de soja norteamericana.
En diálogo con Clarín Rural, el director de la consultora Nóvitas, Enrique Erize, suma a este combo el persistente conflicto en Medio Oriente y la economía estadounidense, teniendo en cuenta las tasas de interés y la inflación en dicho país, “que generan movimientos especulativos de parte de los fondos de inversión, que son los que mueven el día a día de Chicago”.
“Estos factores generaron subas totalmente justificadas en Chicago y estamos frente a un tono alcista generalizado. No solamente el maíz y soja están vinculados con el clima de Estados Unidos, más la hipótesis de un “Súper Niño” que podría afectar la cosecha de soja en Brasil, sino también por el conflicto en el Mar Negro que está generando que el mercado de trigo sea una caldera”, explicó.
Para Erize, esta suba todavía puede continuar: “pareciera que el conflicto en el Mar Negro no va a terminar en el corto plazo, con lo cual el mercado de trigo, tomando en cuenta que Rusia es el principal exportador mundial del cereal, va a mantenerse firme y sostenido porque los reemplazantes de Rusia como oferentes en el mundo también tuvieron problemas productivos. Por eso los precios del cereal están muy firmes y sostenidos. Si no se termina el conflicto en el Mar Negro, va a seguir así, pero si mañana se firma la paz, el trigo se desploma a US$ 50 en dos minutos”.
En cuanto a la soja, las compras chinas de la oleaginosa estadounidense fue el fundamento central que impulsó la escalada de precios.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó hoy nuevas ventas al gigante asiático por 182.000 toneladas, y a destinos desconocidos, por 226.000 toneladas. Además, el organismo reportó nuevas ventas de harina de soja a Alemania y a Países Bajos por 100.000 toneladas cada una.
Justamente este subproducto, junto al aceite, los que sumaron durante la jornada mayor presión alcista. En el primer caso, el salto se dio “ante las mayores chances de negocios en el mercado de forrajes que podría brindarle una caída en la oferta de maíz estadounidense”, indicaron los analistas de la corredora Granar.
En el caso del aceite, la suba se dio ante la posibilidad de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agregue unos 500 millones de galones de biodiesel más a la cuota de biocombustibles para el año próximo.
Todavia no hay comentarios aprobados.