El vínculo entre La Libertad Avanza y el PRO se fortaleció este jueves en la Casa Rosada, con la segunda reunión de la mesa de coordinación que ambos espacios acordaron poner en marcha a mediados de agosto.
De la cumbre fueron parte Diego Santilli, Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem, Fernando de Andreis y Cristian Ritondo, los mismos cinco dirigentes que se reunieron 15 días atrás.
Tras la misma, el Gobierno difundió un breve comunicado en el que confirmó que están trabajando juntos en la estrategia hacia las elecciones de 2027, al tiempo que conversaron sobre la agenda legislativa.
En el texto, se detalla que "repasaron la sesión de ayer en Diputados, la cual consideraron como una jornada muy productiva para la economía argentina".
Además, se destacó que "el Jefe de Gabinete (Diego Santilli) hizo un repaso y descripción de los avances en materia económica: se abordó los últimos datos de crecimiento, el dato de inflación en descenso y la reactivación de los créditos hipotecarios".
Finalmente, en el plano político, "analizaron todos los distritos y territorios, a excepción de los que gobierna el PRO". Ese pequeño gesto de los libertarios marca que la estrategia es conjunta de cara a los próximos comicios y que LLA no va a intervenir en los municipios donde gobierna el macrismo.
La continuidad de los mismos interlocutores a lo largo de las semanas no es casual. La idea de la Casa Rosada es mantener un canal de diálogo relativamente acotado y operativo, que permita discutir tanto los proyectos que el oficialismo necesita aprobar en el Congreso como las condiciones políticas para una eventual confluencia electoral.
Entre lo parlamentario y lo electoral
El primer objetivo será parlamentario. El Gobierno necesita consolidar mayorías para avanzar con su agenda de reformas y considera al PRO un aliado clave en Diputados, aunque no pretende depender exclusivamente de sus votos.
La reciente actividad legislativa volvió a poner en evidencia la necesidad de esa coordinación. El oficialismo consiguió avanzar en Diputados con proyectos centrales de su agenda, entre ellos la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central y la denominada Ley de Inocencia Fiscal II, en una semana en la que también quedó expuesta la dificultad de La Libertad Avanza para construir mayorías estables sin acuerdos con otros bloques.
En ese escenario, la conversación entre libertarios y macristas tuvo una dimensión concreta: identificar cuáles son las iniciativas que pueden ser acompañadas por ambos espacios, cuáles requieren modificaciones y dónde aparecen las diferencias que podrían complicar el tratamiento parlamentario.
Jorge Macri quiere ir por la reelección desde el PRO, alineado con La Libertad AVanza. Foto: Francisco Loureiro.
Entre los temas que forman parte de la agenda oficialista aparece la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, además de otras reformas económicas y legislativas que el Ejecutivo pretende enviar al Congreso durante los próximos meses.
Pero el capítulo más sensible es probablemente el electoral, teniendo en cuenta que el PRO no avala la eliminación de las PASO que propone el Gobierno.
En la Rosada ya no esconden que la mesa con el PRO tiene como horizonte las elecciones de 2027. La estrategia de Karina Milei apunta a no esperar hasta el año próximo para comenzar a ordenar el mapa de alianzas. La intención es llegar a 2027 con entendimientos políticos previamente trabajados, tanto a nivel nacional como en los principales distritos.
La Libertad Avanza pretende que cualquier acuerdo electoral tenga como centro la candidatura presidencial de Javier Milei y que el armado territorial acompañe esa estrategia. El PRO, en cambio, busca preservar capacidad de negociación en los distritos donde conserva estructura propia y dirigentes con peso electoral.
Por eso, una de las claves de las conversaciones será cómo trasladar un eventual entendimiento nacional a las provincias y a la Ciudad de Buenos Aires, donde Jorge Macri apuesta por la reelección.
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