Si hacemos memoria y volvemos a 1991, cuando pusimos en marcha en la Ciudad de Buenos Aires el Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) en agosto de aquel año, es imposible no recordar lo complejo que era el escenario inicial.
En ese entonces, los conductores de ambulancia, los radioperadores y los médicos dependían de tres organizaciones distintas. Unificar a todos esos actores bajo la órbita de una sola institución fue un gran acierto.
Pasaron 35 años desde entonces y el tiempo se encargó de confirmar la certeza de esa decisión a través de un crecimiento sostenido, sin prisa pero sin pausa. Así diseñamos un sistema preparado para cubrir las urgencias de una urbe compleja: una Ciudad con tres millones de habitantes a los que se suman otras cuatro millones de personas que ingresan a diario para trabajar, estudiar o de paseo.
En los inicios, nuestro primer objetivo estructural fue bajar los tiempos de respuesta ante una emergencia. Sin embargo, pronto entendimos que lograr que una ambulancia llegara más rápido no garantizaba por sí solo que el paciente fuera manejado de la mejor forma. Por eso, dejamos atrás la vieja práctica de cargar al herido y salir corriendo.
El SAME en acción, atención médica de emergencias de la CABA
Los años transcurridos, marcados lamentablemente por dolorosas tragedias nacionales —como atentados, siniestros ferroviarios e incidentes en fiestas electrónicas—, nos moldearon y nos obligaron a perfeccionarnos frente a escenarios de gran magnitud.
Ese aprendizaje se tradujo en la creación de tres pilares educativos fundamentales que operan en la actualidad: la escuela de conductores de ambulancia del SAME; la escuela de capacitación y entrenamiento permanente para médicos: y la escuela de radioperadores.
Esta firme apuesta por la formación en todas las líneas es la que nos permite sostener hoy una tasa de morbimortalidad del 0,004% sobre un volumen de casi 300.000 auxilios atendidos. Es, con orgullo, una de las estadísticas más bajas del mundo.
Las capacitaciones son clave, pero la evolución del SAME no se detuvo en las aulas. Por el contrario, con el servicio del helicóptero, consolidamos una herramienta hoy indispensable que incluye maniobras que no se replican en otras partes del mundo. A diferencia de países como Francia, Italia o España, nuestro escuadrón aéreo desciende directamente en medio de la Ciudad para atender a las víctimas.
A esto sumamos el logro de operar las 24 horas y volar de noche, la incorporación de patrullas médicas de intervención rápida y el despliegue de motos médicas, cuyo equipamiento técnico iguala al de una ambulancia con la única excepción de la tabla larga.
Este nivel de desarrollo técnico y operativo no es casualidad: responde directamente a una decisión del Jefe de Gobierno, Jorge Macri, de fortalecer el sistema de emergencia prehospitalaria de la Ciudad como una verdadera política de Estado. Desde nuestra posición, hemos devuelto esa confianza con gestión, capacidad, entrega y una profunda vocación de servicio.
La reciente incorporación de unidades inteligentes, como la central operativa táctica eléctrica que iguala la performance de nuestra base central en el mismo terreno de la emergencia, demuestra que la innovación es constante en nuestro sistema.
Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME) de la Ciudad de Buenos Aires.
Más de 1.300 personas trabajan en el SAME, que atiende unas 250 mil llamadas por año y cuenta con una flota de 110 vehículos. Su red de servicios también incluye el SAME Psiquiátrico, preparado para resolver emergencias de salud mental en la vía pública.
Tenemos 32 bases operativas en la Ciudad, de las cuales seis se inauguraron durante la actual gestión. El fortalecimiento del sistema es fundamental para seguir mejorando el tiempo de respuesta promedio frente a una urgencia, que hoy se ubica por debajo de los 5 minutos.
Frente a este panorama, la pregunta sobre el futuro surge de forma natural y ya tiene una respuesta clara: vamos a ir por más. Y estamos dispuestos a asumir el compromiso diario de tratar de ubicarnos cada vez más cerca de la excelencia. Trabajamos para que cada ciudadano, al ver pasar una unidad, se sienta profundamente protegido por un Sistema de Atención Médica de Emergencia que hoy es un orgullo para nuestra nación y un referente a nivel internacional.
Director del SAME, Dr. Alberto Crescenti.
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