En muchas cocinas ocurre lo mismo: se prepara el último café del día, queda agua en el depósito y la cafetera vuelve a usarse a la mañana siguiente sin que nadie se detenga a cambiarla.
El problema aparece cuando ese hábito se prolonga durante varios días seguidos, sobre todo si el recipiente permanece cerrado, húmedo y a temperatura ambiente. Es entonces cuando el agua que queda en el depósito puede perder calidad y favorecer la aparición de microorganismos.
La pregunta es cuánto tiempo puede quedar esa agua en el depósito sin alterar el sabor del café ni comprometer la limpieza de la máquina.
El sitio de gastronomía Tasting Table que el agua del grifo o filtrada no debería permanecer más de 24 horas en el depósito. En el caso del agua destilada, el plazo puede extenderse hasta 48 horas.
Eso no significa que se vuelva peligrosa en cuanto se cumplen las 24 horas. Pero cuanto más tiempo permanece estancada, más posibilidades hay de que proliferen bacterias, hongos o se forme una película en las paredes del recipiente. El calor, la humedad y la exposición a la luz aceleran el proceso, y las tres son condiciones frecuentes en una cocina.
La limpieza profunda debe realizarse según las indicaciones del fabricante de cada cafetera.
Los minerales presentes en el agua también pueden acumularse en el depósito y en las partes internas de la máquina. Esa formación de sarro puede modificar el sabor del café y, con el tiempo, afectar el funcionamiento del equipo. La marca de cafeteras Keurig, por ejemplo, recomienda limpiar el depósito una vez por semana y descalcificar de forma periódica para evitar esa acumulación.
Qué conviene hacer todos los días
Más que esperar a que aparezca un olor extraño o el agua se vea turbia, conviene hacer algo sencillo: al terminar el día, vaciar el depósito, enjuagarlo y dejarlo secar antes de volver a cargarlo con agua fresca. Si el fabricante permite lavar el recipiente con detergente, hacerlo siguiendo las indicaciones del manual.
La humedad y el calor pueden favorecer la aparición de microorganismos en el recipiente. Foto: Unsplash.
Para una limpieza más profunda, las cafeteras de goteo pueden necesitar una descalcificación. El vinagre blanco diluido es un método habitual, aunque no todos los fabricantes lo recomiendan. En máquinas de cápsulas, como las de Keurig o Nespresso, es preferible usar el producto de limpieza indicado para cada modelo.
Consejos antes de limpiar la cafetera
- Vinagre blanco. No se recomienda para todas las cafeteras; en algunos modelos puede dañar las juntas internas. Consultar el manual antes de usarlo.
- Agua caliente. Al descalcificar con la máquina encendida, el agua sale a alta temperatura. Manipular con cuidado para evitar quemaduras.
- Productos de limpieza. No usar lavandina ni detergentes abrasivos dentro del depósito; pueden dejar residuos difíciles de eliminar y no están indicados para todas las máquinas.
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