04/10/2026 14:04
Eduardo Castex 22°
Titulares
Con Martina Cañete Piris campeona a sus 7 años, nueve gimnastas del Club Estudiantil brillaron en Neuquén y llenaron de orgullo a Castex Zelenski reveló que EE.UU. impulsa una nueva ronda de negociaciones trilaterales con Rusia para ponerle fin a la guerra Fiesta de los Estudiantes 2026: todos los ganadores de carrozas, fotografías y puestas en escena ¿Hay que pausar la inteligencia artificial? Un debate entre especialistas para la pregunta de momento Los expertos en psicología coinciden: las personas que nunca explican estas 7 decisiones tienden a tener más autoestima que las personas que lo justifican todo Francia quitará el permiso de conducir a quienes usen el celular mientras manejan: "El simple hecho de tener el teléfono en la mano conllevará la suspensión" El brutal femicidio de una mujer japonesa reabre la polémica por los excesos de los marines de los Estados Unidos en el exterior Djokovic, heroico, le ganó a Zverev en el ATP 500 de Beijing y rompió un récord de Rafa Nadal: "Por estos momentos sigo jugando al tenis" Con Martina Cañete Piris campeona a sus 7 años, nueve gimnastas del Club Estudiantil brillaron en Neuquén y llenaron de orgullo a Castex Zelenski reveló que EE.UU. impulsa una nueva ronda de negociaciones trilaterales con Rusia para ponerle fin a la guerra Fiesta de los Estudiantes 2026: todos los ganadores de carrozas, fotografías y puestas en escena ¿Hay que pausar la inteligencia artificial? Un debate entre especialistas para la pregunta de momento Los expertos en psicología coinciden: las personas que nunca explican estas 7 decisiones tienden a tener más autoestima que las personas que lo justifican todo Francia quitará el permiso de conducir a quienes usen el celular mientras manejan: "El simple hecho de tener el teléfono en la mano conllevará la suspensión" El brutal femicidio de una mujer japonesa reabre la polémica por los excesos de los marines de los Estados Unidos en el exterior Djokovic, heroico, le ganó a Zverev en el ATP 500 de Beijing y rompió un récord de Rafa Nadal: "Por estos momentos sigo jugando al tenis"
Impacto Castex
NACIONALES

El arte de contar una cosa para decir otra

El arte de contar una cosa para decir otra

Mi madre era una mujer de frases hechas. Frases que yo refutaba en silencio. Al que madruga Dios no lo ayuda, ¿qué Dios? , además; tengo derecho a mirar los dientes del caballo reg

Mi madre era una mujer de frases hechas. Frases que yo refutaba en silencio. Al que madruga Dios no lo ayuda, ¿qué Dios?, además; tengo derecho a mirar los dientes del caballo regalado; y todo así. “Vos siempre con algo para decir”, ironizaba, incluso ignorando el universo que yo mantenía en silencio. ¿No es bueno, acaso, tener algo para decir? Supongo que haberme acostumbrado a retorcer sus frases y crecer así, como una raíz que se abre paso donde nadie lo espera, debe haberme dado algo sustancial para escribir literatura. Pero había una frase que yo no entendía: “le hablo a la suegra para que me escuche la nuera”. Me recuerdo girando suegra y nuera cual cubo Rubik sin que la frase me explicara nada. Sin embargo, muchos, muchísimos años después, el refrán acudió a mi mente en uno de mis talleres, cuando trataba de explicar algo así como el arte de lo oblicuo, lo indirecto, lo que aparece por un costado para hacer magia en el centro. Me explicaré, no vaya a ser que me convierta en mi madre. Aunque ella, que no sabía nada de literatura, con esa frase y sobre todo con su forma de ponerla en práctica —cosa que, por cierto, me enloquecía— mostraba una de las claves de la narrativa literaria.

Por ejemplo, si dedico la página de una novela a contar cómo una mujer se aleja de la estación de tren, ¿estoy contando solamente eso o la escena está al servicio de narrar, además, la forma de alejarse de esa mujer, de las cosas, los lugares, los seres queridos? O quizá, ahí donde se aleja, lo que se busca es mostrar su forma de no poder hacerlo: si camina lento o se apura en exceso, si le cuesta cada paso, si voltea a menudo para medir la distancia que ahora la separa de la estación y todo lo que —nostalgia mediante— debe dejar atrás.

No estoy hablando de alegoría, por supuesto, sino de algo cercano a lo que planteaba el crítico francés, Roland Barthes, acerca de que cada elemento narrativo tiene una razón de ser, incluso si es inútil o absurdo. La novela de Albert Camus, “El extranjero”, comienza con esa duda memorable: “Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer. No lo sé.” En esa duda hay un universo: la distancia con la madre, el sentimiento del personaje con esa lejanía. Hasta me atrevo a leer que en esas pocas palabras Camus supo cifrar que Mersault no sabía a ciencia cierta dónde estaba su madre. Es decir, sabía su historia, dónde estaba internada y ahora sabía, además, que estaba muerta, pero saber dónde está alguien es otra cosa. El escritor norteamericano George Saunders lleva la premisa de Barthes un poco más allá y sostiene que cada elemento narrativo debe ser un pequeño poema. El comienzo de “El extranjero” cumple ese requisito. Ahora que lo pienso, yo tampoco sabía dónde estaba mi madre. O quizá antes de que ella pudiera darse cuenta, fui yo la que estaba en otro lado, ni suegra ni nuera. Ser hija tal vez consista en reunir aquello que permite alejarse de la estación.

Comentarios

Debes iniciar sesion o registrarte con una cuenta de lector para comentar.

Todavia no hay comentarios aprobados.