Pablo Gracia trabajó durante años como periodista freelance en España, pero los avances de la inteligencia artificial comenzaron a modificar el mercado en el que desarrollaba su actividad.
Ante la reducción de oportunidades, decidió cambiar de rumbo y formarse en un oficio muy diferente: la fontanería y la refrigeración.
A los 40 años, volvió a las aulas para estudiar una Formación Profesional (FP) superior de Mantenimiento de Instalaciones Térmicas y de Fluidos. La decisión implicó aprender desde cero y compartir las clases con compañeros mucho más jóvenes.
De las cámaras al periodismo escrito
Cuando tenía 20 años, Gracia se dedicaba al mundo audiovisual. Con el tiempo, la incproración de cámaras a los teléfonos inteligentes transformó ese sector y lo llevó a buscar nuevas oportunidades profesionales.
Entonces se volcó al periodismo escrito. En aquella época, según contó al medio español 20Minutos, le parecía difícil imaginar que una máquina pudiera redactar textos y realizar tareas de comunicación como una persona.
Gracia no creía con seriedad que su trabajo iba a ser afectado por la IA. Foto: Shutterstock
"¿Cómo va una máquina a escribir texto y hacer tareas de comunicación como un humano?", pensó en su momento. Sin embargo, una década después, la inteligencia artificial comenzó a cambiar también esa actividad.
Cómo la inteligencia artificial cambió su trabajo
Durante 2023 y 2024, Gracia empezó a notar señales de transformación. Algunos clientes le enviaban comunicados de prensa redactados con herramientas automáticas, mientras que otras tareas que antes requerían su intervención comenzaban a resolverse mediante sistemas de inteligencia artificial.
Una parte de su trabajo consistía en analizar microdatos del Instituto Nacional de Estadística (INE), revisar grandes hojas de cálculo y encontrar enfoques periodísticos relevantes para sus clientes.
El hombre notó los cambios a partir de 2023. Foto: Shutterstock
Como se mencionó, el español consideraba que esas tareas eran difíciles de automatizar. Pero los avances tecnológicos modificaron su perspectiva.
El hombre evitó afirmar que la inteligencia artificial le quitó el trabajo. Lo que observó fue una reducción progresiva del mercado y de las oportunidades para los profesionales independientes. Ante ese panorama, decidió buscar una alternativa en un sector donde la intervención física y las habilidades prácticas siguen siendo fundamentales.
Volver a estudiar a los 40 años
Gracia se inscribió en la mencionada FP superior de, orientada a actividades como la fontanería y la refrigeración.
La adaptación al entorno educativo fue uno de los principales desafíos. "Meterme con 40 años a estudiar con chavales de 18 fue un choque generacional enorme. Al principio fue duro, pero ahora estoy en segundo año, a punto de terminar, y en marzo empiezo las prácticas", relató a fines del 2025.
La experiencia de Gracia refleja cómo los cambios tecnológicos pueden modificar las oportunidades laborales incluso en actividades que parecían difíciles de automatizar.
Su respuesta fue prepararse para una profesión diferente, en lugar de depender exclusivamente de un rubro cada vez más condicionado por las herramientas digitales.
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