Con el crédito a las empresas en caída y el ratio de morosidad en alza, el Gobierno planea sumar a su paquete de medidas para estimular los préstamos del sector privado dos herramientas que buscan abaratar el financiamiento corporativo. Ambas opciones fueron adelantadas por el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, primero en la Bolsa de Comercio porteña y luego días atrás en Bangkok, y buscan una sinergia entre el organismo y la Comisión Nacional de Valores.
A partir de la próxima reforma de la Ley de Mercado de Capitales, que el Gobierno espera presentar en los próximos días en el Congreso, el BCRA y la CNV trabajan en la creación de un Sistema Federal de Garantías. Se tratará de un registro administrado por el BCRA, para consultar los bienes afectados a prendas y otras garantías.
En Argentina, el Sistema de Garantías está compuesto por varias entidades que brindan garantías y avales a las PYMEs para respaldar sus solicitudes de crédito. Estas garantías son instrumentos financieros que permiten a las empresas acceder a préstamos bancarios y financiamiento en condiciones más favorables. La apuesta oficial es generar un registro que los bancos puedan consultar en tiempo real, para conocer qué empresas cuentan con esos avales y poder ofrecerles crédito a tasas más bajas.
La otra medida pensada para las empresas también depende de la modificación de la Ley de Mercado de Capitales en el Congreso y tiene que ver con la ampliación del límite de financiamiento que las Sociedades de Garantías Recíprocas (SGR).
Estas son sociedades comerciales que tienen por objeto facilitar el acceso al crédito a las pequeñas y medianas empresas (pymes), a través del otorgamiento de avales. Las SGR no prestan dinero sino que permiten que las pymes accedan a mejores oportunidades en cuanto a plazo, tasa y condiciones de crédito financiero y comercial. Por normativa del Banco Central, los bancos tienen limitado el apalancamiento que pueden tomar de estas SGR. La apuesta es aumentar esos topes para permitir una capacidad de respaldo más amplia para las Pymes que se financian por esta vía.
Otros instrumentos para comercios y familias
La presentación de Vladimir Werning también habla de otras tres herramientas que pueden servir para mejorar el costo de financiamiento de comercios y hogares, que ya habían trascendido con anterioridad.
Por un lado, la creación de un mercado para negociar los cupones de las tarjetas de crédito. La idea es generar un mercado donde los comercios puedan financiarse a tasas más bajas. Funcionaría de la misma manera que en la actualidad operan el mercado de echeqs o de facturas de crédito, dos herramientas que usan tanto grandes empresas como Pymes.
Otra surge de la reforma laboral y apunta a que los bancos puedan cobrarse los créditos directamente desde los salarios, mediante códigos de descuento. Se trata de una alternativa que, hasta la modificación de la Ley de Trabajo, solo podían usar las mutuales sindicales. En el Gobierno creen que la posibilidad de usar códigos de descuento como avales en los préstamos no solo mejorará la posibilidad de repago, sino que permitirá disminuir las tasas. Esta aplicaría tanto para empleados del sector público como de empresas privadas.
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