La palabra yoga proviene del sánscrito yuj, que significa “unión” y hace referencia al vínculo entre la mente, el cuerpo y el espíritu.
Originaria de la India, donde surgió hace más de 3.000 años, esta disciplina combina posturas físicas, ejercicios de respiración y meditación.
Sin embargo, todavía hay quienes la asocian únicamente con la flexibilidad y los estiramientos.
“Existe la idea de que el yoga es una práctica poco exigente, cuando, en realidad, requiere fuerza, control, movilidad y mucha concentración”, apunta la experta española Laura Carmona.
Laura Carmona, experta en yoga: "Muchos deportistas practican yoga para mejorar físicamente y trabajar la conciencia corporal y mental"
Antes de enumerar, los beneficios de esta actividad, la especialista Carmona remarca que incluso deportistas de élite la incorporan a sus rutinas.
“Sin duda, que un deportista como Erling Haaland practique yoga ayuda a romper la idea de que es una disciplina solo para estirar”, ejemplifica en una entrevista con el medio español 20 Minutos.
Es que el yoga no solo ayuda a mejorar las capacidades físicas, sino que también permite desarrollar una mayor conexión entre el cuerpo y la mente.
El yoga se originó en la India hace más de 3.000 años. Foto: Pexels
"Muchos deportistas incorporan esta disciplina a sus rutinas no solo para mejorar físicamente, sino por el trabajo de conciencia corporal y, sobre todo, mental", señala.
Y agrega: "Entender y controlar tu cuerpo también es una forma de mejorar el rendimiento".
Entre sus principales beneficios, Carmona destaca la mejora de la movilidad, el equilibrio, la fuerza y el control corporal. Sin embargo, considera que su aporte más importante va más allá de lo físico.
"Para mí, su mayor valor está en aprender a escuchar el cuerpo, controlar la respiración y entrenar la mente", enfatiza.
Esa combinación también puede marcar una diferencia a la hora de competir. "Esa capacidad de concentración, presencia y gestión mental se traslada también al deporte y a la vida", afirma.
Yoga en pareja. Foto: ilustración Shutterstock.
"No lo hacen porque necesiten simplemente estirar, sino porque entienden que para rendir al máximo necesitan un cuerpo fuerte, móvil y equilibrado, pero también una mente capaz de mantenerse concentrada y gestionar la presión", sostiene.
La especialista aclara, además, que no hace falta tener una gran flexibilidad ni dominar posturas complejas para empezar.
"No necesitan ser flexibles ni saber hacer asanas avanzadas, ya que el yoga no es competir con tu cuerpo, sino aprender a conocerlo", explica.
Por último, resume: "El yoga no te hace menos fuerte; te ayuda a utilizar mejor tu fuerza, y quizá no se trata de entrenar más, sino de entrenar mejor".
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