Una jueza federal de Estados Unidos ordenó el lunes detener la tala de árboles en un campo de golf de Washington, uno de los muchos proyectos impulsados por el presidente Donald Trump para remodelar la capital, luego de que se cortaran cientos de ellos.
La jueza Ana Reyes accedió a la petición de ambientalistas alarmados por la tala, según ellos, de unos 500 árboles el sábado y por el anuncio de que se cortarían cientos más durante la semana.
"El Tribunal ordena a los demandados que cesen toda remoción de árboles en el campo de golf East Potomac", indicó en una breve resolución.
La magistrada también convocó una audiencia de emergencia por videoconferencia con el fin de escuchar los argumentos de ambas partes, especialmente sobre la falta de un aviso razonable por parte del gobierno, que solo informó al tribunal y a la contraparte de sus intenciones a última hora del viernes.
Trump, un entusiasta del golf, quiere renovar el campo, que considera deteriorado, y sostiene que en el futuro podría albergar grandes torneos.
Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el mandatario republicano ha promovido una serie de proyectos de construcción y renovación para dejar su huella en Washington. Según afirmó, busca devolver el esplendor a una capital que sus predecesores descuidaron.
Sin embargo, la oposición demócrata lo acusa de despilfarrar recursos públicos para alimentar su propia vanidad, y varios de esos proyectos son objeto de disputas legales.
Entre ellos figura el monumental salón de baile que mandó construir en la Casa Blanca, obra que implicó demoler un ala completa de la residencia presidencial, así como la renovación del Kennedy Center, el centro cultural y de espectáculos de Washington, donde quiere que se exhiba su nombre.
Trump reconoció esa motivación personal en una entrevista publicada a principios de septiembre.
"Nadie lo hará una vez que yo me haya ido. Cuando me vaya de aquí, nadie lo hará", declaró a New York Magazine cuando le preguntaron si había puesto en marcha todos esos proyectos en pos de su propia gloria.
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