Christos Harpantidis, nació a orillas de mar Egeo en Tesalónica, la segunda ciudad en importancia de Grecia. Es licenciado en Física y en Economía y desde este año lidera la estrategia global de asuntos corporativos y relacionamiento externo de Philip Morris en 180 países.
Podría aventurarse que en honor a sus raíces impulsa una verdadera odisea: la transformación del gigante de los cigarrillos hacia una empresa sin humo y que ayude a dejar ese hábito que daña a la salud. Por cierto, la compañía lleva invertidos US$ 16.000 millones en diversos productos que evitan la combustión y sigue con otros desarrollos.
Christos Charpantidis. Philip Morris
Le rinde frutos: contabiliza 43,5 millones de usuarios de productos libres de humo, de los cuales 35 millones utilizan su innovación llamada IQOS y otros 7 millones, unas bolsitas o pouches de nicotina, que supo desarrollar una firma sueca. Esos productos libres de humo están en 109 mercados y en 27 países son el 50% de los ingresos de Philip Morris.
Se pudieron observar los productos y lo que se viene en el Technovation que se realizó por primera vez en Buenos Aires. En este evento, que ya se concretó en distintos países, comparten sus innovaciones hacia ese futuro libre de humo. La iniciativa nació en El Cubo, el centro global de investigación de Philip Morris en Neuchâtel, Suiza. Y la elección de Argentina no es casual dado que el país, pese a algunas desregulaciones, impide el ingreso del IQOS.
—¿Cuánto representan hoy para Philip Morris los productos sin humo?
—Alrededor del 42 % de los ingresos de la compañía, mientras que el resto proviene de los cigarrillos. Nuestra transición comenzó hace unos doce años, cuando todos los ingresos provenían de los cigarrillos, y que fue progresando a medida que más países se abren a estos productos y los consumidores los adoptan. En el mundo aún existen 1.000 millones de fumadores y Argentina tiene alrededor de 7 millones de fumadores adultos. Desde nuestro punto de vista, este grupo de personas merece un enfoque pragmático con soluciones que los ayuden a dejar el cigarrillo convencional. La gran mayoría de los componentes dañinos que se encuentran en el humo del cigarrillo convencional y generan enfermedades. Las relacionadas con fumar son producto de la combustión. Nosotros vamos hacia una empresa totalmente libre de humo.
—¿De qué depende la velocidad de esa transformación?
—No podemos hacerlo solos. También depende de otras compañías, de los organismos reguladores, de la comunidad científica y la aceptación del consumidor.
Philip Morris International (PMI)
—¿Cómo son esos productos?
—El IQOS calienta el tabaco en lugar de quemarlo. También están las bolsitas de nicotina como Zyn. IQOS nos genera ventas entre 14.000 y 15.000 millones de dólares, ha superado a Marlboro en tamaño en menos de diez años. Y se vende en mercados como Japón, Estados Unidos y muchos países europeos, pero actualmente no está permitido en Argentina, aunque sí en Colombia y México.
—Ustedes compiten en tamaño con la tabacalera china CNTC, ¿ellos están en la misma?
—El monopolio estatal chino del tabaco es mayor que Philip Morris, pero no se considera un competidor directo, ya que se centra en China y los cigarrillos, mientras que Philip Morris tiene una actividad limitada en China. Hay otras empresas tabacaleras y nuevos participantes también desarrollando productos sin humo.
—Con estas alternativas que están siendo adoptadas ¿hay mejora realmente, la gente deja de fumar?
—Los daños asociados con la combustión del cigarrillo son conocidos. Los consumidores que usan alternativas se sienten mejor y experimentan mejoras en la vida diaria pero la investigación científica debe continuar. Vamos a terminar con la producción de cigarrillos y estamos en eso desde 2016, es la dirección que hemos encarado.
—¿Qué pasa con las ganancias de Philip Morris, los afecta?
—La empresa es una de las 40 principales en la Bolsa de Valores de Nueva York, valorada en aproximadamente 300.000 millones de dólares y casi el doble de su valor de tres o cuatro años antes. Los inversores lo reconocen.
—¿Qué es Argentina para Philip Morris?
—Estamos hace 125 años, aquí nos abastecemos de tabaco y tenemos relación con los productores, además de una fábrica y un centro de servicio que respalda las operaciones internacionales. Hay recientes cambios legales que permitieron abrir el mercado a nuevos productos. Hemos organizado este evento para explicar los productos y dialogar con las autoridades.
—¿Se verá con el Presidente?
—No en esta oportunidad. Nosotros buscamos el diálogo y la formulación de políticas basadas en evidencia científica, la experiencia y los enfoques exitosos en otros países. Las prohibiciones no eliminan la demanda de los consumidores y pueden contribuir al comercio ilícito de productos de vapeo.
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