La Antártida es el continente más inexplorado y con las condiciones climáticas más duras de la Tierra, pero el hombre no se ha achicado, y cientos de bases fueron plantadas allí para investigaciones científicas. Existe una particular que se sitúa a 220 kilómetros de la costa y alberga hasta 40 personas, y se convirtió en un modelo de sustentabilidad sin precedentes.
Rodeada únicamente de hielo, la base belga Princess Elisabeth Antarctica está anclada a una altitud de 1.382 metros y cuenta con 400 m². Utiliza el viento, el sol y la nieve derretida, y purifica aproximadamente el 95% de sus aguas residuales sin depender de la electricidad.
En la página web oficial de la base (AntarcticStation.org) se indica que durante décadas, esa construcción en el continente blanco fue "un centro de investigación científica y un ejemplo de gobernanza en materia de conservación".
"La Fundación Polar Internacional celebró el regreso de Bélgica al continente con la primera estación de "cero emisiones": la Princesa Elisabeth Antártida", ahonda el sitio digital. En un video oficial de YouTube del año 2021, la International Polar Foundation mostró imágenes espectaculares tomadas con dron de la estación y las mejoras que se le realizó.
Explicaron que cuenta con un nuevo garaje climatizado que alberga talleres de carpintería y metalurgia, y un anexo con dormitorios adicionales, espacio de almacenamiento extra, una sala de ejercicio y otras comodidades.
Princess Elisabeth Antarctica: una base científica de última generación rodeada de hielo
Además de las imágenes, el video explica que la estación de investigación belga es de "cero emisiones", y que está en operación desde el 2009. Durante los últimos años se remodeló y se construyeron dos anexos al edificio principal de la estación.
El nuevo anexo sur incluye 16 dormitorios calefaccionados adicionales que pueden recibir hasta 32 personas, así como una gran instalación científica, una zona de almacenamiento para equipos de campo y una sala de almacenamiento en frío con temperatura regulada para provisiones.
Se indica que también se instaló un fundidor de nieve que produce el agua potable para la estación y un gimnasio para los residentes. Del otro lado se encuentra el anexo norte, que incluye un garaje calefaccionado, zonas de almacenamiento y talleres para los mecánicos y carpinteros de la estación.
La base Princess Elisabeth Antarctica de Bélgica. Foto: Youtube
Oficialmente se detalló que estas instalaciones fueron reconstruidas sobre cilindros hidráulicos para que puedan ajustarse y mantenerse niveladas a medida que el glaciar sobre el que se asientan se mueve gradualmente con el tiempo.
Además de todo esto, las turbinas eólicas que se construyeron cercanas aprovechan los fuertes vientos la región para generar electricidad. También cuenta con paneles solares que, durante la época de verano antártico, reciben luz solar durante períodos prolongados y aumenta el suministro de energía disponible. La tecnología existente permita que el consumo supere la capacidad disponible.
Se indica que la calefacción, la iluminación, las comunicaciones y la producción de agua dependen del equilibrio entre la generación y el consumo de energía. Por último, cabe mencionar que todas estas últimas modificaciones se realizaron al aprovechar la menor concurrencia de personal durante las restricciones sanitarias por la pandemia de Covid-19.
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