Un balcón puede transformarse en un pequeño refugio verde sin necesidad de tener una gran cantidad de metros cuadrados. El secreto está en elegir plantas que se adapten bien a las macetas.
También importa la forma en que se distribuyen. Una combinación de ejemplares bajos, otros que crezcan hacia arriba y algunos que caigan por los bordes permite aprovechar distintas alturas.
Antes de comprar, conviene observar cuántas horas de sol recibe el balcón, si está expuesto al viento y cuánto espacio queda libre después de colocar los muebles.
Con esos datos, hay especies que pueden aportar flores, aroma, hojas y hasta ingredientes para la cocina sin convertir el balcón en un lugar lleno de obstáculos.
Cuatro opciones para aprovechar cada rincón
La guía de Royal Horticultural Society que los recipientes son una buena solución para balcones y espacios pequeños, y recomienda elegir las plantas según las condiciones de luz, viento y agua del lugar. Entre las opciones aptas para estos espacios se mencionan lavanda, pelargonios, hierbas y distintas suculentas.
La lavanda, apta para macetas.
1. Lavanda: necesita bastante sol y un sustrato que drene bien. Puede cultivarse en maceta y, además de aportar flores violetas, suma un aroma intenso. Es una buena elección para un balcón soleado y no requiere riegos frecuentes una vez establecida.
2. Geranio: los pelargonios son una de las mejores opciones para balcones por su resistencia y capacidad para ofrecer una floración abundante. Pueden crecer en macetas y funcionan bien en espacios expuestos al sol.
3. Suculentas: sus hojas carnosas almacenan agua, por lo que muchas especies soportan períodos de sequía. Echeverias y otras suculentas pueden formar pequeños grupos en recipientes y ocupan poco lugar.
4. Hierbas aromáticas: romero, tomillo, orégano, salvia y otras hierbas pueden cultivarse en macetas. Además de aportar verde, permiten tener plantas que también se pueden usar en la cocina. Recomiendan recipientes con buen drenaje para este tipo de cultivo.
Cómo ubicar las plantas en un balcón pequeño
La distribución puede hacer que cuatro especies parezcan un jardín mucho más grande. Una maceta alta puede ocupar una esquina, mientras que recipientes pequeños pueden agruparse sobre una repisa o una mesa.
Las suculentas, plantas eternas. Foto: iStock Photos.
También es posible aprovechar el espacio vertical. Las plantas con crecimiento colgante pueden colocarse en jardineras o recipientes elevados, siempre que estén bien sujetos y no representen un riesgo para quienes circulan debajo.
Otro punto importante es el peso. Las macetas, la tierra y el agua pueden sumar varios kilos, por lo que antes de armar un balcón con muchas plantas conviene conocer el límite de carga del espacio. Recomiendan no saturar los balcones pequeños y dejar zonas libres para poder moverse.
El riego merece atención aparte. Las plantas cultivadas en recipientes tienen menos tierra disponible y pueden necesitar agua con más frecuencia que las que crecen en el suelo. Al mismo tiempo, una maceta sin agujeros de drenaje puede acumular agua y dañar las raíces.
Así, no hace falta llenar el balcón de plantas para conseguir un efecto de jardín. Cuatro especies bien elegidas, distribuidas en distintos niveles y adaptadas a la cantidad de sol disponible pueden cambiar por completo un espacio pequeño.
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