WASHINGTON (AP) — El Grupo de los Siete, integrado por los países más industrializados, manifestó el viernes que planea liberar 100 millones de barriles de petróleo y productos combustibles en las próximas semanas, comenzando con cantidades “sustanciales” de diésel después de que el combustible alcanzara recientemente precios récord en Estados Unidos.
El presidente Donald Trump afirmó que la liberación de diésel ocurriría “de inmediato”, mientras que, en un comunicado, el G7 prometió una “liberación sustancial adelantada” del combustible dentro de los próximos 20 días.
Trump y su Partido Republicano enfrentan presión para abordar el alza de precios antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato, que se realizarán el 3 de noviembre, y Trump anunció la medida el viernes en redes sociales. Los índices de aprobación del presidente sobre la economía cayeron a un nuevo mínimo, según una encuesta de AP-NORC, ya que la guerra con Irán y sus disputas comerciales han incrementado los precios en Estados Unidos del petróleo y otros bienes.
Los precios de la gasolina en Estados Unidos y en el extranjero se han disparado durante la guerra, que ya ha durado ocho meses, un costo que Trump ha dicho repetidamente que vale la pena para asegurarse de que Irán no obtenga armas nucleares. El promedio nacional de un galón de diésel en Estados Unidos fue de 6,37 dólares el viernes, según AAA, tras alcanzar un récord de 6,52 dólares el 22 de septiembre.
Francia ostenta la presidencia rotatoria del G7 e hizo el anuncio en un comunicado difundido tras conversaciones por videoconferencia que presidió el mandatario francés Emmanuel Macron. La Agencia Internacional de Energía coordinará el esfuerzo para combatir el vertiginoso aumento de los precios del combustible.
“Implementaremos nuestros compromisos con una liberación coordinada a través de la AIE de 100 millones de barriles (MB) para comenzar de inmediato durante 4 meses, incluida una liberación sustancial adelantada de diésel dentro de los primeros 20 días por parte de los miembros y socios del G7”, se lee en el comunicado.
Algunos republicanos en Estados Unidos habían pedido que Trump prohibiera las exportaciones estadounidenses de diésel para intentar bajar los precios internos. Pero en su comunicado, el G7 indicó que el grupo, del que forma parte Estados Unidos, también acordó no limitar las exportaciones de energía entre sus integrantes.
“Reafirmamos nuestro compromiso de abstenernos de imponer restricciones a las exportaciones de energía y productos energéticos entre los países del G7 y exhortamos a todos los productores a abstenerse de imponer prohibiciones que podrían agravar las tensiones del mercado”, se indica en el documento.
Trump sostuvo una conversación durante la noche con Macron, quien preside el G7, sobre la necesidad de abordar el aumento de los precios del combustible y la disponibilidad de productos petrolíferos, según la Embajada de Francia en Estados Unidos. Macron presidió el viernes la videoconferencia de líderes del G7 para debatir el tema.
Además de su llamada con Macron, Trump se comunicó el viernes con la reunión de líderes del G7 para negociar la liberación de las reservas europeas de diésel, según un funcionario de la Casa Blanca que no estaba autorizado a hablar públicamente y declaró bajo condición de anonimato.
Trump inició el jueves lo que, según sus declaraciones, sería un maratón de mítines de 32 días para intentar reforzar las posibilidades de su partido de mantener el control de la Cámara de Representantes y el Senado de Estados Unidos en las elecciones de noviembre. El presidente se ha mostrado cada vez más frustrado por lo que considera una desconexión entre sus logros y la percepción pública de su trabajo. Esta semana se puso a sí mismo una calificación sobresaliente por su gestión de la economía, pero sostuvo que “estamos haciendo un trabajo extremadamente malo de promoción”.
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