La base del Cuerpo de Marines en Quantico, Virginia, volvió a ser el escenario en el que Pete Hegseth, secretario de Defensa de Estados Unidos, habló sobre las reformas que su gestión implementó en la institución castrense desde que asumió el cargo en enero de 2025. El año pasado, en un despliegue inusual que ameritó múltiples protocolos de seguridad, el titular del Pentágono reunió a los altos mandos militares desplegados por el mundo para marcar cuáles eran las prioridades de su cartera.
Con la presencia del presidente Donald Trump, Hegseth presentó ante cientos de generales y almirantes diez directivas sobre aptitud física, aspecto personal y estándares para unidades de combate. “Si las palabras que digo hoy hacen que se les hunda el corazón, entonces deberían hacer lo honorable y renunciar”, advirtió entonces ante la cúpula.
No fatties.
— Pete Hegseth (@PeteHegseth) October 1, 2026
No trannies.
No beardos.
No weirdoes.
No wimps.
No radicals — JUST WARRIORS. pic.twitter.com/mDktwOmn6F
Un año más tarde, el veterano de la Guardia Nacional y antiguo presentador de Fox News no solo habló de los primeros resultados de su gestión ante oficiales subalternos y suboficiales, también presentó distintas iniciativas que involucran la creación de un "Comando de Guerra Autónoma", una nueva Oficina de Asuntos Religiosos para priorizar la preparación espiritual de las tropas y la participación de magnates tecnológicos como Elon Musk y Palmer Luckey en un grupo destinado a estudiar “el futuro de la guerra”.
Un año con recortes y despidos de la cúpula
Otra de las novedades que Hegseth anunció fue el recorte del 10% de los cargos más altos de las Fuerzas Armadas en su primer año como secretario de Defensa. La medida alcanzó a los oficiales que cuentan con una o más estrellas.
El secretario de Defensa de EE.UU. avanzó en sus reformas en su primer año al frente del Pentágono. (AP Photo/Evan Vucci)
Varios de los despidos más notables fueron de comandantes negros o mujeres, destituidos a pesar de contar con historiales notables de servicio como el general Charles Q. Brown, segundo afroestadounidense en presidir el Estado Mayor Conjunto, y la almirante Lisa Franchetti, primera mujer al frente de la Armada, ambos en febrero de 2025. En abril de 2026 fue despedido el general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército.
En su discurso de este año, Hegseth reforzó el ideal que espera de las tropas y sus comandantes: “Nada de gordos, ni travestis, ni barbudos, ni bichos raros, ni cobardes, ni radicales. Solo guerreros”.
El general Charles Q. Brown, destituido en febrero de 2025. Foto REUTERS/Ken Cedeno/File Photo
Cuántos cargos están en juego
El Congreso fija por ley un máximo de 857 generales y almirantes en servicio activo. En septiembre de 2025 había 848, según reportó la agencia Al Jazeera. Sobre esa base, el recorte de Hegseth equivale a unos 170 cargos.
El Congreso de Estados Unidos fija un máximo de 857 generales y almirantes en servicio activo. Foto: Andrew Harnik/via AP
Para el secretario, se trata de una corrección pendiente. Si el recorte se duplica algunos puestos desaparecerían y otros pasarían a manos de oficiales de menor rango.
¿Reforma o purga política?
Los especialistas consultados por Al Jazeera difieren sobre el alcance de la medida. Walter Ladwig, profesor del King’s College de Londres, reconoció un “argumento creíble para la reforma”, porque el tamaño de las fuerzas bajó tras la Guerra Fría sin una reducción equivalente de altos mandos.
Sin embargo, otros expertos temen que se trate de una medida partidista que erosione la confianza y la transparencia de las Fuerzas Armadas.
Robert Ralston, de la Universidad de Birmingham, advirtió que “la política está impulsando estas decisiones” por encima del mérito. David Galbreath, de la Universidad de Bath, anticipó “un Congreso confrontativo con investigaciones”, especialmente si los legisladores demócratas recuperan el control del Congreso en las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre.
El senador Mark Kelly ha sido un feroz crítico de la gestión de Hegseth. Foto: Daniel Heuer/Bloomberg
Desde la oposición, el senador demócrata por Arizona y veterano Mark Kelly cuestionó el enfoque del secretario en julio de este año. “Las Fuerzas Armadas de EE.UU. no necesitan más testosterona; necesitan mejor liderazgo”, declaró al criticar la iniciativa de Hegseth ante en el programa The Briefing with Jen Psaki de la cadena MS NOW.
Para las familias de militares, el recorte implica serios cambios en la cadena de mando mientras el país sigue enzarzado en la guerra contra Irán. Hegseth reafirma el tipo de "guerrero" que espera entre sus filas, pero el alcance de sus reformas podría marcar el rumbo de las Fuerzas Armadas mucho después de que el Pentágono no esté bajo su mando.
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