El actor James Cagney fue una de las grandes estrellas de Hollywood en los años 40. Entonces, junto con su hermano William, compró miles de acres en un área rural de California, donde destacaban las praderas. Era el comienzo de la historia de un corredor de vida silvestre que ahora protege varias especies en el estado.
Al momento de realizar la inversión, Cagney había protagonizado películas como The Public Enemy y Yankee Doodle Dandy, esta última estrenada en 1942 y por la que obtuvo el premio Oscar como mejor actor.
Según los registros históricos de la propiedad, junto con su hermano William adquirió más de 500 acres, ubicados cerca de Ramona y utilizados principalmente para el pastoreo de ganado. Parte de estas tierras fue vendida durante las décadas siguientes.
Sin embargo, 417 acres, conocidos como Cagney Ranch y administrados por el William J. Cagney Trust, terminaron por captar la atención de organizaciones conservacionistas. Eran los últimos grandes remanentes de pastizales de la zona costera del sur de California.
Seis años de negociaciones
El interés por conservar las tierras comenzó a cobrar fuerza en 1997, cuando Dave Bittner, director ejecutivo del Wildlife Research Institute de Ramona, contactó a The Nature Conservancy. Fueron necesarios seis años de negociaciones y búsqueda de financiamiento antes de completar la operación.
La rata canguro de Stephens es uno de los habitantes del corredor de vida silvestre. Foto: Archivo.
El valor del terreno estaba relacionado tanto con las especies presentes como con su ubicación. Las praderas de Ramona conservaban grandes superficies abiertas en una región donde este tipo de hábitat había disminuido por el avance de caminos y urbanizaciones.
En 2003, The Nature Conservancy compró el terreno por 2,7 millones de dólares para incorporarlo a un proyecto más amplio de conservación de las praderas de Ramona. Documentos oficiales posteriores confirman que el Cagney Ranch pasó a integrar el actual Ramona Grasslands Preserve, según informó en su momento el San Diego Union Tribune.
Entre las especies amenazadas o en peligro asociadas con estos pastizales se encuentran la rata canguro de Stephens, el camarón hada de San Diego y el sapo del arroyo del sudoeste. En las lagunas estacionales del Cagney Ranch también habían sido registradas tres especies vegetales poco comunes. Estas pequeñas lagunas, conocidas como vernal pools, se forman durante los períodos lluviosos y posteriormente se secan. Esa alternancia crea condiciones particulares para plantas y animales adaptados a ambientes temporales.
Ahora los terrenos que pertenecieron a Cagney forman parte de la Reserva Natural del Condado de Ramona Grasslands, en el Valle de Santa María. En sus 3.864 acres alberga un mosaico de hábitats sensibles que incluyen pastizales, humedales, charcas estacionales, matorrales costeros de salvia y bosques de robles, junto con cientos de especies únicas de plantas y animales.
En la reserva hay 408 especies de plantas 16 de ellas en estatus especial, como la menta espinosa de San Diego y la navarretia rastrera. También es el hogar de 23 especies de mariposas, 21 especies de reptiles, seis tipos de anfibios, 37 mamíferos y más de cien tipos de aves.
El rancho de la familia Cagney llamó la atención de los conservacionistas por preservar el hábitat de las praderas de Ramona. Foto: Reserva Natural del Condado de Ramona Grasslands.
Con algo de suerte, los visitantes, que tienen acceso solo a una parte de la reserva, podrán avistar un puma, un lince o una comadreja de cola larga. Incluso, coyotes, mapaches y zorrillos. Las águilas reales buscan alimento en los pastizales.
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