Los olores que se acumulan en algunos espacios de la casa pueden resultar difíciles de eliminar, sobre todo cuando provienen de lugares cerrados o con poca ventilación.
En redes sociales circulan distintos trucos caseros que proponen aprovechar productos cotidianos para mantener estos espacios con un aroma más agradable. Uno de ellos combina bicarbonato de sodio y orégano seco.
La preparación consiste en colocar ambos ingredientes en un recipiente y dejarlo en distintos sectores de la casa. La propuesta resulta sencilla, pero cada componente cumple una función diferente dentro de la mezcla.
Para qué sirve mezclar bicarbonato de sodio y orégano
Esta mezcla se utiliza como un recurso casero para ayudar a controlar olores y aportar aroma. El bicarbonato contribuye a neutralizar determinados compuestos responsables de los malos olores, mientras que el orégano aporta su fragancia característica.
Entre sus usos más habituales se encuentran:
El bicarbonato contribuye a neutralizar malos olores.
- Ayudar a reducir olores en cocinas y alacenas
- Colocar en tachos de basura para disminuir los malos olores
- Mantener con un aroma agradable placares y zapateros
- Utilizar en espacios cerrados donde se concentran olores
- Aprovechar el aroma del orégano como complemento para mantener alejados a algunos insectos
Cómo actúa cada ingrediente
El bicarbonato de sodio es una sal ligeramente alcalina que ayuda a neutralizar algunos compuestos responsables de olores.
El orégano, en cambio, aporta compuestos aromáticos. Entre ellos se encuentran sustancias como el carvacrol y el timol, presentes también en otras plantas de la familia de las lamiáceas y estudiadas por sus propiedades biológicas.
Esta diferencia explica por qué la mezcla tiene una función doble: el bicarbonato ayuda a tratar el olor y el orégano aporta una fragancia que puede resultar más agradable.
Cómo preparar la mezcla
1. Colocar tres cucharadas de bicarbonato de sodio en un recipiente pequeño y limpio.
El orégano y sus compuestos aromáticos. Foto: Pixabay.
2. Agregar una cucharada de orégano seco.
3. Mezclar ambos ingredientes hasta distribuirlos de manera uniforme.
4. Colocar la preparación en un recipiente abierto o en una pequeña bolsita de tela transpirable.
5. Ubicarla en el espacio donde se quiera controlar los olores o aportar aroma.
Dónde colocarla y cuánto tiempo utilizarla
La preparación puede ubicarse en una alacena, un placard, un zapatero o cerca de un tacho de basura, siempre que permanezca en un recipiente que evite que el contenido se disperse.
Conviene mantenerla seca, ya que la humedad puede reducir su utilidad y favorecer el deterioro del orégano. También es preferible colocarla en un sitio donde no entre en contacto directo con alimentos.
Cuando el aroma disminuya o el bicarbonato se humedezca, lo recomendable es reemplazar la preparación por una nueva.
Es importante tener en cuenta que esta mezcla puede servir como complemento para mantener determinados espacios con un olor más agradable, pero no sustituye la limpieza ni la ventilación. Si existe un olor persistente, primero es necesario identificar y eliminar su origen.
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