En 2024, Arizona utilizó espuma de vidrio hecha con 100% de material reciclado para resolver un problema de ingeniería durante la ampliación de un tramo de 23 millas de la autopista interestatal I-17, al norte de Phoenix.
El material fue instalado en 19 puntos del proyecto para reducir el peso sobre antiguas alcantarillas de hormigón. La obra se desarrolló entre Anthem Way y Sunset Point, un corredor por el que circulan más de un millón de personas cada año.
El proyecto contemplaba sumar capacidad a la ruta, pero los ingenieros descubrieron que varias estructuras construidas décadas atrás habían sido diseñadas para soportar una autopista de apenas dos carriles.
Arizona utilizó espuma de vidrio hecha con 100% de material reciclado. Foto: Unsplash
En lugar de reemplazar todas esas estructuras, el Departamento de Transporte de Arizona (ADOT) encontró una alternativa: utilizar agregado de espuma de vidrio ultraligero como material de relleno.
De esa manera, los nuevos carriles podían construirse sin aplicar sobre las alcantarillas el mismo peso que tendría un relleno convencional.
El problema que encontraron debajo de la autopista
Las estructuras en cuestión son alcantarillas tipo cajón, construidas para permitir que el agua atraviese por debajo de la carretera. Aunque podían soportar el peso de la infraestructura original, la ampliación de la I-17 implicaba agregar material y nuevos carriles sobre ellas.
El inconveniente era que utilizar tierra, piedra u otros materiales tradicionales habría incrementado considerablemente la carga sobre esas estructuras.
La solución fue colocar un material mucho más liviano. Foto: Unsplash
La solución fue colocar un material mucho más liviano. La espuma de vidrio tiene una combinación particular de características: es resistente, impermeable y de bajo peso, por lo que puede utilizarse como relleno estructural sin agregar una carga excesiva.
El proyecto incluyó la incorporación de un tercer carril en ambos sentidos entre Anthem Way y Black Canyon City. En los ocho kilómetros restantes hasta Sunset Point también se construyeron carriles flexibles, que pueden utilizarse en diferentes sentidos según las necesidades del tránsito.
Cómo se transforma el vidrio reciclado en un material para construir rutas
Aunque el resultado se parece más a pequeñas piedras que a vidrio, el proceso comienza precisamente con vidrio reciclado.
- El vidrio se tritura hasta convertirlo en polvo.
- Se mezcla con un agente espumante.
- La mezcla se introduce en un horno.
- El calor ablanda el material y genera burbujas en su interior.
- Finalmente se obtiene un material poroso, liviano y resistente.
Según explicó el ADOT, el producto es inerte, no libera sustancias contaminantes, no se pudre, no es inflamable y resiste el paso del tiempo.
Además, al tratarse de un material de celdas cerradas, no absorbe agua, una característica especialmente importante para una obra ubicada sobre estructuras destinadas a canalizar agua.
El material utilizado en Arizona fue fabricado en Florida y transportado hasta los distintos puntos de la obra en grandes bolsas.
Una solución para la autopista y también para los residuos
La espuma de vidrio permitió resolver un problema estructural, pero el proyecto también tuvo un componente ambiental. Al estar fabricada completamente con vidrio reciclado, ofrece una alternativa para reutilizar un material que de otro modo podría terminar en un relleno sanitario.
El uso de este material fue, además, el primero de este tipo en un proyecto de infraestructura estatal de Arizona. La obra de la I-17 no se limitó al reciclaje de vidrio: durante los trabajos, casi todo el material extraído de las voladuras y grandes movimientos de suelo también fue triturado y reutilizado en diferentes sectores de la autopista.
La ampliación de los 23 kilómetros de la I-17 comenzó en 2022 y terminó en diciembre de 2025. El proyecto buscó aumentar la capacidad de la ruta, reducir las congestiones y mejorar la seguridad de uno de los corredores más transitados de Arizona.
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