En una iglesia de New Albany, Indiana, un grupo de mujeres se reúne cada semana entre telas, hilos y máquinas de coser con un objetivo que va más allá de la costura. Las Quilters del Sur de Indiana, como han decidido llamarse, confeccionan prendas y artículos para organizaciones que asisten a personas en recuperación de adicciones, madres primerizas, bebés, hospitales y adultos mayores.
El espacio funciona en la Casa de Carriage de la Iglesia Episcopal de St. Paul y recibe a mujeres con distintos niveles de experiencia. Algunas tienen años de práctica y otras todavía aprenden las técnicas de costura. “Cualquiera es bienvenida. Algunas son experimentadas, otras todavía están aprendiendo”, explica una de las integrantes del grupo, reportó la televisora local KPTV.
Las Quilters, una palabra en inglés que alude a la técnica de diseñar colchas a través de retazos o retales y no madejas de hilo, crean unos impresionantes resultados acolchados. El trabajo requiere tiempo y paciencia, pero también ofrece beneficios que van más allá de los productos terminados. Amy O'Rourke, experta en gerontología y creadora de Aging Untold, explica que las actividades creativas pueden combinar aprendizaje, rutina y conexión social.
Las integrantes de Quilters del Sur de Indiana, EE.UU., se reúnen en una iglesia local de New Albany cada semana. Facebook/Southern Indiana Quilt Guild
Según O'Rourke, la costura ayuda a desarrollar distintas capacidades. “Funciona en tus habilidades de resolver problemas, funciona en tus habilidades de motricidad fina, funciona en tu memoria”, señala. También destaca el papel de la creatividad en este tipo de actividades.
Una tarea con un propósito
El grupo confecciona mantas, baberos, zapatos y bolsillos, entre otros artículos. Algunas piezas se adaptan a necesidades específicas de las personas que las reciben.
Una integrante de Quilters del Sur de Indiana, muestra su creación hecha con retales de tela. Foto Facebook/Southern Indiana Quilt Guild
Uno de los ejemplos son los bolsillos diseñados para usuarios de sillas de ruedas. El grupo puede adaptar su tamaño y características para que los objetos queden seguros y no interfieran con las ruedas.
Para las integrantes, el trabajo también representa una forma de aportar algo concreto a su comunidad. “Me hace sentir como si me devolviera el mundo”, expresa una de las mujeres entrevistadas.
El trabajo requiere tiempo y paciencia. Foto: Facebook Quilted Memories by Jan Sherrell.
O'Rourke señala que este tipo de actividades puede tener un significado especial para los adultos mayores. La posibilidad de ayudar a otras personas puede generar una sensación de utilidad y pertenencia.
“Dar de vuelta ayuda a que la gente se sienta necesitada y valorada”, afirma la especialista. A su entender, ese sentido de propósito puede ser especialmente importante durante procesos de recuperación y en distintas etapas de la vida.
Las mujeres potencian su conocimiento
El gremio combina una actividad artesanal con el servicio comunitario. Cada pieza requiere tiempo y dedicación, pero termina en manos de alguien que necesita ayuda. En agosto, entregaron al Centro de Recursos para la Vida "Choices" varias bolsas de tela y cuatro colchas para bebés, según consta en su Facebook oficial.
Algunas de las integrantes de Quilters del Sur de Indiana son costureras experimentadas. Facebook/Southern Indiana Quilt Guild
La iniciativa también permite que las participantes compartan sus conocimientos y aprendan unas de otras. El resultado no queda dentro del lugar donde trabajan. Cada manta, babero, zapato o bolsillo sale de la iglesia y llega a personas e instituciones de la comunidad.
Para las integrantes del gremio, esa conexión es parte central de la actividad. “Es la vuelta de alguien más a tomar nuestro tiempo y talento y compartirlo”, resume una de las participantes.
Todavia no hay comentarios aprobados.