En mayo pasado, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, creó la oficina de Servicios para Vendedores Ambulantes (SVS, por sus siglas en inglés) con el objetivo expreso de formar y asistir a estos comerciantes que, en casi su totalidad, son migrantes. Pero, en agosto, muchos vendedores que aspiran a obtener alguna de las 10.500 nuevas licencias expresan su preocupación de que el proceso de aprobación pueda prolongar la espera durante años.
Al crear la oficina, el gobierno informó que en Nueva York hay unos 23.000 vendedores ambulantes, algunos de ellos dueños o empleados de camiones de comida (food trucks). Según un informe de Immigration Research Initiative, el 96% de ellos llegó a la ciudad desde otros países y elige esta actividad porque no consigue empleos formales o como una manera de iniciar un pequeño negocio.
La Oficina está bajo la órbita del Departamento de Servicios para Pequeñas Empresas (SBS, por sus siglas en inglés), dirigido por Kenny Minaya, y a cargo de Carina Kaufman-Gutiérrez, quien hasta ahora era codirectora del Street Vendor Project (SVP) en el Urban Justice Center. La idea es que Kaufman-Gutiérrez aporte su experiencia de siete años en el SVP en el nuevo cargo.
En tanto, el Departamento de Protección del Consumidor y del Trabajador (DCWP) comenzó a aceptar nuevas solicitudes de licencias para la venta de mercaderías por primera vez en décadas. Según un artículo de The City Reporter, los vendedores ambulantes temen que el proceso lleve mucho tiempo.
Un proceso que genera dudas
El director general de Street Vendor Project, Mohamed Attia, expresó: “Si bien nos entusiasma que se produzca este cambio, nos preocupan mucho las propuestas que se están debatiendo”. Añadió que estas “no garantizan que los vendedores ambulantes que ya operan tengan prioridad para obtener la licencia”.
La ciudad de Nueva York volvió a otorgar licencias para vendedores ambulantes. Foto: Freepik.
El DCWP propuso que los vendedores que ya están trabajando solo deben certificar esta situación para tener prioridad en el otorgamiento de licencias. “Sin embargo, la agencia aún no ha detallado en qué consistiría el proceso de certificación, limitándose a decir que debería llevarse a cabo de la forma y manera que determine el comisionado", subraya The City Reporter.
“Los vendedores que actualmente operan en el mercado juegan a la lotería para obtener una licencia y formalizar su negocio”, describió Attia. Agregó: “Si no ganan la lotería y no obtienen la licencia de inmediato, los pondrán en una lista de espera y tendrán que esperar un número indeterminado de años hasta que haya un permiso disponible”.
Los representantes de los vendedores afirman que todos los solicitantes que quieran tener prioridad deberían presentar al menos un documento que demuestre que ya han estado vendiendo. Por ejemplo:
- Un certificado de pago del impuesto sobre las ventas.
- Citaciones relacionadas con las ventas.
- Recibos de ventas al por mayor.
- Fotos o cartas de clientes y funcionarios locales.
La concejala demócrata Pierina Sánchez, que patrocinó el proyecto de ley de licencias y durante más de dos años impulsó su aprobación, dijo que comparte esas preocupaciones. “Las reformas solo importan si las personas a las que están destinadas pueden beneficiarse”, expresó esta nieta e hija de vendedores ambulantes.
El alcalde Mamdani creó una oficina especializada en temas de venta ambulante, muy típico del centro de Manhattan. Foto: Canva.
La portavoz del DCWP, Stephany Vasquez Sánchez, declaró que el departamento está revisando los comentarios del público sobre las normas propuestas y aún no ha establecido un plazo para su adopción.
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