Vuelve una convocatoria global que implica una participación gratuita y abierta, de la que ya participaron más de 500 ciudades en el mundo. Se trata de Ensayos para la Paz, una iniciativa generada por un grupo activo liderado por el artista argentino Martín Bonadeo que fue creciendo desde 2004, cuando la curadora Berin Golonu, del Yerba Buena Art Center de San Francisco, le sugirió a Martín una proyección en la pared externa del museo.
Ensayos para la Paz en Los Angeles USA. Foto: gentileza.
Hope fue la primera vela encendida que se proyectó al exterior y, además, como era un período de fiestas de fin de año, se superpusieron los múltiples deseos de miles de personas que pasaron por la muestra. Así, la idea pasó a Denver, Colorado, y, en 2010, la curadora argentina Graciela Taquini invitó a Bonadeo a proyectar la vela en el Centro Cultural Recoleta.
Ahí cambió su nombre y pasó a llamarse PAZ. Tres años más tarde, la pantalla gigante del teatro Colón proyectó la vela encendida. El proyecto iba creciendo, pero necesitaba, para cumplirse, crear una red de comunicación que permitiera recolectar las adhesiones desde cualquier lugar del mundo.
Una anomalía amplió increíblemente el estatus del plan durante 2020, en plena pandemia, cuando todas las pantallas urbanas del mundo no tenían espectadores, obligados a quedarse en casa. Así, en cinco noches y 19 pantallas, se proyectó la vela encendida desde el 21 de septiembre en el corazón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, frente al Obelisco.
Ensayos para la Paz en Buenos Aires. Foto: gentileza.
Día Internacional de la Paz
Es que el 21 de septiembre se celebra mundialmente el Día Internacional de la Paz, propuesto por las Naciones Unidas, y la paz siempre es una invocación necesaria, pero aún más cuando ciertos conflictos armados están poniendo en jaque a naciones desde hace cuatro o cinco años.
El procedimiento de participación es simple: invita a personas, instituciones, vidrieras, monumentos y espacios públicos a mostrar una misma vela digital al mismo tiempo –sin palabras, sin logos y sin banderas–, transformando pantallas cotidianas en un gesto compartido y sin palabras a favor de la paz.
“Cada edición creció no por publicidad, sino porque la gente elige encender su propia pantalla y transmitirlo a otros”, señaló un vocero de Ensayos para la Paz. “Llegar a más de 500 ciudades en nuestro tercer año muestra cómo un gesto pequeño y silencioso puede recorrer el mundo”.
Ensayos para la Paz en Cincinnati OH, USA. Foto: gentileza.
Ensayos para la Paz nació de una premisa simple: la paz no necesita traducción. Al prescindir deliberadamente de palabras, logos y banderas, la iniciativa elimina las barreras del idioma, la nacionalidad y la ideología, dejando solo una vela –símbolo universal de recuerdo, esperanza y unidad– visible para cualquier persona, en cualquier lugar.
Cómo participar
La participación es gratuita y está abierta a todo el mundo. Primero, hay que descargar la imagen o el video oficial de la vela para cualquier pantalla en linktr.ee/essaysforpeace, donde también está disponible para descargar el código QR de la campaña.
Luego, se debe mostrar la vela en cualquier dispositivo –teléfono, computadora, tablet o pantalla pública– el 21 de septiembre. Y finalmente, compartir una foto de la vela en su pantalla con los hashtags #EssaysForPeace o #EnsayosParaLaPaz, o enviarla directamente a .
Ensayos para la Paz en Madrid, España. Foto: gentileza.
Un recorrido por los registros del mundo registrados con autoría de quien captura y adhiere que prepara una serie documental del proyecto para que la vela esté en pantallas de TV y streaming próximamente.
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