La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría oficialista, aprobó este jueves por unanimidad una reforma parcial de la ley de hidrocarburos que flexibiliza de manera significativa el control estatal sobre la industria petrolera, vigente durante más de dos décadas.
La norma abre mayores oportunidades para el sector privado y la inversión extranjera, y habilita el reconocimiento del arbitraje internacional en disputas vinculadas a inversiones.
El presidente del Parlamento unicameral, Jorge Rodríguez Gómez, sostuvo que la reforma permitirá un repunte de la actividad.
“Seguramente va a haber una explosión positiva de la inversión y de la producción petrolera”, afirmó durante la sesión. Según expresó, el objetivo es transformar los recursos energéticos en “bienestar y prosperidad”.
Cambios centrales de la reforma
La modificación legal entrará en vigencia una vez que sea promulgada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y publicada en la Gaceta Oficial.
Entre los puntos centrales, la ley establece un límite máximo de regalías del 30% y habilita al Poder Ejecutivo a fijar porcentajes específicos por proyecto, en función de las necesidades de inversión, competitividad y riesgo.
La reforma también revoca y modifica distintos impuestos a la extracción y establece que el inversor asumirá los costos operativos y los riesgos de financiamiento, un cambio sustancial respecto del esquema previo dominado por la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
Apertura a la inversión y contexto internacional
El giro legislativo se produce en un contexto político y económico excepcional, semanas después de la captura y destitución de Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas.
El gobierno del presidente Donald Trump impulsa, en paralelo, medidas para asumir control sobre las exportaciones de crudo venezolano y garantizar, según sostiene, que los ingresos beneficien a la población.
En esa línea, Trump firmó recientemente una orden ejecutiva destinada a proteger los ingresos petroleros venezolanos frente a reclamos judiciales de acreedores externos.
Desde Caracas, el gobierno de Rodríguez espera que la nueva normativa ofrezca seguridad jurídica y actúe como garantía para el regreso de grandes petroleras internacionales, en particular estadounidenses.
Soberanía y advertencias de la oposición
La presidenta encargada remarcó que la reforma mantiene la soberanía estatal sobre los yacimientos. “Es una ley clara, con seguridad jurídica, adaptada a las prácticas internacionales del sector”, aseguró, y reiteró que los recursos seguirán siendo propiedad del Estado venezolano.
Desde la oposición, el diputado Antonio Ecarri pidió incorporar mecanismos adicionales de transparencia y rendición de cuentas, como la creación de un sitio web para publicar contratos, financiamiento e informes de gestión.
Según sostuvo Ecarri, estas garantías son claves para atraer inversión extranjera y evitar prácticas irregulares.
Una industria en crisis
Pese a contar con una de las mayores reservas de petróleo del mundo, estimadas en unos 303 mil millones de barriles, según datos de la Oficina de Información Energética de Estados Unidos, Venezuela atraviesa una crisis estructural agravada por el deterioro económico, la caída de la producción, la deuda externa y las sanciones internacionales.
Críticos del oficialismo atribuyen el colapso del sector a la mala gestión y a la corrupción en PDVSA durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
En 2006, una reforma impulsada por Chávez consolidó el control estatal mediante empresas mixtas, lo que llevó a la salida de firmas como ExxonMobil y ConocoPhillips, mientras que otras, como Chevron, permanecieron bajo condiciones restrictivas.
Con esta nueva reforma, el gobierno venezolano busca revertir ese escenario y relanzar una industria clave para la recuperación económica del país, en un contexto de profundas transformaciones políticas y de alta incertidumbre.
La Asamblea Nacional de Venezuela, de mayoría oficialista, aprobó este jueves por unanimidad una reforma parcial de la ley de hidrocarburos que flexibiliza de manera significativa el control estatal sobre la industria petrolera, vigente durante más de dos décadas.La norma abre mayores oportunidades para el sector privado y la inversión extranjera, y habilita el reconocimiento del arbitraje internacional en disputas vinculadas a inversiones.El presidente del Parlamento unicameral, Jorge Rodríguez Gómez, sostuvo que la reforma permitirá un repunte de la actividad. “Seguramente va a haber una explosión positiva de la inversión y de la producción petrolera”, afirmó durante la sesión. Según expresó, el objetivo es transformar los recursos energéticos en “bienestar y prosperidad”.Cambios centrales de la reformaLa modificación legal entrará en vigencia una vez que sea promulgada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y publicada en la Gaceta Oficial.Entre los puntos centrales, la ley establece un límite máximo de regalías del 30% y habilita al Poder Ejecutivo a fijar porcentajes específicos por proyecto, en función de las necesidades de inversión, competitividad y riesgo.La reforma también revoca y modifica distintos impuestos a la extracción y establece que el inversor asumirá los costos operativos y los riesgos de financiamiento, un cambio sustancial respecto del esquema previo dominado por la petrolera estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).Apertura a la inversión y contexto internacionalEl giro legislativo se produce en un contexto político y económico excepcional, semanas después de la captura y destitución de Nicolás Maduro en un operativo militar de Estados Unidos en Caracas.El gobierno del presidente Donald Trump impulsa, en paralelo, medidas para asumir control sobre las exportaciones de crudo venezolano y garantizar, según sostiene, que los ingresos beneficien a la población.En esa línea, Trump firmó recientemente una orden ejecutiva destinada a proteger los ingresos petroleros venezolanos frente a reclamos judiciales de acreedores externos.Desde Caracas, el gobierno de Rodríguez espera que la nueva normativa ofrezca seguridad jurídica y actúe como garantía para el regreso de grandes petroleras internacionales, en particular estadounidenses.Soberanía y advertencias de la oposiciónLa presidenta encargada remarcó que la reforma mantiene la soberanía estatal sobre los yacimientos. “Es una ley clara, con seguridad jurídica, adaptada a las prácticas internacionales del sector”, aseguró, y reiteró que los recursos seguirán siendo propiedad del Estado venezolano.Desde la oposición, el diputado Antonio Ecarri pidió incorporar mecanismos adicionales de transparencia y rendición de cuentas, como la creación de un sitio web para publicar contratos, financiamiento e informes de gestión. Según sostuvo Ecarri, estas garantías son claves para atraer inversión extranjera y evitar prácticas irregulares.Una industria en crisisPese a contar con una de las mayores reservas de petróleo del mundo, estimadas en unos 303 mil millones de barriles, según datos de la Oficina de Información Energética de Estados Unidos, Venezuela atraviesa una crisis estructural agravada por el deterioro económico, la caída de la producción, la deuda externa y las sanciones internacionales.Críticos del oficialismo atribuyen el colapso del sector a la mala gestión y a la corrupción en PDVSA durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.En 2006, una reforma impulsada por Chávez consolidó el control estatal mediante empresas mixtas, lo que llevó a la salida de firmas como ExxonMobil y ConocoPhillips, mientras que otras, como Chevron, permanecieron bajo condiciones restrictivas.Con esta nueva reforma, el gobierno venezolano busca revertir ese escenario y relanzar una industria clave para la recuperación económica del país, en un contexto de profundas transformaciones políticas y de alta incertidumbre. La Voz

Más historias
Artemis II: la Nasa entró en la etapa decisiva para el regreso histórico a la órbita lunar
Un hombre se hizo pasar por agente del FBI para intentar liberar a Luigi Mangione de la cárcel
Ataque en EE.UU.: un hombre chocó su auto contra la sede central de una iglesia judía cercana a Javier Milei