Hombres con aspecto rudo avanzan por las calles. Visten camisas a cuadros rojas y negras, pantalones oscuros, pieles de oveja y máscaras con cuernos de ganado. Pero lo más importante de su atuendo es lo que no se ve: grandes campanas atadas a la espalda suenan a medida que avanzan y anuncian su llegada bailando y brincando. Es decir que de rudo solo tienen el aspecto. Cuenta la leyenda que los pastores de Grobnik así ahuyentaron al ejército otomano invasor en 1242. De ahí surge este desfile de campaneros, una celebración croata que ahora tiene como fin alejar los espíritus malignos durante los meses de invierno y así poder darle la bienvenida a la primavera. Inscripta en 2009 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, esta tradición debería implementarse en todo el mundo y confiar en que aniquile a las entidades malévolas que acechan y no está siendo posible vencer.
Hombres con aspecto rudo avanzan por las calles. Visten camisas a cuadros rojas y negras, pantalones oscuros, pieles de oveja y máscaras con cuernos de ganado. Pero lo más importante de su atuendo es lo que no se ve: grandes campanas atadas a la espalda suenan a medida que avanzan y anuncian su llegada bailando y brincando. Es decir que de rudo solo tienen el aspecto. Cuenta la leyenda que los pastores de Grobnik así ahuyentaron al ejército otomano invasor en 1242. De ahí surge este desfile de campaneros, una celebración croata que ahora tiene como fin alejar los espíritus malignos durante los meses de invierno y así poder darle la bienvenida a la primavera. Inscripta en 2009 en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, esta tradición debería implementarse en todo el mundo y confiar en que aniquile a las entidades malévolas que acechan y no está siendo posible vencer.

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