David Coote, un reconocido exárbitro con una trayectoria de más de cien partidos en la Premier League y participación en la Eurocopa 2024, fue condenado a nueve meses de prisión en suspenso tras declararse culpable de poseer material de imágenes de abuso sexual infantil.
El Tribunal de la Corona de Nottingham dictó la sentencia el 8 de enero de 2026, señalando que Coote poseía un video de “categoría A”, la calificación más grave para este tipo de delitos, en el que se observaba a un menor de 15 años con uniforme escolar. La jueza Nirmal Shant describió el desenlace de la carrera del colegiado como una “espectacular caída en desgracia” debido al impacto público y personal de sus acciones.
La investigación contra Coote
La investigación que llevó a este hallazgo comenzó de manera indirecta, luego de que la Federación Inglesa de Fútbol (FA) y la Policía de Nottinghamshire indagaran sobre el árbitro a raíz de varios escándalos virales. Coote ya se encontraba bajo la lupa pública tras la difusión de videos donde insultaba al entonces entrenador del Liverpool, Jürgen Klopp, y otro registro en el que se le veía consumiendo cocaína durante la Eurocopa 2024.
Al incautar sus dispositivos electrónicos para estas investigaciones previas, las autoridades descubrieron el video ilegal en su computadora portátil, además de hallar restos de sustancias ilícitas en su domicilio.
Como parte de las sanciones impuestas, el exárbitro deberá cumplir con 150 horas de trabajo no remunerado y acatar una orden de prevención de daños sexuales durante diez años, la cual le prohíbe cualquier contacto o comunicación con menores de edad y restringe los lugares donde puede vivir.
Durante el juicio, su defensa argumentó que Coote padecía una adicción a las drogas desde hace seis años, iniciada como una vía de escape ante la presión y el estrés de su trabajo profesional. El propio Coote expresó sentir una “enorme vergüenza” por su comportamiento y reconoció que sus problemas personales influyeron en sus acciones.
El impacto en su carrera profesional fue total y definitivo, ya que la organización Professional Game Match Officials Limited (PGMOL) lo despidió a finales de 2024, mientras que la Uefa le prohibió desempeñar funciones arbitrales y de VAR hasta el año 2026. Tanto la FA como la Uefa manifestaron su rechazo absoluto a la conducta del excolegiado, quien pasó de estar en la élite del fútbol mundial a enfrentar restricciones judiciales severas por sus delitos.
David Coote, un reconocido exárbitro con una trayectoria de más de cien partidos en la Premier League y participación en la Eurocopa 2024, fue condenado a nueve meses de prisión en suspenso tras declararse culpable de poseer material de imágenes de abuso sexual infantil. El Tribunal de la Corona de Nottingham dictó la sentencia el 8 de enero de 2026, señalando que Coote poseía un video de “categoría A”, la calificación más grave para este tipo de delitos, en el que se observaba a un menor de 15 años con uniforme escolar. La jueza Nirmal Shant describió el desenlace de la carrera del colegiado como una “espectacular caída en desgracia” debido al impacto público y personal de sus acciones.La investigación contra CooteLa investigación que llevó a este hallazgo comenzó de manera indirecta, luego de que la Federación Inglesa de Fútbol (FA) y la Policía de Nottinghamshire indagaran sobre el árbitro a raíz de varios escándalos virales. Coote ya se encontraba bajo la lupa pública tras la difusión de videos donde insultaba al entonces entrenador del Liverpool, Jürgen Klopp, y otro registro en el que se le veía consumiendo cocaína durante la Eurocopa 2024. Al incautar sus dispositivos electrónicos para estas investigaciones previas, las autoridades descubrieron el video ilegal en su computadora portátil, además de hallar restos de sustancias ilícitas en su domicilio.Como parte de las sanciones impuestas, el exárbitro deberá cumplir con 150 horas de trabajo no remunerado y acatar una orden de prevención de daños sexuales durante diez años, la cual le prohíbe cualquier contacto o comunicación con menores de edad y restringe los lugares donde puede vivir. Durante el juicio, su defensa argumentó que Coote padecía una adicción a las drogas desde hace seis años, iniciada como una vía de escape ante la presión y el estrés de su trabajo profesional. El propio Coote expresó sentir una “enorme vergüenza” por su comportamiento y reconoció que sus problemas personales influyeron en sus acciones.El impacto en su carrera profesional fue total y definitivo, ya que la organización Professional Game Match Officials Limited (PGMOL) lo despidió a finales de 2024, mientras que la Uefa le prohibió desempeñar funciones arbitrales y de VAR hasta el año 2026. Tanto la FA como la Uefa manifestaron su rechazo absoluto a la conducta del excolegiado, quien pasó de estar en la élite del fútbol mundial a enfrentar restricciones judiciales severas por sus delitos. La Voz

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