La Voz

Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero y referente del Frente de Izquierda Unidad, propuso avanzar en la convocatoria a un “paro continental” como respuesta a la detención de Nicolás Maduro y a las acciones militares de Estados Unidos sobre Venezuela. La iniciativa fue planteada durante una movilización de su organización realizada el domingo y quedó luego formalizada en un comunicado difundido por Prensa Obrera.

Según Belliboni, la respuesta a la intervención estadounidense no debería limitarse a declaraciones políticas o gestos diplomáticos. En ese marco, llamó a las centrales sindicales de América Latina a impulsar una huelga general a escala continental.

El objetivo, afirmó, sería frenar la política exterior del gobierno de Donald Trump en la región a través de una acción coordinada de los trabajadores. En su planteo, la clase obrera aparece como el actor central capaz de condicionar las decisiones del poder político y militar de Estados Unidos.

“Es imprescindible que llamemos a las centrales obreras de América Latina a plantarse y resistir con un paro general. Una huelga general lo frena a Trump. Es increíble que no digamos que las fuerzas de la clase obrera pueden frenar a Trump. Es claro que los únicos que lo van a parar a Trump van a ser los trabajadores”, señaló Belliboni.

La propuesta se inscribe en un posicionamiento más amplio del Frente de Izquierda Unidad frente a la situación en Venezuela. En el texto difundido, el espacio denunció los ataques realizados por Estados Unidos sobre territorio venezolano y calificó la detención de Maduro como un secuestro.

Allí se sostiene que estas acciones representan un cambio de escala en la política estadounidense hacia América Latina y un intento explícito de control militar y político de la región.

El comunicado vincula estos hechos con una actualización de la doctrina Monroe, a la que denomina “Corolario Trump”, y plantea que la estrategia de Washington apunta a consolidar su influencia directa sobre los procesos políticos y económicos latinoamericanos.

Conferencia de prensa de Donald Trump. AP

Desde esa lectura, la situación venezolana es presentada como un caso testigo de una política más amplia.

Rechazo a la intervención

Al mismo tiempo, el Frente de Izquierda aclaró que su rechazo a la intervención estadounidense no implica un respaldo al gobierno de Maduro. El documento señala que el espacio mantiene una posición opositora al régimen venezolano, pero considera que la intervención externa constituye un ataque contra el pueblo venezolano y vulnera su derecho a decidir su propio destino sin injerencias extranjeras.

Como parte de las acciones inmediatas, el Frente de Izquierda hizo una concentración el pasado sábado frente a la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires.

La consigna fue el rechazo a la intervención militar y política de Washington en Venezuela.

Además, el espacio planteó la necesidad de organizar una movilización de mayor alcance para este lunes. La convocatoria apunta a reunir a cientos de organizaciones políticas, sociales y sindicales en una acción unitaria que exprese el repudio a las acciones de Estados Unidos y la solidaridad con el pueblo venezolano.

En ese marco, la propuesta de un paro continental aparece como un horizonte de mayor confrontación, que excede el plano nacional y busca articular respuestas coordinadas en toda la región.

​Eduardo Belliboni, dirigente del Polo Obrero y referente del Frente de Izquierda Unidad, propuso avanzar en la convocatoria a un “paro continental” como respuesta a la detención de Nicolás Maduro y a las acciones militares de Estados Unidos sobre Venezuela. La iniciativa fue planteada durante una movilización de su organización realizada el domingo y quedó luego formalizada en un comunicado difundido por Prensa Obrera.Según Belliboni, la respuesta a la intervención estadounidense no debería limitarse a declaraciones políticas o gestos diplomáticos. En ese marco, llamó a las centrales sindicales de América Latina a impulsar una huelga general a escala continental. El objetivo, afirmó, sería frenar la política exterior del gobierno de Donald Trump en la región a través de una acción coordinada de los trabajadores. En su planteo, la clase obrera aparece como el actor central capaz de condicionar las decisiones del poder político y militar de Estados Unidos.“Es imprescindible que llamemos a las centrales obreras de América Latina a plantarse y resistir con un paro general. Una huelga general lo frena a Trump. Es increíble que no digamos que las fuerzas de la clase obrera pueden frenar a Trump. Es claro que los únicos que lo van a parar a Trump van a ser los trabajadores”, señaló Belliboni. La propuesta se inscribe en un posicionamiento más amplio del Frente de Izquierda Unidad frente a la situación en Venezuela. En el texto difundido, el espacio denunció los ataques realizados por Estados Unidos sobre territorio venezolano y calificó la detención de Maduro como un secuestro. Allí se sostiene que estas acciones representan un cambio de escala en la política estadounidense hacia América Latina y un intento explícito de control militar y político de la región.El comunicado vincula estos hechos con una actualización de la doctrina Monroe, a la que denomina “Corolario Trump”, y plantea que la estrategia de Washington apunta a consolidar su influencia directa sobre los procesos políticos y económicos latinoamericanos. Desde esa lectura, la situación venezolana es presentada como un caso testigo de una política más amplia.Rechazo a la intervenciónAl mismo tiempo, el Frente de Izquierda aclaró que su rechazo a la intervención estadounidense no implica un respaldo al gobierno de Maduro. El documento señala que el espacio mantiene una posición opositora al régimen venezolano, pero considera que la intervención externa constituye un ataque contra el pueblo venezolano y vulnera su derecho a decidir su propio destino sin injerencias extranjeras.Como parte de las acciones inmediatas, el Frente de Izquierda hizo una concentración el pasado sábado frente a la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires. La consigna fue el rechazo a la intervención militar y política de Washington en Venezuela.Además, el espacio planteó la necesidad de organizar una movilización de mayor alcance para este lunes. La convocatoria apunta a reunir a cientos de organizaciones políticas, sociales y sindicales en una acción unitaria que exprese el repudio a las acciones de Estados Unidos y la solidaridad con el pueblo venezolano. En ese marco, la propuesta de un paro continental aparece como un horizonte de mayor confrontación, que excede el plano nacional y busca articular respuestas coordinadas en toda la región.  ​

About The Author