El inicio del año 2026 en Suiza se vio empañado por lo que los medios locales califican como la “peor tragedia en la historia del Cantón de Valais”. Un devastador incendio en el bar Le Constellation, un concurrido establecimiento en el centro internacional de esquí Crans-Montana, dejó un saldo de 40 muertos y aproximadamente 115 heridos, la mayoría de ellos en estado de gravedad.
La nota más impactante de la jornada la protagoniza Frédéric Gisler, el nuevo comandante de la Policía Cantonal del Valais. Gisler, un doctor en Derecho de 52 años que se desempeñaba como fiscal hasta el pasado 31 de diciembre, asumió su cargo a las 00:00 del 1 de enero tras la jubilación de su antecesor. Apenas 90 minutos después de haber tomado posesión, a la 1:30 de la madrugada, debió abandonar los festejos para liderar el operativo de emergencia más difícil de su carrera.
En una conferencia de prensa brindada pocas horas después, Gisler manifestó que “ser policía significa saber cómo afrontar lo inesperado, sin importar la hora del día”. La magnitud del siniestro es tal que el comandante advirtió que muchos de los fallecidos sólo podrán ser identificados mediante pruebas de ADN debido al estado de los cuerpos.

Origen del siniestro
Aunque inicialmente se escuchó una explosión, las autoridades descartó la hipótesis de un atentado, confirmando que el estallido fue consecuencia del incendio. Según testimonios de testigos, la tragedia se originó por una imprudencia durante los festejos: un camarero se habría subido a los hombros de otro portando botellas de champán con bengalas, lo que provocó que el fuego alcanzara el techo. “Una vez que el techo se incendió, en unos diez segundos todo el club estaba en llamas”, relató uno de los presentes.
Coincidencias en el poder
El caso de Gisler guarda un paralelismo con el del presidente federal suizo, Guy Parmelin, quien también inició sus funciones este 1 de enero. Si bien el cargo de Parmelin es simbólico y rotativo dentro del Consejo Federal, el mandatario debió postergar su tradicional discurso de Año Nuevo para atender la emergencia, calificándola en sus redes sociales como una “terrible tragedia” que convirtió un día de alegría en uno de luto.
Mientras la comunidad de Crans-Montana deposita flores y velas en memoria de las víctimas, la policía regional intenta asimilar un relevo de mando marcado por el fuego. Gisler sucede a Christian Varone, quien en marzo del año pasado coordinó la respuesta a un accidente de colectivo que dejó 28 muertos; una cifra que, lamentablemente, ya fue superada en la primera hora de la gestión de su sucesor.

Para Frédéric Gisler, asumir la jefatura de policía en este momento fue como subirse a un barco justo cuando lo golpea la tormenta más violenta del siglo: no hubo tiempo para conocer la cubierta antes de tener que tomar el timón para evitar el naufragio total.
El inicio del año 2026 en Suiza se vio empañado por lo que los medios locales califican como la “peor tragedia en la historia del Cantón de Valais”. Un devastador incendio en el bar Le Constellation, un concurrido establecimiento en el centro internacional de esquí Crans-Montana, dejó un saldo de 40 muertos y aproximadamente 115 heridos, la mayoría de ellos en estado de gravedad.La nota más impactante de la jornada la protagoniza Frédéric Gisler, el nuevo comandante de la Policía Cantonal del Valais. Gisler, un doctor en Derecho de 52 años que se desempeñaba como fiscal hasta el pasado 31 de diciembre, asumió su cargo a las 00:00 del 1 de enero tras la jubilación de su antecesor. Apenas 90 minutos después de haber tomado posesión, a la 1:30 de la madrugada, debió abandonar los festejos para liderar el operativo de emergencia más difícil de su carrera.En una conferencia de prensa brindada pocas horas después, Gisler manifestó que “ser policía significa saber cómo afrontar lo inesperado, sin importar la hora del día”. La magnitud del siniestro es tal que el comandante advirtió que muchos de los fallecidos sólo podrán ser identificados mediante pruebas de ADN debido al estado de los cuerpos.Origen del siniestro Aunque inicialmente se escuchó una explosión, las autoridades descartó la hipótesis de un atentado, confirmando que el estallido fue consecuencia del incendio. Según testimonios de testigos, la tragedia se originó por una imprudencia durante los festejos: un camarero se habría subido a los hombros de otro portando botellas de champán con bengalas, lo que provocó que el fuego alcanzara el techo. “Una vez que el techo se incendió, en unos diez segundos todo el club estaba en llamas”, relató uno de los presentes.Coincidencias en el poder El caso de Gisler guarda un paralelismo con el del presidente federal suizo, Guy Parmelin, quien también inició sus funciones este 1 de enero. Si bien el cargo de Parmelin es simbólico y rotativo dentro del Consejo Federal, el mandatario debió postergar su tradicional discurso de Año Nuevo para atender la emergencia, calificándola en sus redes sociales como una “terrible tragedia” que convirtió un día de alegría en uno de luto.Mientras la comunidad de Crans-Montana deposita flores y velas en memoria de las víctimas, la policía regional intenta asimilar un relevo de mando marcado por el fuego. Gisler sucede a Christian Varone, quien en marzo del año pasado coordinó la respuesta a un accidente de colectivo que dejó 28 muertos; una cifra que, lamentablemente, ya fue superada en la primera hora de la gestión de su sucesor.Para Frédéric Gisler, asumir la jefatura de policía en este momento fue como subirse a un barco justo cuando lo golpea la tormenta más violenta del siglo: no hubo tiempo para conocer la cubierta antes de tener que tomar el timón para evitar el naufragio total. La Voz

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