Un parásito capaz de alimentarse de tejido vivo del ganado y que había sido erradicado de los Estados Unidos hace seis décadas volvió a ser detectado en el país y encendió las alarmas en la industria norteamericana. El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura (USA) alertó por la llegada del gusano barrenador e instó a los productores a trabajar para extinguirlo.

Según informó NBC News, las autoridades sanitarias confirmaron un caso del denominado gusano barrenador del Nuevo Mundo (NWS, por sus siglas en inglés) en un ternero de tres semanas en la localidad de La Pryor, Texas, cerca de la frontera con México.

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En ese sentido, se conoció que la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, informó que se trata de la primera detección confirmada de esta plaga en Texas desde 1966. Por el momento es el único caso identificado en el país, aunque el hallazgo se produce luego de meses de advertencias por el avance sostenido del parásito desde Centroamérica y México hacia territorio estadounidense.

Tal y como informó la NBC News, el gusano barrenador del “Nuevo Mundo” corresponde a las larvas de una mosca parasitaria que deposita sus huevos en heridas abiertas o cavidades corporales de animales de sangre caliente. Cuando los huevos eclosionan, las larvas penetran en la carne viva y se alimentan del tejido, provocando lesiones severas, infecciones e incluso la muerte de los animales si no reciben tratamiento oportuno.

Texas exhibe un recipiente de prueba con pupas de mosca teñidas en una instalación de producción de moscas estériles para combatir la propagación

Si bien los especialistas señalan que el parásito puede afectar ocasionalmente a personas y mascotas, el riesgo para la población es considerado bajo. Además, las autoridades sanitarias también remarcaron que esto “no representa una amenaza para la seguridad alimentaria”. Indicaron también desde el USDA que “el suministro de alimentos en Estados Unidos sigue siendo seguro. El riesgo actual para los animales y las personas en Estados Unidos es muy bajo”. Sin embargo, un eventual brote de mayor magnitud podría generar un fuerte impacto económico sobre la producción ganadera.

La preocupación no es menor, según informaron, dado que el rodeo bovino estadounidense atraviesa actualmente su nivel más bajo en 75 años, por lo que una expansión de la plaga podría reducir aún más la disponibilidad de hacienda y agregar presión sobre los precios de la carne vacuna, que ya se encuentran en niveles históricamente elevados.

El USDA informó sobre la enfermedad y puso a disposición las herramientas para combatirlo

Ante la detección del caso, se conoció que el USDA puso en marcha un plan de contención que incluye la liberación de moscas macho estériles, una técnica que ya fue utilizada con éxito para erradicar la plaga del país durante el siglo pasado. El método consiste en liberar grandes cantidades de machos incapaces de reproducirse; como las hembras suelen aparearse una sola vez, los cruces con ejemplares estériles interrumpen el ciclo biológico de la población.

Además, el organismo estableció una zona de cuarentena de aproximadamente 19 kilómetros alrededor del foco detectado y restringió el movimiento de animales de sangre caliente, incluidos bovinos y mascotas. Paralelamente, anunció inversiones en nuevas instalaciones para la producción de moscas estériles en Texas y reforzó los controles sanitarios en la región fronteriza.

Según indicaron, pese a las críticas de algunos funcionarios estatales, que consideran insuficiente la respuesta federal frente al avance del parásito desde México, las autoridades nacionales buscaron llevar tranquilidad. Rollins aseguró que el USDA tiene plena confianza en los preparativos desplegados y sostuvo que no existe riesgo de una infestación masiva. “Estados Unidos ya derrotó a esta plaga antes y volverá a hacerlo”, afirmó Dudley Hoskins, subsecretario del organismo, según consignó la cadena norteamericana.

​El gusano barrenador del Nuevo Mundo fue detectado en un ternero en Texas por primera vez desde 1966; las autoridades activaron un operativo de contención ante el riesgo de pérdidas millonarias para el sector cárnico  

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