La línea C de subte, que une las estaciones de Constitución y Retiro, permanece paralizada este lunes debido a una medida de fuerza gremial. El paro, anunciado a última hora del domingo por un dirigente gremialista, genera complicaciones desde temprano para miles de pasajeros, muchos de los cuales desconocían la interrupción del servicio y debieron buscar medios de transporte alternativos, lo que deriva en largas filas en las paradas de colectivos de las estaciones, sobre todo en las terminales.
“Siempre bastardeando a los trabajadores. Ahora, a mí no me alcanza el dinero ni la carga que tengo en la SUBE para ir a mi laburo y ni siquiera voy a llegar a horario; pierdo mi presentismo. Entiendo a los trabajadores, pero no deberían agarrársela con nosotros, los laburantes”, se quejaba una mujer en diálogo con LN+, desde Constitución, con la voz entrecortada por la bronca.

La medida de fuerza fue convocada por los trabajadores en reclamo por la presencia de asbesto en formaciones e instalaciones de la red de subterráneos, una problemática que desde hace años enfrenta a los gremios con las autoridades porteñas y la empresa concesionaria debido a los riesgos que ese material representa para la salud. “La empresa no cumple con el acuerdo firmado en el acta del 31 de mayo, donde los Nagoya 5000 con asbesto ya no estarían en circulación para esta fecha”, anunció el metrodelegado Néstor Segovia desde su cuenta de X.

“Ante el anuncio de una medida de fuerza por parte de un grupo de delegados para este lunes 1 de junio en la Línea C, Emova manifiesta su preocupación por este tipo de acciones sindicales que perjudican directamente a los usuarios”, se expresó la empresa que tiene a cargo el subte a través de un comunicado al que accedió LA NACION.
Según la compañía, desde 2018 se trabaja en un plan integral de desasbestizado en todo el ámbito de la red, incluida la flota Nagoya, “en la que se realizaron trabajos de oclusión de acuerdo a las normas existentes y en conformidad con los sindicatos, con aprobación de las autoridades laborales y la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires”. Así consta en el convenio renovado hasta el 31 de julio ante la Secretaría de Trabajo de la Ciudad.
“Asimismo, se continúa monitoreando que el ámbito del subte cumple con las condiciones exigidas por las normas que regulan la seguridad en el trabajo en base a estándares científicos y técnicos”, agregó Emova.
En diálogo con Radio Urbana, Segovia, secretario general de los metrodelegados, dijo al respecto de la medida de fuerza: “Retomar el servicio depende de que tengamos un llamado de la subsecretaría y renovar el acta que se venció este lunes. Creo que en algún momento nos van a llamar y nos vamos a sentar a discutir”. “Hoy tendría que haber trenes nuevos. Esta acta se venció y los trenes no tendrían que andar más. La empresa insiste en que estos vagones tienen que seguir funcionando”, agregó sobre la postura de la concesionaria Emova.
Indignación entre los usuarios
“¿Qué quiere esta gente [por los metrodelegados]?”, preguntaba un hombre, indignado, en diálogo con LN+ mientras buscaba otra forma de llegar a su destino. Unas 200 mil personas utilizan a diario la línea C del subte, por lo que la terminal de Constitución se encontraba por este tiempo, en plena hora pico, envuelta en un caos de largas filas.
“Recién me enteré acá”, resaltó una mujer mientras aguardaba para tomarse la línea 60 de colectivos en una larga cola.
Uno de los metrodelegados anunció la medida de fuerza este domingo por la noche en redes; reclaman por la presencia de asbesto en las formaciones; el comunicado de la empresa

Más historias
Crimen de Agostina Vega, en vivo: autopsia, pistas, últimas noticias y todas las claves de la investigación
Joseph Pilates, creador del método de entrenamiento: “Los hábitos incorrectos en el día a día son los responsables de la mayoría de las dolencias”
Qué se sabe del femicidio de Agostina Vega: los resultados de la autopsia y las pistas clave de la investigación