Un empresario de la provincia de Santa Fe se enfrenta desde hace semanas a una cruzada con Vialidad Nacional luego de haber reparado por sus propios medios parte de la colectora que lleva a la entrada de su hotel en la localidad de Funes. Tras realizar la obra, el organismo nacional lo intimó para que retire el arreglo sobre la autopista Rosario-Córdoba y “restituya el sector a su estado original” por supuestas irregularidades en la intervención.

Néstor Rozín, dueño del Hotel Sol de Funes, explicó que decidió pavimentar él mismo la entrada —que hasta el momento era de tierra y ya presentaba signos de deterioro— porque tenía programados varios eventos y había reclamado por la misma obra a la empresa concesionaria durante meses sin respuesta alguna.

“Estábamos padeciendo el problema de la calle, ya no aguantaba más”, consideró el empresario en diálogo con la señal RTS. Y apuntó contra los responsables del mantenimiento: “La empresa contratista es la que debería mantener la autopista y la colectora… Cuando un privado invierte en un bien público no lo tienen que perseguir”.

El hombre consideró también que el ingreso al establecimiento estaba “detonado”. “Hicimos el arreglo y quedó muy lindo, lo raro es que me lo cuestionen”, consideró.

Rozín explicó que consiguió maquinaria y material para reparar el tramo de acceso que estaba más afectado. En un primer momento, el Estado intentó frenar los trabajos, pero luego pudieron continuar con la obra.

Intimación de Vialidad

Sin embargo, siete meses después de finalizada la intervención, recibió una carta documento de Vialidad en el que lo instaban a retirar el arreglo en un plazo de 10 días. La Dirección Nacional de Vialidad (DNV), tal como consignó La Capital, consideró que las obras realizadas en las cercanías al hotel santafesino incumplen las leyes vigentes.

Entre los planteos realizados al propietario se encuentran que existen supuestas subidas y bajadas construidas en forma irregular para entrar y salir desde la ruta y hacia alojamiento y el centro de eventos en su interior.

Así era el ingreso al hotel antes del arreglo

“Estas conexiones ilegales constituyen una grave infracción a las normas de seguridad vial”, advirtieron en un comunicado desde la DNV y señalaron: “Las obras fueron ejecutadas sin ningún tipo de autorización, evaluación técnica ni medidas de seguridad exigidas por Vialidad Nacional para una autopista de circulación rápida”.

En este sentido, las autoridades recordaron: “Una subida o bajada irregular que no cuenta con señalización preventiva, carriles de aceleración o desaceleración adecuados, iluminación ni diseño vial aprobado, obliga a los conductores a realizar maniobras repentinas e imprevistas”.

De esta forma, desde el organismo dependiente de la Secretaría de Transporte consideraron que la reforma es “un peligro” para quienes viajan por la autopista y toman ese camino. “Esta situación genera diferencias bruscas de velocidad entre los vehículos que circulan por la traza principal y aquellos que ingresan o egresan del corredor, incrementando significativamente el riesgo de colisiones y siniestros viales”, precisaron.

“Esto puede derivar, además, en indebidos, frenadas repentinas e incorporaciones antirreglamentarias que comprometen la seguridad de todos los usuarios», añadieron y reiteraron: “Por todos estos motivos, se solicitó la inmediata restitución de la traza a su estado original, garantizando así la seguridad de los usuarios”.

​Néstor Rozín es dueño del establecimiento en la localidad de Funes; el organismo nacional consideró que la obra presenta “irregularidades importantes” e incumple las leyes vigentes  

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