Una profesional venezolana que había obtenido el título de médica emigró a Estados Unidos y logró sobreponerse a las dificultades para cumplir el sueño americano. Luego de trabajar como mesera, reunió dinero y abrió dos restaurantes en Queens, Nueva York, a los que hoy en día dedica su vida y su esfuerzo constante. De cara al futuro, su visión está centrada en que se conozca la cultura de su país.

La venezolana que trabajaba como mesera y hoy es dueña de dos restaurantes en NY

En los últimos años, el sueño americano que representaba el territorio estadounidense se transformó en un objetivo más difícil de alcanzar, pero las dificultades no pudieron vencer la voluntad de Sandra Sayago. Su historia se reflejó en medios como The New York Times, en un reportaje que alertaba que los migrantes venezolanos están por crear una “Little Caracas” en Roosevelt Avenue de Queens.

Nacida en San Cristóbal, capital del estado Táchira, esta médica venezolana emigró a Nueva York acompañada por su hija de dos años, y al principio no todo fue como esperaba.

La venezolana que cumplió el sueño americano con dos restaurantes en NY

Con un título de médico cirujano en la Universidad de Los Andes, su vida en Venezuela estaba lejos de la cocina, pero al llegar a la Gran Manzana debió adaptarse. Los primeros meses estuvieron repletos de ansiedad y angustia a causa del choque cultural y la distancia de su familia y su tierra natal. Finalmente, esto sirvió como impulso para sobreponerse y buscar el progreso.

En diálogo con La Patilla, reveló que su conexión con la gastronomía comenzó cuando era muy pequeña. «Siempre fui amante de la comida criolla y más la que mi abuela me preparaba desde niña. En ella se inspiran todos los sabores“, sostuvo.

La odisea en Nueva York y los primeros meses de la mujer venezolana como mesera

La decisión de Sayago de emigrar a EE.UU. no fue fácil, así como tampoco su llegada a la ciudad. «Los primeros meses fueron fuertes y tristes. No es fácil salir de tu país y dejar todo lo que amas atrás“, indicó.

Pese a que disfrutaba de cocinar platos tradicionales de su país de origen, al arribar a la ciudad estadounidense no consiguió trabajo en la cocina, pero sí muy cerca. Según su testimonio, comenzó como mesera. En este período, vio cómo su “sueño americano” resultaba más difícil de conseguir de lo que creía antes.

“Vine con mi hija pequeña de dos años y estábamos solas, cada día que pasaba quería regresar a mi país“, detalló al respecto. Frente a los desafíos, utilizó la nostalgia que sentía por la gastronomía venezolana como motor para su resiliencia, y eso la llevó a soñar “con un lugar donde todos se sintieran en casa”.

Luego de establecerse en NY, Sandra Sayago abrió El Budare Café, y hoy disfruta de su éxito

De esta manera nació El Budare Café, pero para ello tuvo que trabajar arduamente en recordar las recetas originales de su familia. El objetivo era ofrecer comida que pudiera transportar a los clientes a Venezuela solo con probarla.

Después de meses de trabajo para imitar a la perfección la comida que le preparaba su abuela, consiguió el producto que tanto imaginaba. Con la apertura de su restaurante, siente que finalmente consiguió su propósito.

La venezolana que cumplió el sueño americano y logró abrir dos restaurantes en Nueva York enfrentó varias dificultades en su llegada a EE.UU.

La oferta gastronómica de los dos restaurantes venezolanos en Nueva York

En la actualidad, Sayago destaca la oferta gastronómica de sus restaurantes, con platos tradicionales que apuntan a reunir a la diáspora. “Tenemos una variedad de comida venezolana que incluye empanadas, pasteles, cachapas, pabellón, pasticho, sopas, pepitos, hamburguesas, tequeños, de todo un poco”, señaló.

El menú en su sitio web oficial muestra distintos tipos de arepas, cachapas, opciones para el desayuno, entradas, ensaladas, mariscos e incluso una sección dedicada a la comida mexicana.

Para la inauguración de su segundo local, implementó una estrategia: regalar 1000 arepas a los transeúntes, lo que le permitió captar una clientela fiel y diversa. “Cada persona que nunca probó las arepas, ese día las conoció, quedó fascinada y regresó“, resaltó en ese sentido.

La comida venezolana que sirven en los dos restaurantes en Nueva York

Más allá del negocio, su objetivo es dar a conocer la cultura venezolana a personas del mundo. Su equipo de trabajo es multicultural, integrado por colaboradores de México, Colombia, Guatemala, Ecuador y Venezuela.

“Esa es nuestra meta, que todos los neoyorquinos de todas las nacionalidades puedan conocer Venezuela porque para nosotros no solo se trata de comida”, aseguró.

De cara al futuro, Sayago planea seguir expandiendo su negocio por todo Estados Unidos. Para cumplir el tan anhelado “sueño americano”, aconseja a otros migrantes trabajar duro, mantener la humildad y nunca olvidar sus raíces.

​Una migrante venezolana que llegó a Nueva York como mesera logró abrir dos restaurantes y hoy busca difundir la gastronomía de su país entre la comunidad local.  

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