El presidente Donald Trump afirmó este lunes que existe un “gran progreso” en las negociaciones con Irán, pero a la vez amenazó este lunes con destruir la isla petrolera iraní de Kharg y otras instalaciones civiles clave, mientras evalúa una invasión terrestre que podría derivar en una escalada sin precedentes, cuando están llegando los refuerzos militares y ya hay emplazadas en la región unas 50.000 tropas estadounidenses, según calcularon fuentes del Pentágono.
A un mes de la guerra con Irán, que dura mucho más de lo que esperaba, Trump analiza el siguiente paso que debe tomar para intentar frenarla lo antes posible y no descarta ninguna opción, mientras acumula en el área un despliegue inusual de fuerzas (más de 10.000 tropas de lo habitual) mientras decide qué hacer. Ya están posicionados en la zona unos 2.500 marines y otros 2.500 oficiales navales estadounidenses que arribaron en los últimos días.
El jefe de la Casa Blanca, fiel a su estilo, sigue enviando señales confusas: dice que está en “serias conversaciones” de paz, pero amenaza con destruir infraestructura civil clave si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, paso vital para el petróleo del mundo.
“Estados Unidos de América está en serias conversaciones con UN NUEVO Y MÁS RAZONABLE RÉGIMEN para poner fin a nuestras operaciones militares en Irán. Se ha logrado un gran progreso”, dijo en referencia a supuestas negociaciones que están llevándose a cabo en Pakistán, de las que poco se sabe e Irán desmiente.
“Pero, si por cualquier motivo no se llega a un acuerdo pronto, que probablemente ocurrirá, y si el estrecho de Ormuz no queda inmediatamente «abierto para negocios», concluiremos nuestra encantadora «estadía» en Irán volando y destruyendo por completo todas sus centrales eléctricas, pozos de petróleo y la isla Kharg (¡y posiblemente todas las plantas de desalinización!), que deliberadamente aún no hemos «tocado»”, amenazó.
Con la llegada de 2.500 marines y otros 2.500 oficiales navales estadounidenses a Oriente Medio, Estados Unidos ya tiene emplazadas más de 50.000 tropas en esa explosiva región. Foto @CENTCOM“Esto será una represalia por nuestros muchos soldados, y otros, que Irán ha masacrado y asesinado durante los 47 años del antiguo régimen de «Reinado de Terror», señaló Trump.
La destrucción de infraestructura civil como centrales eléctricas o plantas de desalinización es considerado un crimen de guerra.
Trump vuelve a sumar así declaraciones contradictorias. En una entrevista, Trump sugirió el domingo que “tal vez tomemos la isla de Kharg, tal vez no, tenemos muchas opciones” y restó la importancia de la capacidad de Irán para proteger la isla, un territorio de aproximadamente un tercio del tamaño de Manhattan, ubicado en el Golfo Pérsico, a unos 32 kilómetros de la costa. “No creo que tengan ninguna defensa”, dijo. “Podríamos tomarla muy fácilmente”.
En lo que va de la guerra, EE.UU. bombardeó la isla, centrándose en sus instalaciones militares pero dejando intactas las de exportación de petróleo. Si hubiera una invasión terrestre dijo que “las tropas podrían permanecer allí por un tiempo”.
Trump también ha mostrado contradicciones en los objetivos: “Para ser sincero, lo que más me gustaría es apoderarme del petróleo de Irán, pero algunos tontos en Estados Unidos me preguntan, ¿Por qué haces eso? Son tontos”, dijo el domingo, cuando otras veces ha dicho que buscaba un cambio de régimen y la anulación de la capacidad nuclear iraní.
Pese a lo que dice Trump, las posiciones no parecen haber habido “grandes progresos” en las negociaciones. Irán considera que el diálogo es una maniobra de Trump para ganar tiempo para juntar fuerzas adicionales en el Golfo. El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baquaei, negó que hubieran aceptado la mayoría de los 15 puntos que propuso EE.UU. y dijo que las exigencias de esa propuesta son “excesivas, poco realistas e inaceptables”
Un avión de combate despega, supuestamente para una operación contra los hutíes de Yemen, en una ubicación no identificada. Foto Reuters«No hemos mantenido ninguna negociación con Estados Unidos en estos 31 días. Lo que ocurrió fue una solicitud de negociación junto con una serie de propuestas estadounidenses que nos llegaron a través de diversos intermediarios, incluido Pakistán», agregó.
Trump dijo además que el régimen anterior estaba “destruido” y que negociaban “con un grupo de personas totalmente diferente” que han sido “muy razonables” y que habían tenido un gesto. Parecía referirse a la decisión de Irán de permitir el paso de 20 buques petroleros más por el estrecho de Ormuz, lo que calificó como una “muestra de respeto”. Pero los barcos que superaron el bloqueo no eran estadounidenses ni de algún país miembro de la OTAN, sino de China, con quien Irán tiene fuertes lazos comerciales. Los buques indios eran otros candidatos a transitar el estrecho.
Mientras tanto, EE.UU. acumula fuerzas en el Golfo. La 31ª Unidad Expedicionaria de Marines ya está en zona, aunque no está claro aún cuál será su misión. Funcionarios de EE.UU. afirman que el presidente está evaluando si intentar un ataque mayor, como por ejemplo tomar la isla de Kurgh u otra parte de territorio iraní, como parte de la estrategia de reabrir el estrecho de Ormuz por donde solía pasar cerca del 20% del petróleo mundial, un flujo que ahora está prácticamente bloqueado por Irán desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la ofensiva militar el 28 de febrero.
Normalmente hay alrededor de 40.000 soldados estadounidenses dispersos en bases y barcos en la región en épocas de calma, distribuidos en Arabia Saudita, Bahrein, Irak, Siria, Jordania, Qatar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Pero a medida que Trump ha intensificado la guerra en Irán, esa cifra ha superado los 50.000, según calculó The New York Times en base a fuentes del Pentágono.
Sin embargo, el número de tropas ya no incluye a los 4.500 a bordo del portaaviones U.S.S. Gerald Ford. Ese barco ha estado complicado por accidentes, incluido un supuesto incendio que se desató en la lavandería y que levantó muchas suspicacias de que hubiera en verdad alcanzado por un misil iraní. El Ford se retiró de la región el 23 de marzo y navegó hacia Creta para ser reparado. El viernes llegó a Croacia. Sigue sin estar claro hacia dónde se dirige a continuación.
La semana pasada, el Pentágono también ordenó que unos 2.000 soldados de la 82ª División Aerotransportada del Ejército se trasladaran a Oriente Medio para ofrecer a Trump opciones militares adicionales.
Esta división, con base en Fort Bragg, Carolina del Norte, es una fuerza de respuesta rápida de élite diseñada y entrenada para desplegarse en cualquier parte del mundo en un plazo de 18 horas. Está preparada para realizar incursiones y asegurar objetivos de alto valor, como aeródromos.
La ubicación de los paracaidistas del Ejército no es pública. Pero fuentes militares señalaron que estarán a distancia de ataque de Irán. Los paracaidistas podrían usarse para tomar la isla de Kharg, el principal centro de exportación de petróleo de Irán en el norte del Golfo Pérsico, donde aviones de guerra estadounidenses bombardearon más de 90 objetivos militares a principios de este mes. O podrían desplegarse para otras operaciones terrestres junto con los Marines.
Pero los expertos militares advierten que incluso 50.000 soldados, muchos de ellos en el mar, es un número pequeño para cualquier tipo de gran operación terrestre. Israel utilizó más de 300.000 soldados para sus operaciones en la Franja de Gaza que comenzaron en octubre de 2023. La coalición liderada por Estados Unidos que invadió Irak en 2003 estaba cerca de 250.000 al principio.
Con casi un tercio del tamaño de Estados Unidos continental, Irán tiene alrededor de 93 millones de habitantes. Tomar, y mucho menos mantener, un país de su tamaño, complejidad y armamento con 50.000 soldados no es factible, dicen expertos militares.
Según The Wall Street Journal, Trump evalúa una misión compleja y arriesgada: una operación militar para extraer cerca de 450 kilos de uranio de Irán, según funcionarios estadounidenses. La misión implicaría la presencia de fuerzas norteamericanas dentro de territorio iraní durante días o semanas. Las fuentes dijeron que Trump no tomó la decisión aún, pero está abierto a la idea porque la ve necesaria para evitar que Irán pueda desarrollar armas nucleares.

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