Volver a su lugar, allí donde los dos crecieron y vivieron, era lo que querían. Después de pasar seis años en Boston, Valeria, Mariano y sus hijos se instalaron en un departamento del centro porteño para empezar la búsqueda de una casa en Las Lomas de San Isidro. La tarea no fue fácil: en 2010, el barrio estaba dominado por casas que no habían cambiado demasiado en las últimas décadas, muchas pioneras de los años 70 con demasiados desniveles, desmejoradas por la falta de mantenimiento o muy oscuras.

Almohadones de Plain Textiles, la marca deco de Valeria que se especializa en estampas serigrafiadas sobre tela. Mesa de centro de cemento y resina (Silvina Apás), sillas (Zeta Concept Store). Obra en blanco y negro de Lisy von Zehmen.

Finalmente se decidieron por esta, que ya había sido reformada para hacerla más luminosa y actual. “Cuando la visitamos por primera vez, nos enteramos de que fue construida el mismo año en que nacimos los dos: 1971”, nos cuenta la creadora de Plaintextiles sobre lo que interpretaron como una señal.

Siempre nos gustaron las casas de los 70, y esta conserva varios detalles marcados de aquella época. Por ejemplo, la chimenea color cobre, que decidimos mantener tal cual estaba. La usamos todo el tiempo.

Valeria Montagnani, dueña de casa y creadora de Plaintextiles

Sillones de cuero gris (Roche Bobois). Alfombra (Ikea).

“Cuando compramos la casa, ya tenía estos ventanales enormes gracias a la reforma que habían hecho los dueños anteriores. Los valoramos muchísimo”.

El rincón más deseado

Valeria, apoyada sobre la pared que crea la espalda de la chimenea y divide parcialmente el living del espacio de lectura y del comedor. Obra de Antonia Guzmán.

“No le teníamos fe a esta saliente que da al jardín. Nos costó encontrarle la vuelta, pero ahora nos peleamos por ver quién se sienta en ese sillón”.

Luce súper actual, pero el techo revestido con listones de madera es original de la casa. Almohadones (Plaintextiles).

En este rincón mantuvieron varios muebles que ya tenían, como el sillón y la lámpara roja, punto de partida para el resto de los detalles de color.

Como un modo de vincular este espacio al living, repitieron la alfombra (Ikea). Mesa de arrime (Taller Posible).El comedor, que también se ve desde el living, tiene mesa y sillas de Eugenio Aguirre.

Las etapas de la reforma

Al encontrar la casa en en buen estado, en aquel momento solo renovaron los baños, conectaron la cocina con el living-comedor y transformaron un cuarto en una sala de TV; tiempo después, cambiaron las aberturas para maximizar la eficiencia térmica. Fue recién el año pasado cuando decidieron hacer a nuevo la cocina y refrescar el interiorismo de varios ambientes de la mano de la arquitecta Mariana Flank, al frente del estudio que lleva su nombre. Por etapas, al ritmo de la familia y el paso del tiempo, fueron creando un espacio propio, un lugar especial para ellos.

Vista desde el extremo del comedor hacia la cocina, conectada por puertas corredizas, parte de una reforma que hicieron al tiempo de mudarse.

“Hicimos foco en la cocina porque es el lugar favorito de todos. Desarmamos la anterior y proyectamos esta desde el vacío, buscando que fuera cómoda, práctica y que se alineara con los ambientes cercanos”, nos dijo la arquitecta Flank.

Muebles e isla (De Otro Tiempo) con mesada de Dekton ‘Kreta’. Lámparas de techo (Lumishop).Comodidad total con amplia superficie de guardado, incluso en ambas caras de la isla.

Ese encanto

“Integrar el exterior fue otra prioridad, ya que el jardín es muy importante. Pensamos la galería como un living exterior, lugar de reunión y encuentro”, cuenta la arquitecta sobre esta casa desarrollada mayormente en una planta, una costumbre en los lotes más generosos de antaño.

Al fondo de la galería, el paño fijo que le da transparencia al rincón de lectura.Galería con desniveles, piso de ladrillones y postigos corredizos de madera que concectan con los dormitorios e invitan sin mayores rodeos.

Los postigones de madera corredizos se inscriben dentro del estilo náutico, y fueron clásicos en Zona Norte en los años 70.

Icónica, la pileta con forma de riñón también fue conservada

La suite principal

Sobre la cama, manta (Plain Textiles). Alfombra (Elementos Argentinos).

Esta última renovación también abarcó la suite principal y los dormitorios de los chicos. “Pasaron 15 años desde que nos mudamos; hoy, nuestros hijos tienen 21 y 23 y necesitaban cuartos más acordes con su edad”.

Obra de Sofía Huidobro.En el escritorio, mesa (Cúmulo) y obra de Lucila Sampayo. El baño mantiene el equipamiento de cuando se mudaron; paño (Plain Textiles) y obras (Lucila Sampayo) apoyadas sobre la mesada.

​La casa de Valeria Montagnani, creadora de Plaintextiles, forjó su última versión apoyándose en todas sus etapas anteriores  

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