Un conflicto gremial por un pedido de recomposición salarial le suma otra complicación a la ya golpeada economía frutícola del Alto Valle, en la provincias de Río Negro y Neuquén.
Mientras reclama un incremento del 40% en los sueldos, el Sindicato de la Fruta resolvió no acatar la conciliación obligatoria había dictado el Ministerio de Trabajo el sábado, y profundizar las medidas de fuerza, decisión que se sintió en los últimos días.
Ayer, las empresas reunidas en la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI) aceptaron otorgar un incremento del 35%, subiendo dos puntos porcentuales a su anterior propuesta, a instancias de la mediación del gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, según pudo reconstruir este diario. Sin embargo, el gremio se mantuvo firme en su postura, lo que motivó a las empresas a solicitar que se apliquen sanciones contra los trabajadores por no acatar la conciliación obligatoria.
Ayer, unos 500 trabajadores del rubro empaque, empleados por las empresas frutícolas, protestaron sobre el puente en Cipolletti complicando el tránsito hasta el mediodía. En Villa Regina, también en Río Negro, los Trabajadores del Sindicato de la Fruta mantenían bloqueos a los accesos a la Aduana y galpones de empaque de esa ciudad.
Para hoy, además de los bloqueos a las plantas de empaque y un estado de paro y movilización, los trabajadores prometen repartir toneladas de fruta que no pueden comercializar en la Ruta 22, en los accesos a Cipolletti, Allen y Fernández Oro.
Hace dos semanas representantes de las entidades empresarias se reunieron con el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Economía, Axel Kicillof y su par de Agricultura, Carlos Casamiquela y tras trazar el sombrío panorama de la industria, pidieron ayudas fiscales por u$s 92 millones. También estaban presentes Weretilneck y los senadores Miguel Ángel Pichetto y Aníbal Fernández.
Según los relevamientos de las empresas, las ventas externas de peras cayeron 7,2% en 2014 y las de manzanas se recortaron 9,7%, en volumen. Se trata de pérdidas que se suman a caídas que viene sufriendo el sector en los últimos años.
Para este año, los empresarios también ven un panorama sombrío: Brasil y Rusia son dos consumidores clave del país. El primer destino presenta una economía que no promete repuntar este año, mientras que en el segundo caso la situación es aún más preocupante, dada la inestabilidad de la economía rusa.
El 55% de las ventas externas de peras en 2014 tuvo como destino a esos dos países, mientras que fueron a Brasil y Rusia casi el 40% de las exportaciones de manzanas.
La Argentina produce 1,8 millones de toneladas de manzanas y pera y es la primera exportadora de peras del Hemisferio Sur y la quinta en manzanas a nivel mundial. Pese a este liderazgo, la baja de precios y la sobreoferta global jaquean a una de las principales economías regionales del país.
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