La Universidad Tecnológica Nacional Regional Mendoza (UTN) ha desarrollado dispositivos de aislación sísmica fabricados en Argentina para proteger a las casas y edificios de los súper terremotos, como los ocurridos en Venezuela, Colombia y Perú.
La investigación es del Centro Regional de Desarrollos Tecnológicos de la UTN, en un proceso iniciado a comienzos de la década del 2000. En ese recorrido, se construyó el edificio de Residencias Universitarias, considerado el primer edificio del país con aislación sísmica, y posteriormente se desarrollaron distintas generaciones de aisladores elastoméricos.
La técnica de aisladores elastoméricos ya es utilizada en nuevas edificación en Mendoza y San Juan, dos de las provincias con mayor riesgo sísmico del país. Con esta desarrollo, los ingenieros de la universidad pública han conseguido reemplazar equipos importados costosos y facilitar la protección antisísmica en viviendas bajas, hospitales y edificios.
En los últimos terremotos que se han reportado en Venezuela y Colombia, el daño en los edificios y viviendas ha provocado miles de muertos y heridos porque esas estructuras no eran sismorresistentes.
Los ingenieros de la UTN, Gustavo Gioacchini y Miguel Tornello, acaban de ser premiados en la Legislatura de Mendoza por el desarrollo del aislamiento sísmico elastomérico con tecnología local.
Gioacchini explicó que estos dispositivos de aislamiento sísmico se están utilizando en todo el mundo y probados ante terremotos destructivos en muchos lugares del planeta. Es una técnica muy efectiva que está tomando protagonismo en la construcción en zonas con alto riesgo sísmico.
"Los dispositivos que nosotros hemos desarrollado son dispositivos de menor escala de los que uno puede conseguir comercialmente importándolos, destinado a viviendas, industrias, comercios de uno o dos niveles que también necesitan ser protegidos como las grandes estructuras", explicó el ingeniero en construcciones.
Los ingenieros explicaron que el material elastomérico puede fabricarse con tecnología local. Por ejemplo una goma que se coloca siempre entre la estructura del edificio y la fundación para filtrar a través de estos dispositivos el movimiento de un terremoto.
El aislante sísmico nacional ya se usa en nuevas construcciones.
"Para hacerlo más gráfico, como si fuera el amortiguador de un auto, al colocarse en la base del edificio impide que las ondas que vienen por el terremoto terminen afectando a la construcción", precisó Gioacchini.
En el caso de un edificio, sugiere colocarlo en el nivel del subsuelo, donde suele estar el estacionamiento.
Los ingenieros explicaron que entre 2012 y 2016 se desarrolló la primera generación de estos dispositivos, mientras que entre 2019 y 2023 se avanzó en una segunda generación, que fue patentada, con mejoras en diseño, rigidez y comportamiento sísmico. Además, se trabaja en un tercer dispositivo destinado a la protección de equipamiento hospitalario de alta complejidad.
Uno de los principales aportes de esta tecnología radica en que su desarrollo local permite reducir los costos de los sistemas de aislación sísmica que se venden en Estados Unidos y Europa.
Nuevas construcciones
En Mendoza ha comenzado la construcción de la ampliación del Hospital de Niños Humberto Notti, con estos dispositivos de protección. "Un hospital, después de un terremoto, tiene que estar operativo y funcionando para poder atender a las víctimas que surjan de este problema. El Notti será el primer hospital público del país con este sistema antisísmico", dijo el investigador de la UTN. Y contó que también está en construcción una clínica privada en Godoy Cruz, con aislación elastomérica.
"Necesitamos mejorar la tecnología para poder hacerlos acá y desarrollar propias patentes de diseño. Y reducir el costo de importarlo", destaca Gioacchini.
En Argentina, las construcciones se hacen a base de los reglamentos sismorresistentes, pero ante un sismo por encima de alta magnitud, por encima de 7 grados, podrían resultar dañadas.
"Con la reglamentación vigente, las estructuras están preparadas para que no colapsen, pero pueden sufrir daño y, muchas veces, esas carpinterías y cielorrasos dañados puedan dejar a los edificios fuera de servicio por mucho tiempo", destacan los ingenieros. Y advierten la importancia de aisladores sísmicos para que la construcción no sufra daños y pueda seguir operando después de un sismo.
"Estas tecnologías de protección son el futuro en la ingeniería sismo resistente. Tenemos que estar atentos, ocuparnos y mejorar la condición edilicia, sobre todo en los edificios más antiguos y que tienen mayor altura, porque son los que más sufren en un terremoto", destaca Gioacchini.
Y advierte que aunque están los reglamentos y códigos de construcción antisísmica, a veces se hacen primero las construcciones y después se presentan, entonces por ahí se pierde ese control.
Lo hemos visto en países más pobres como Haití, que han sufrido también fuertes terremotos y la verdad que, bueno, no han podido después superarse o superarlo para seguir adelante.
La residencia universitaria de la UTN Mendoza es el primer edificio en Argentina que se construyó con esta técnica. Estos dispositivos de aislamiento sísmico están compuestos por resortes, que permiten filtrar esas ondas que produce el sismo y hacer que el resto de la construcción que está por encima de estos dispositivos se mueva todas juntas, como si fuese un bloque rígido que está arriba de estos resortes.
En la obra del hospital Notti se colocarán dispositivos de tipo friccional, que son elementos de acero que cumplen la misma función de amortiguación, como se usan, desde hace más de 25 años, en Japón, Chile, Perú y Estados Unidos.
Mendoza. Corresponsal
MG
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