El Juzgado Federal N° 1 de Formosa dictó este martes un fallo ejemplar contra Carlos Chagra, acusado de matar un yaguareté en Clorinda. Tras una ardua investigación que llevó cuatro años, este comerciante de 52 años fue condenado a tres años de prisión en suspenso, la pena máxima prevista por la Ley 22.421 de Conservación de la Fauna. Es el segundo caso en la historia Argentina que llega a juicio y tiene condena.
“Tenemos más de 75 causas y todas fracasaron. Estamos contentos por haber llegado a juicio y que se llegue a una condena”, dijo a Clarín, Nicolás Lodeiro, presidente de Red Yaguareté.
Chagra -quien tiene acceso a armas, vehículos y perros- se sometió a un juicio abreviado y reconoció que persiguió y mató a un ejemplar, especie en peligro de extinción y protegida por ley. Las pruebas en su contra eran demasiadas. Durante un allanamiento a su casa se encontraron escopetas, fotografías y hasta un cuero de puma en una heladera.
Finalmente, la Fiscalía, la defensa y las tres querellas conformadas por la Administración de Parques Nacionales, la Fundación Red Yaguareté y la provincia de Formosa acordaron con una condena de tres años en suspenso y una multa de $ 5.000.000. Según fuentes judiciales, los fundamentos de la sentencia que deberá cumplir el condenado se conocerán el 7 de septiembre.
El caso tomó relevancia porque es la primera vez que una ONG privada participa como querellante y el segundo caso en la historia Argentina que llega a juicio y condena por la muerte de un yaguareté.
Video
Segundo caso que llega a juicio en la historia Argentina.
Todo comenzó cuando Chagra publicó un video en sus redes sociales el 19 de diciembre de 2022, un día después de que Argentina se consagrara en el Mundial de Qatar. En las imágenes, se lo ve junto a otras personas siguiendo las huellas de un yaguareté.
“Hoy es lunes, ayer festejamos el campeonato del mundo, y acá les estoy mostrando huellas de uno grande, grande, macho que debe estar pisando los 150 kilos, fácil. Vamos a seguir la huella, está haciendo calor, seguramente se va a echar en algún lugar este infeliz”, señala en el video.
Luego aparece otro video en el que el hombre cuenta que logró matar al animal. Lo exhibe como un trofeo: muestra sus dientes, su boca y hace hincapié en que lo venían buscando desde muy temprano.
“Acá por fin pudimos con los muchachos que lo venimos siguiendo, que encontramos las huellas. Macho gigantesco arriba de los 150 kilos. Mirá lo que es. De la 7 de la mañana que lo andamos buscando y por fin lo pudimos matar acá con los muchachos”, continúa el video.
Red Yaguareté tomó conocimiento del caso y comenzó a investigar. Lodeiro contó que les llamó la atención el tono con el que hablaba: “Si bien no sabemos las circunstancias del hecho, sabemos que lo estaban persiguiendo desde la mañana”, dijo.
Una vez que reunieron las pruebas, hicieron la denuncia. “Hay muchos casos, pero la mayoría no son públicos. Cuando ves que no hay yaguareté en zonas que solía haber es porque le metieron bala. No queda otra”, sostuvo Lodeiro.
La investigación llevó cuatro años. “Parece un montón, pero no lo es. Otros casos no se resolvieron, para nosotros es un gran avance. Es un tema que siempre fue ignorado por la Justicia, el matar un yaguareté”, indicó Lodeiro.
Chagra tiene un perfil diferente al de los otros condenados, que eran personas rurales. “Él sale a cazar no como un negocio, sino como un divertimento de él. La gente que le hace compañía son sus peones de campo, no es lo que lo hace con otros cazadores. Encima se jactó subiéndolo a las redes, no es aceptable”, dijo una fuente cercana a la investigación.
Según registros judiciales, el hombre es propietario de tres armas: un fusil de repetición, una escopeta semiautomática y una escopeta tiro a tiro. Las dos últimas son calibre 12. Sin embargo, él negó ser la persona del video al que calificó de trucho y sostuvo hasta este martes que "nunca había matado un animal".
La investigación llevó cuatro años. Chagras tenía acceso a armas, vehículos y perros.
La causa quedó radicada en el Juzgado Federal N° 1 de Formosa, a cargo de Pablo Morán. El juez llevó adelante la etapa de instrucción y consideró que existieron elementos suficientes para elevar la causa a juicio.
Morán hizo hincapié que la caza del yaguareté es ilegal, está prohibida y tiene una pena establecida por ley: “Tratamos de concientizar a la gente. Son pocos los animales a los cuales matarlos constituye un delito federal”, explicó a este medio. Entre ellos están el yaguareté, la ballena austral, el ciervo de los pantanos y el venado de las pampas.
En la Justicia hay alrededor de 75 casos. “Y solo en los juicios de Formosa se le dio bola al tema”, reconoció Morán. Finalmente, fue la jueza María Belén López Macé quien dictó la condena de tres años de prisión en suspenso y la multa de $ 5.000.000.
La primera condena por un caso similar
Morán fue también el juez que dictó un fallo inédito en 2025. La primera vez que la Justicia argentina sancionó penalmente a cuatro personas por matar a un ejemplar de una especie en peligro de extinción, protegida por la Ley 25.463.
En esa oportunidad, condenó a Walter Hugo Ponce De León (45), Viterman Ponce De León (38) y Claudio Cisneros (30) a dos años de prisión efectiva por haber asesinado a un yaguareté en Estanislao del Campo, Formosa. Los tres cumplen la pena bajo arresto domiciliario.
Por su parte, Máximo Cisneros, dueño del campo, recibió una condena de dos años en suspenso, ya que se mantuvo siempre a derecho durante el proceso.
Esta causa también contó con la participación de la Fiscalía de Estado de Formosa, la Administración de Parques Nacionales y la ONG Red Yaguareté.
El debate para modificar la Ley de Fauna
La ONG reclama hace años la modificación urgente de la Ley Nacional de Fauna 22.421, vigente desde hace cinco décadas y con penas mínimas que resultan irrisorias frente al daño ambiental causado.
Chagras persiguió al yaguareté durnate toda la mañana hasta que lo mató junto a otras tres personas que la Justicia no pudo identificar.
“Tuvimos siete intentos para modificarla y todos fracasaron. Hoy estamos intentando que se puedan modificar por lo menos algunos artículos y poner penas más severas”, explicó Lodeiro.
“Si matás a un yaguareté no puede ser que tengas una pena de tres años de prisión en suspenso”, agrega.
Los yaguaretés siguen en riesgo de extinción, salvo en Corrientes, la única provincia donde la población de la especie crece. Lodeiro reveló que Argentina es uno de los países del mundo con menor cantidad de yaguaretés.
A eso se suma que el país carece de un registro nacional y de cifras oficiales que permitan conocer con precisión cuántos ejemplares quedan y controlar la evolución de la especie.
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