Esta chica, Calu Rivero, quizás nadie se acuerde, coprotagonizó una película con Ricardo Darín llamada Tesis sobre un homicidio. Sin embargo, ella la dejó pasar o el actor argentino más taquillero, el "espejo moral de una nación", según The Hollywood Reporter, no alcanzó, no sirvió, no fue suficiente.
Calu Rivero rumbeó hacia el lado de la moda, el cambio de nombre, la transformación personal, la ecología sustentable y una convivencia con un De la Rúa.
En Tesis de un homicidio, basada en un libro de Diego Paszkowski, ella interpreta a Laura, una joven del interior que llega a Buenos Aires. Ya en 2013 era común decir: “¿Vamos a ver la de Darín?”. La crítica la trató mal. Dijo que fue un "thriller fallido" por culpa, pobre Calu, de una escena donde la actriz actúa sola.
Su personaje en un momento entra al baño de un departamento y descubre cosas que la hacen sospechar que allí puede haber una relación con el crimen: frasco de formol, guantes de látex, una jeringa.
Un baño sin ducha
La secuencia funciona como una especie de pista decisiva dentro de la peli. El problema era que el relato se venía construyendo desde el punto de vista del personaje de Darín y, de pronto, la cámara se independiza para mostrarle a Calu ese hallazgo. Era muy evidente que la escena traicionaba el enfoque narrativo.
Calu Rivero y Ricardo Darín hicieron juntos el policial "Tesis sobre un homicidio".
Un medio especializado como Espinof evidenció la situación, la trató de "ridícula" y cuestionó al personaje de Calu Rivero, que por entonces tenía 25 ó 26 años. Trabajar con Darín no le trajo suerte ni le modificó el statuo quo actoral. Más bien lo contrario. Encima, no era una escena erótica. Ni siquiera una de ducha. La peor escena de baño de la cinematografía mundial se planteaba como una especie de investigación forzada con botiquines que se abrían y se cerraban.
Estábamos todos preparados para el estrellato inmaculado de Calu. Además, por esa película, fue nominada como Actriz Revelación. Hoy deberíamos estar hablando de Lorena Vega, Pilar Gamboa y Calu Rivero. O directamente de “La Rivero”.
Me llaman Dignity
“¡¿Cómo se llama ahora?!” Es diciembre de 2019, la actriz anuncia que deja de ser Calu Rivero y empieza a presentarse socialmente como Dignity. Pero la desintegración total de su fama llegará dos años después, cuando Calu Rivero renueve su DNI y “Dignity” pase a ser su nombre oficial. Lo hizo saber, feliz y bendecida, en sus redes para casi un millón de seguidores: una foto del documento nos permitía leer “Dignity”.
¿Todo esto es culpa del guionista de Tesis...? ¿Calu no se dio cuenta? ¿El director en qué estaba pensando? ¿Darín -con todo su recorrido- no se avivó del error?
Lejos de ser el peor fracaso en la carrera de Darín, y al margen de la crítica, Tesis... superó el millón de espectadores.
Juan Darthés y Calu Rivero, en "Dulce amor". Interpretaban a una fogosa pareja, pero todo terminó en Tribunales por acoso sexual.
Cuestión de piel
“Pensé que Dignity era una línea de productos que ella había lanzado, nunca creí que fuera su nombre”, nos confiesa un actor que la conoció en la época en que se llamaba Calu.
Dignity -que tampoco era una marca de antitranspirante- cambió todo. También en 2019, Ex Calu posteó un rotundo cambio de look que había hecho con la estilista Jehanna Foster, en Nueva York. “Una nueva piel. Un relato que dejé ir”, escribió, quizás responsabilizando a la película maldita.
“Un cambio de actitud que me enriquece, pero no define. Mi nueva actitud de vida está motivada por los valores de ser. Es ser honesta conmigo misma y con los demás. Es amor propio. Yo ahora escojo y decido todo”, dijo haciendo un manifiesto.
Para acompañar el radical cambio de imagen, redondeó: “Quien quiere la eternidad mira el cielo, quien quiere el momento mira a las nubes y escucha a los silencios. Este cambio de actitud es mi nuevo tesoro, el silencio mi juguete preferido y el refugio donde nos encontramos mis pensamientos y yo”.
Calu Rivero, en su faceta de madre. Foto: Instagram
Un personaje secundario en la comedia televisiva Fanny la fan, un papel de novia en Sandro de América y poco más. Su filmografía quedó sólo en dos películas, Tesis sobre un homicidio y su despedida de la actuación en El sonido de los tulipanes (2019), donde Pablo Rago es un periodista que investiga a una misteriosa organización y ella interpreta a mujer fatal. La vieron 4.756 espectadores.
Vidas pasadas
En una entrevista contó que no sabía exactamente cuándo había dejado de "ejercer" y que se había “resguardado”. La chica que había construido su carrera como actriz de cine y televisión ya no existía más. Para liquidar cuentas con su pasado, en 2017 denunció por acoso sexual a Juan Darthés, compañero en la telenovela Dulce amor (2012/2013). Él contratacó con un juicio por daños y perjuicios, que finalmente ganó Dignity.
Todavía era Calu cuando su denuncia, pública y mediática, puso la mira en el galán de Patito Feo. Pero después, en lugar de desaparecer de la faz de la tierra, la ex actriz siguió ofreciendo noticias: volvía con Aíto de la Rúa, hijo de un expresidente argentino. Dicho de otro modo, volvía con quien había salido por primera vez en 2008, cuando ella tenía 21 años y él 32. Como si la vida se empeñara en darle la razón a su nueva filosofía: ex actriz, ex Calu, ex novio.
Nos enteramos de que siguen juntos y que viven con dos hijos en una casa ecológica y sustentable de José Ignacio, Uruguay. Se los vio nadando en el mar y caminando descalzos por la playa. Ahora ella parece dispuesta a desenterrar una de sus vidas pasadas: “Quiero volver a actuar”, dijo en marzo de este año. Otra vez erró el punto de vista: que nosotros sepamos, Dignity nunca actuó.
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