Aunque en los últimos años la tecnología cambió muchos oficios, hay trabajos que siguen siendo indispensables. Uno de ellos es el de los electricistas, especialmente a la hora de construir o reformar una casa.
Rodri trabaja junto a su papá, Víctor, un electricista con más de 50 años de experiencia. Una de las principales dificultades que enfrentan a diario es explicar el valor de un trabajo que, una vez terminado, prácticamente no se ve.
“Te puedes dedicar una tarde o una mañana entera a hacer un presupuesto, elegir el mejor material y hacerlo lo mejor que puedes, pero el cliente final solo ve el último número”, explican en una entrevista con Ricardo Abellán.
En ese sentido, remarcan: “A la gente no le importa gastarse 4.000 euros en un sofá, pero sí le importa gastarse 4.000 euros en una instalación eléctrica porque no se ve”.
Electricistas: cómo cambió el oficio con el paso de los años
“Muchos se dejan cientos de miles de euros en reformar la casa y después no gastan dinero en cambiar la instalación eléctrica, aunque sean cables antiguos y que ya estén en mal estado. Y eso puede generar muchos problemas”, insisten.
La razón, según explican, está en que se trata de una parte de la casa que queda oculta. “La electricidad es lo único que no se ve. Se ven las luces, pero no se ve nada más”, señalan.
Y no solo hablan de la instalación eléctrica. También remarcan la importancia de otros trabajos que quedan ocultos.
Víctor, electricista que trabaja con su hijo.
“Al final, la parte más importante son las instalaciones, no solo la eléctrica, sino también la de fontanería y la de gas, que también es fundamental”, explican.
Otro de los puntos que plantean es que debería existir una acreditación que permita comprobar que el profesional está capacitado para realizar este tipo de trabajos. “Existe la autorización, pero no tenemos un carnet”, reconocen.
El oficio también cambió con la llegada de nuevas tecnologías y, según Víctor, los electricistas tienen que actualizarse constantemente.
El trabajo de los electricistas siguen siendo esencial, a pesar del avance de la tecnología. Foto: Freepik.
“Lo he dicho muchas veces: ya no somos solo electricistas, cada vez tenemos que saber más de robótica y de nuevas tecnologías”, explica Rodri.
En los últimos años, aparecieron nuevas demandas. “Todo ha cambiado, especialmente en los últimos cinco años, con la llegada de las placas solares, los vehículos eléctricos y muchos otros avances. Y cuando no estás preparado para estos cambios, aparecen muchos problemas”, agrega.
Víctor también considera que debería existir un mayor control sobre el estado de las instalaciones eléctricas para prevenir inconvenientes.
Rodri, electricista: "Hay gente que se gasta 4.000 euros en un sofá y escatima en la instalación eléctrica"
“Yo soy partidario de que exista una inspección de las instalaciones eléctricas. No debe ser muy cara y permitiría detectar los problemas antes de que ocurra algo”, sostiene.
Para el electricista, todavía falta generar mayor conciencia sobre los riesgos que puede tener una instalación en mal estado. “Falta esa conciencia del peligro que tiene de verdad una instalación eléctrica”, advierte.
A pesar de todos los cambios que atravesó el oficio, Víctor asegura que volvería a elegir el mismo trabajo. “Yo, por supuesto, elegiría otra vez la profesión de electricista. Es mi vida y sigue siéndolo. A mí me ha gustado siempre y me sigue gustando”, concluye.
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