Su renuncia deberá ser aprobada por el congreso paraguayo. Dirigentes opositores denunciaron que la maniobra es inconstitucional.

El presidente colorado Horacio Cartes presentó hoy su renuncia al Poder Ejecutivo paraguayo para asumir como senador el 1 de julio, tras haber conseguido un lugar en la Cámara Alta en los comicios del 22 de abril. Cartes, que es mandatario desde el 15 de agosto del 2013, deberá esperar ahora la votación de ambas cámaras del Congreso, para saber si su renuncia fue aprobada o rechazada.

Cartes comunicó su decisión vía Twitter y aclaró que dejaba el cargo para “continuar sirviendo al país desde el Senado de la Nación”. “Presento mi renuncia al cargo de Presidente de la República del Paraguay. Para continuar sirviendo al país desde el Senado de la Nación, cumpliendo con la voluntad popular depositada en las urnas. ¡Dios bendiga al Paraguay¡”, publicó en su cuenta.

De consumarse la renuncia de Cartes, lo reemplazará la vicepresidenta Alicia Pucheta -por primera vez en la historia de esta nación una mujer sería la jefa de Estado-, hasta que asuma la presidencia Mario Abdo Benítez. Benitez, también representante del Partido Colorado, se impuso en abril con un 46,56 por ciento de los votos contra el 42,70 de Efraín Alegre, que representaba la alianza entre los liberales y el Frente Guazú.

Lo que busca Cartes es evitar la duplicidad de funciones, dado que el 15 de agosto Benítez asumirá oficialmente como presidente y, por eso, prevé jurar antes de esa fecha en el Senado. Para ello, debía renunciar a su cargo en el gobierno. Sin embargo, medios locales advirtieron que la Carta Magna guaraní establece que el jefe de Estado solo puede ser senador vitalicio, por lo cual resaltaron que este movimiento de Cartes es una jugada violatoria de la Constitución para retener en sus manos la suma del poder político y económico del país.

Hace una semana, cuando los rumores sobre su decisión empezaban a escucharse, Cartes aseguró que lo estaba evaluando, aunque lo condicionó a la decisión de las cámaras. “Paraguay es un país muy peculiar, para una decisión tan unilateral como es una renuncia, hasta la renuncia te tienen que aceptar. Entonces hay que ver si hay votos, se necesitan 23 de 45. Todo lo que quiero es paz y calma, no quiero ningún tipo de conflicto y que nada perturbe el ambiente político”, expresó el mandatario durante una entrevista.

Para que se apruebe su renuncia, debe haber quórum en cada cámara, es decir, que hayan 23 de 45 senadores y 41 diputados de 80. En cuanto a la votación, se requiere la aceptación de una mayoría simple, es decir, la mitad más uno de los presentes en esa sesión.

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