Periodista piquense fue víctima de un intento de estafa telefónica

- enCastex
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El comunicador piquense Gustavo Arias fue contactado por desconocidos que, con el pretexto de que había ganado un auto 0 kilómetro, le pedían que depositase una importante suma de dinero. Pidió estar alertas porque “tienen una labia impresionante”.

Un periodista de esta ciudad fue víctima de un intento de estafa por parte de desconocidos que lo llamaron por teléfono y, con la excusa de que había ganado un automóvil 0 kilómetro, le solicitaron el depósito de 22.500 pesos como “impuesto al premio”. El trabajador de prensa advirtió que “hay que tener cuidado porque tienen una labia impresionante, para todo lo que preguntes tienen una respuesta y constantemente te están felicitando sobre el premio, llevándote, convenciéndote”.

La persona contactada por los estafadores es el periodista Gustavo Arias, de la emisora piquense La Red Pampeana. “Me llamaron hace algunos días. Te enganchan por el lado que te dicen que sos el ganador de un auto pero para poder hacerte del coche tenés que hacer la promoción de un comercio en Córdoba que se dedica al rubro de internet y telefonía móvil que ellos quieren promocionar y establecerse a nivel nacional con esa empresa”, contó.

“Después de eso te dicen que no tenés que pagar absolutamente nada, que el auto es tuyo, en este caso era un Ford Focus, y te dan las opciones si querés que te lo traigan, si lo querés ir a retirar o, incluso, te dan el dinero. Siempre te van preguntando si estás de acuerdo con lo que te van indicando, incluso entre las opciones te van dejando elegir el color del auto, todo”, explicó sobre el modus operandi de los delincuentes.

Posteriormente contó que “una vez que cierra todo esta persona te dice sobre el final que hay un impuesto por ley nacional que debe pagar el propietario del vehículo, que ellos no se pueden hacer cargo como empresa. Yo le pregunté cuál era el monto y me dijo 22.500 pesos, que tengo que entregarlos en ese momento para que ellos puedan hacer el trámite correspondiente. En este caso yo había elegido que me lo trajeran, no porque me interesara ya que sabía que era una estafa, pero fui avanzando, dándole crédito como que estaba todo bien”.

Cambio
de tono

Según le relató a El Diario, Arias a continuación le manifestó que “no tenía ese dinero y el chanta este me pregunta ‘con una mano en el corazón’ con cuánto dinero podía disponer yo para que me quede reservado el vehículo y no perder la condición de ganador. Yo le dije que podía disponer de solo 1.000 pesos y ahí ya cambió el trato, no el modo de hablar porque el tipo era muy correcto y te indicaba paso a paso cómo seguir para hacerte del auto, pero ya cuando le manifesté esto él me aclara también que yo podía estar pensando que él me estaba engañando, ya que podía pensar que cómo una empresa podía regalar un auto de casi 600.000 pesos y no podía hacerse cargo de 22.000, entonces el argumento de ellos es que hay una ley que te nombran y que dicen que la busques por internet que establece para el dueño del vehículo como un ‘impuesto al premio’ o algo así”.

Seguidamente comentó que “cuando le digo el tema de los 1.000 pesos me dice que bueno, que para que no desconfíe en cuanto a lo que él propone acceda a la tarjeta PIM, con la que vos podés acceder a través del celular y cargar dinero para pagar cuentas y demás. Me dijo que cargara ese dinero que en quince minutos me llamaba para confirmarme la transacción”.

“Obviamente yo no cargué nada y a los quince minutos me volvió a llamar y ahí le dije que no le iba a depositar el dinero porque le puse como excusa que mi mujer administraba el dinero y que no me lo daba, como para ver hasta dónde seguían ellos. Sobre el final de la charla me termina diciendo que todavía me quedaban 72 horas por si convencía a mi señora”, dijo.

Arias aclaró que “si pagaba los 1.000 pesos que les propuse eso iba a ser como la reserva y después tenía que pautar cuándo iba a entregar el resto para completar los 22.500. El tipo me explicó que si acordaban me pasaban con otro sector de la empresa, con otra persona, encargada de darme el número de cuenta bancaria a nombre de una persona para que le deposite”.

Finalmente, remarcó que “es importante difundir esto, más que todo para la gente grande, que por ahí los sorprenden y no saben qué contestar, se dejan llevar y los terminan estafando. Me da la sensación de que por ahí a los que estamos más activos en el tema de las cuentas bancarias y demás es más difícil que nos lleguen, pero hay que tener cuidado porque tienen una labia impresionante, para todo lo que preguntes tienen un respuesta y constantemente te están felicitando sobre el premio, llevándote, convenciéndote”.

 

EL Diario de La Pampa

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