Una joven familia que vive en Toay asistió el miércoles pasado a un centro médico de Santa Rosa para el nacimiento de una niña por cesárea, pero cuando se la trajeron para amamantarla descubrieron que no era la suya por la ropa y la carita. Aseguran que vivieron “momentos horribles” y que no pudieron disfrutar plenamente el “mejor momento de sus vidas”. Denunciaron falta de protocolos de control y entienden que la familia de la otra beba no fue notificada de lo que pasó.

Leo, el papá, habló ayer con este medio en su casa toayense. Dijo que estaban felices con su esposa por la paternidad y que tenían una hermosa niña. “Esto es lo más importante de todo”, aseguró.
Después contó la increíble situación vivida y sufrida. Aclaró que no quiere dar nombres y que aceptó a dar a conocer el caso “para que quienes corresponda tomen conciencia y no le pase algo tan desagradable a nadie más”.

 

Diario La Arena

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