A partir de los incendios forestales que ya quemaron en total 130 mil hectáreas de campo en la provincia, la Secretaría de Protección Civil del Ministerio de Seguridad de la Nación, a través del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, intensificó la ayuda a brigadistas locales en La Pampa, y en Buenos Aires y Mendoza, también afectados por el fuego.
En el marco de la temporada de alto riesgo de incendios, que comenzó el 1º de noviembre y finalizará el 31 de marzo, La Pampa presenta el escenario complejo: en la primera semana de 2018 se quemaron unas 5 mil hectáreas, alcanzando un total de 130.000, considerando las cifras de los últimos dos meses de 2017.
La cuestión fue dada a conocer por la agencia NA, aunque sin precisar qué tipo de ayuda llegó a la provincia.
El último incendio registrado fue controlado por personal de Defensa Civil en cercanías a la localidad de Puelches, sobre ruta provincial 15, donde “un productor realizó una quema y se le escapó” el fuego que “está controlado”.
Según un informe oficial de Casa de Gobierno, “se iniciaron las actuaciones pertinentes” sobre el accionar del productor y la falta de cuidado, que generó el incendio forestal.
Para la temporada incendios, el gobierno dispuso bases estratégicas con cuadrillas de Defensa Civil en Cuchillo Có, Chacharramendi, El Durazno y en Santa Rosa, además de bomberos. También diseñó un plan de realización de picadas provinciales, que alcanzó a la mitad y finalizará en 2018.

Mendoza, complicada.
Al norte de la localidad bonaerense de Mar de las Pampas, en la jurisdicción conocida como Colonia Marina, unas 10 hectáreas fueron afectadas por las llamas, por lo cual se vieron obligadas a intervenir varias dotaciones de bomberos de la región, con hasta 20 vehículos dispuestos en el operativo y la utilización de 2 aviones hidrantes, que controlaron el fuego en una zona de pastizales y arbustos.
En Mendoza, dos aviones observadores y dos hidrantes del SNMF colaboraron en la localidad de Corral de Lorca, departamento de General Alvear, para combatir dos focos que, favorecidos por fuertes vientos, afectaron una zona de campos de aproximadamente 45.000 hectáreas.
Por su parte, la Administración de Parques Nacionales (APN) advirtió que en sus predios sólo se puede hacer fuego en los lugares habilitados cuando el índice de riesgo es “bajo o moderado”, al brindar una serie de recomendaciones para prevenir los incendios forestales durante el verano.
El organismo recordó, en un comunicado, que las altas temperaturas aumentan el riesgo de incendios forestales, por lo que pidió a los visitantes de los Parques Nacionales que se informen “sobre el índice de incendios forestales que se actualiza diariamente”.

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