El juez federal Daniel Rafecas se defendió este jueves en el Consejo de la Magistratura por haber desestimado la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra Cristina Kirchner por el memorándum de entendimiento con Irán. Lo hizo el mismo día en que se conoció el pedido de desafuero de Claudio Bonadio para poder detener a la ex presidenta por esa causa.

Ante la Comisión de Acusación y Disciplina del Consejo, Rafecas criticó el avance del proceso en su contra y sostuvo que no existe ninguna causal de mal desempeño sino simplemente un “desacuerdo” de carácter político respecto a su sentencia.

Por eso demolió el fallo de Bonadio e ironizó que con mismo criterio deberían estar presos Federico Sturzenegger y Gabriela Michetti, al traer a colación otras causas que también fueron desestimadas por inexistencia de delito, por tratarse de decisiones propias de su esfera de competencia.

La decisión de Bonadío abre una polémica porque el memorándum con Irán fue aprobado por el Congreso y muchos juristas que entienden que se trata de un acto político no justiciable
Es decir, se apoyó en una comparación del tema con otros casos como la denuncia del FPV contra Sturzenegger por la gigantesca emisión de Lebacs o contra Michetti por el memorándum con Qatar, que incluso tuvo un agravante: a diferencia del memorándum con Irán, el de Qatar que afecta recursos de la Anses, no pasó por el Congreso.

Al dar sus argumentos, Rafecas defendió indirectamente a la ex presidenta, ya que su explicación se basó en que todas las detenciones ordenadas por Bonadio fueron a raíz de una decisión política que encima había sido avalada por el Congreso, que ratificó el memorandum.

En efecto, la decisión de Bonadío abre enormes debates jurídicos, porque la aprobación del memorándum fue avalada por ambas cámaras del Congreso y no son pocos los juristas que entienden que se trata de un acto político no justiciable, propio de un presidente, como es definir la política internacional.

“De ser cierta la acusación en mi contra, deberían investigarme por estas otras causas”, evaluó Rafecas, quien además del de Sturzenegger y Michetti, enumeró otros casos en los que tomó la misma decisión de desestimar la denuncia y no pedir pruebas, entre los que citó presentaciones contra el propio Mauricio Macri, Elisa Carrió, Claudio Avruj y Julio Cobos.

Rafecas explicó que la crítica que recibió por no abrir a prueba la denuncia de Nisman y desestimarla en apenas tres días, es sencilla: Al considerar que se estaba ante una decisión política no justiciable, no tenía sentido demorar la decisión ni buscar pruebas.

La acusación por mal desempeño que lleva adelante el Consejo podría derivar en un pedido de juicio político. Su presentación de hoy coincidió con las detenciones y procesamientos decididas por Bonadio a partir de la denuncia de Nisman que él había desestimado por inexistencia de delito.

La investigación del desempeño de Rafecas se inició por denuncias, entre otros, de los diputados nacionales Elisa Carrió y Waldo Wolff.

La citación a Rafecas se decidió el 23 de noviembre y obtuvo seis votos positivos, que se impusieron a los dos votos negativos (uno de ellos a raíz de una disidencia parcial).

A favor de citarlo estuvieron los consejeros Ángel Rozas, Miguel Piedecasas, Pablo Tonelli, Juan Bautista Mahiques, Jorge Candis y Gustavo Valdés; mientras que en contra se pronunció Leónidas Moldes y, en carácter parcial, Luis María Cabral, quien había solicitado la postergación del tratamiento del dictamen.

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