La defensa intenta demostrar que el acusado no estaba en condiciones psicológicas de empuñar un arma el día del crimen. Le harán una pericia psicológica antes del debate. Unos meses antes del hecho, habría estado con licencia psiquiátrica. La estrategia, aliviar su situación y cargar la tinta sobre las deficiencias en los controles y evaluaciones de la fuerza.

El policía Fernando Safenreider, acusado por el crimen del cazador Sergio Garialdi en un camino vecinal entre Lonquimay y La Gloria, afrontará el juicio oral y público entre el 13 y 17 de noviembre próximo. Previamente, se someterá a una pericia psicológica, el próximo lunes 25, a las 10 horas, con el Cuerpo Médico Forense y los peritos de las partes.

La fecha ya está confirmada por la Oficina Judicial. La pericia previa fue pedida por el abogado defensor del uniformado, José Mario Aguerrido. El expediente había sido elevado a juicio a fines del año pasado y ahora la Oficina Judicial fijó la fecha del debate oral y público.

La fiscala Cecilia Martiní había elevado la acusación el 22 de diciembre del año pasado. El otro policía que estuvo vinculado al hecho en un principio, Norberto García, tal cual lo había pedido la misma fiscala, fue sobreseído porque se determinó que no efectuó disparos la noche del asesinato.

Safenreider quedó acusado de homicidio doblemente agravado -por su condición de policía y por el uso de un arma de fuego- por el crimen del 24 de julio de 2015. La víctima recibió un disparo en la cabeza en la torreta de la camioneta de los cazadores en la que circulaba cuando fue interceptada por la patrulla policial que ocupaban los dos policías.

La fiscala Martiní completó la investigación y elevó la acusación contra Safenreider. A Safenreider lo defiende el abogado José Mario Aguerrido y Omar Gebruers patrocina a familiares de las víctimas.

El 8 de junio se hizo la audiencia de ofrecimiento de prueba y allí, entre las ofrecidas por el defensor Aguerrido, se pidió la pericia psicológica. La estrategia defensiva es cuestionar los controles de aptitud psíquicas y psiquiátricas de la fuerza policial y aliviar la responsabilidad del imputado.

Safenreider, pocos meses antes de que ocurriera el hecho, habría estado con licencia psiquiátrica. Incluso, se le habría retirado el arma reglamentaria, aunque posteriormente se lo reintegró al trabajo y se la devolvieron. La defensa pretende demostrar que si los controles hubiesen funcionado, el imputado no habría estado en el procedimiento policial con un arma en sus manos la noche del homicidio.

Con respecto a la investigación, Gendarmería Nacional había entregado la última pericia a fines de noviembre del año pasado. En un informe de 200 hojas, se confirmó que solo el arma reglamentaria de Safenreider disparó aquella noche. Se secuestraron ocho vainas servidas de su pistola.

Por otra parte, los cazadores testimoniaron que esa noche fueron emboscados y no hubo disparos de su parte. En cambio, los policías intentaron defenderse en su declaración alegando una agresión de los cazadores. La acusación apunta a que el uniformado acribilló a la camioneta cazadora y uno de los disparos dio en la cabeza de la víctima mortal, el piquense Sergio Garialdi. La reconstrucción del hecho se hizo el 30 de agosto del año pasado.

Junto a Garialdi iban el conductor Andrés Casabonne (quien fue herido de un disparo en el glúteo), Mario Arroyo (dueño de la camioneta) y el joven Juan José Costilla (de 18 años). Garialdi iba en la torreta, donde habitualmente se ubica el tirador, junto al que manejaba el reflector. Los cazadores se movilizaban a bordo de una Ford F-100 de color gris, patente AWC 070, con vidrios polarizados.

El ministro de Seguridad, Juan Carlos Tierno, enfrentó varios pedidos de renuncia y una interpelación en la Legislatura provincial a partir del homicidio y otros casos de abuso policial. En medio de la investigación, se conoció un audio de fines de 2014 donde Tierno recomendaba a policías rurales hacer el “primer tiro al aire; el segundo, a la cabina” de los cazadores ilegales que encontraran. Sin embargo, el funcionario conservó su puesto y fue respaldado por el gobernador Carlos Verna.

 

 

 

 

 

Fuente: El diario de La Pampa.

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